LECTURA SENCILLA

Si usted tiene cáncer de tiroides

¿Qué es el cáncer de tiroides?

El cáncer se puede originar en cualquier parte del cuerpo. El cáncer de tiroides se origina cuando las células en la tiroides crecen de manera descontrolada y sobrepasan en número a las células normales. Esto dificulta que el cuerpo funcione de la manera que debería.

Las células cancerosas se pueden propagar a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas en la tiroides a veces pueden viajar a los pulmones y a los huesos y crecer allí. Esta propagación de las células de cáncer a otras partes del cuerpo se denomina metástasis. Para los médicos, las células cancerosas en el nuevo sitio son idénticas a las de la tiroides.

El cáncer siempre lleva el nombre del lugar donde se originó. De modo que cuando el cáncer de tiroides se propaga a los pulmones (o a cualquier otro sitio), aun así se llama cáncer de tiroides. Solamente se le puede llamar cáncer de pulmón al cáncer que se haya originado en un pulmón.

La tiroides
Pida a su médico que use esta imagen para que le indique en dónde se ubica el cáncer

La glándula tiroides

La glándula tiroides está debajo de la manzana (o nuez) de Adán (llamada cartílago tiroides) en la parte delantera del cuello. En la mayoría de las personas, la tiroides no se puede ver ni palpar. Tiene la forma de una mariposa, con dos lados llamados lóbulos. Los lóbulos están conectados por un pedazo delgado de tejido llamado istmo.

La tarea de la glándula tiroides es producir hormonas que ayudan a controlar el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura corporal y el peso.

¿Existen distintos tipos de cáncer de tiroides?

Hay cuatro tipos principales de cáncer de tiroides. Dichos tipos de cáncer se enumeran a continuación. Su médico puede informarle más acerca del tipo de cáncer que usted tiene. Los cuatro tipos se basan en cómo se ven las células cancerosas al microscopio. (Carcinoma es otro término que se usa para referirse a cáncer). 

Carcinoma papilar

El cáncer papilar de tiroides es el tipo más común de cáncer de tiroides. También se le puede llamar cáncer diferenciado de tiroides. Este tipo de cáncer tiende a crecer lentamente y generalmente se encuentra en un solo lóbulo de la glándula tiroides. Aunque crecen lentamente, los carcinomas papilares a menudo se propagan a los ganglios linfáticos en el cuello.

Carcinoma folicular

El carcinoma folicular es el segundo tipo más común de cáncer de tiroides.  Es más común en países donde la gente no recibe demasiado yodo en su dieta. Estos cánceres no tienden a propagarse a los ganglios linfáticos; sin embargo, pueden propagarse a otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos.

Carcinoma medular

El carcinoma medular es un tipo de cáncer de tiroides poco común. Este empieza en un grupo de células tiroideas llamadas células C. Las células C  producen calcitonina, hormona no tiroidea. La calcitonina es una hormona que ayuda a controlar la cantidad de calcio en la sangre. 

Anaplásico

El carcinoma anaplásico es una forma poco común de cáncer de tiroides. A menudo se propaga rápidamente en el cuello y a otras partes del cuerpo y es muy difícil de tratar.

Preguntas para el médico

  • ¿Qué es lo que le hizo concluir que tengo cáncer?
  • ¿Hay alguna probabilidad de que no sea cáncer?
  • ¿Puede anotar el tipo exacto de cáncer que usted cree podría tener?
  • ¿Qué ocurrirá próximamente?

¿Cómo sabe el médico que tengo cáncer de tiroides?

Pruebas que se pueden realizar

La mayoría de los cánceres de tiroides se detectan cuando los pacientes acuden a un médico debido a nuevo bulto en el cuello. A veces los médicos encuentran bultos en el cuello durante una revisión médica. No obstante, otras veces el cáncer de tiroides puede ser detectado durante una ecografía por otros problemas de salud.

Si los indicios apuntan hacia el cáncer de tiroides, se llevarán a cabo más pruebas. Las siguientes pruebas son algunas que pueden necesitarse:

Análisis de sangre: Los análisis de sangre por sí solos no pueden determinar si un bulto en la tiroides es cáncer. Sin embargo, pueden mostrar si la tiroides está funcionando como debería hacerlo.

Ecografía: Para esta prueba, un dispositivo (varilla) se desplaza sobre la piel en la parte delantera del cuello. Esta varilla emite ondas de sonido y recoge los ecos que rebotan de la glándula tiroides. Los ecos se convierten en una imagen en la pantalla de una computadora. La manera como se ve un bulto en una ecografía a veces puede indicar si se trata de cáncer; sin embargo, una ecografía no puede determinarlo con certeza.

Gammagrafía con yodo radiactivo: Para esta prueba, una dosis baja de yodo radiactivo (llamado I-131) es ingerido o inyectado en una vena. Con el tiempo, el yodo es absorbido por la glándula tiroides. Luego, se usa una cámara especial para ver dónde está la radiactividad. Los nódulos que tienen menos yodo que el resto de la tiroides a menudo pueden ser cáncer.

Tomografía computarizada (CT): este estudio se conoce en inglés como CT o CAT scan. Este es un tipo especial de radiografía que toma imágenes detalladas de la tiroides y puede mostrar si el cáncer se ha propagado.

Imágenes por resonancia magnética: Esta prueba usa ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X para tomar imágenes. Las MRI se pueden usar para ver si hay cáncer en la tiroides, o si el cáncer se ha propagado.

Tomografía por emisión de positrones (PET): En esta prueba, se le suministra un tipo de azúcar que puede verse en el interior de su cuerpo con un tipo de cámara. Si hay cáncer, este azúcar aparece como una “zona destacada” (puntos que brillan) donde se encuentra el cáncer. Esta prueba puede ser muy útil si su cáncer de tiroides es uno que no ha absorbido yodo radiactivo.

Biopsia de tiroides

En una biopsia, el médico toma una pequeña cantidad de tejido para analizarlo y ver si hay células cancerosas. Una biopsia es la única forma de saber con seguridad si usted tiene cáncer.

El tipo más común de biopsia de tiroides es aspiración con aguja fina (FNA). Para hacer esta biopsia, el médico colocará una aguja fina y delgada en un nódulo para extraer algunas células y unas pocas gotas de líquido a fin de examinarlo para ver si hay células cancerosas.

Si el diagnóstico no es claro después de una biopsia FNA, usted podría necesitar otro tipo de biopsia a fin de extraer más células para analizarlas.

Preguntas para el médico

  • ¿Cuáles pruebas necesitaré hacerme?
  • ¿Quién realizará estas pruebas?
  • ¿Dónde se realizarán?
  • ¿Quién puede explicarme cómo se realizan las pruebas?
  • ¿Cómo y cuándo recibiré los resultados?
  • ¿Quién me explicará los resultados?
  • ¿Qué es lo siguiente que necesito hacer?

¿Cuán grave es mi cáncer?

Si usted tiene cáncer de tiroides, el médico querrá saber qué tan lejos se ha propagado. Esto es determinar la etapa (estadio) del cáncer. Es posible que usted haya escuchado a otras personas decir que el cáncer estaba en “etapa 1” o “etapa 2”. Su médico querrá saber la etapa de su cáncer para ayudar a decidir qué tipo de tratamiento es el más adecuado para usted.

La etapa describe el crecimiento o la propagación del cáncer en la glándula tiroides. También le indica si el cáncer se ha propagado a otros órganos del cuerpo que están cercanos o distantes.

Su cáncer se puede clasificar en etapa 1, 2, 3 o 4. Mientras menor sea el número, menos se ha propagado el cáncer. Un número más alto, como etapa 4, significa un cáncer más grave que se ha propagado afuera de la glándula tiroides. Asegúrese de preguntar al médico sobre la etapa de su cáncer y lo que podría significar en su caso.

Preguntas para el médico

  • ¿Sabe usted la etapa del cáncer?
  • Si no, ¿cómo y cuándo podrá saber la etapa del cáncer?
  • ¿Podría explicarme lo que significa la etapa en mi caso?
  • De acuerdo con la etapa del cáncer, ¿cuánto tiempo piensa que viviré?
  • ¿Qué sucederá después?

¿Qué tipo de tratamiento necesitaré?

Existen muchas maneras de tratar el cáncer de tiroides; no obstante, la cirugía es el principal tratamiento. El plan de tratamiento que sea mejor para usted dependerá de:

  • La etapa del cáncer
  • La probabilidad de que algún tipo de tratamiento pueda curar el cáncer o ser útil de alguna manera
  • Su edad
  • Otros problemas de salud que tenga
  • Su opinión acerca del tratamiento y los efectos secundarios que causa

Dependiendo del tipo y la etapa de su cáncer de tiroides, es probable que usted necesite más de un tipo de tratamiento.

Cirugía para el cáncer de tiroides

La mayoría de los pacientes con cáncer de tiroides se someten a algún tipo de cirugía.  La cirugía se lleva a cabo para extirpar el tumor y toda o parte de la glándula tiroides. A menudo también se extirpan los ganglios linfáticos del cuello.

Efectos secundarios de la cirugía

En cualquier tipo de cirugía puede haber riesgos y efectos secundarios. Asegúrese de preguntar a su médico lo que puede esperar. Si tiene algún problema, dígaselo a sus médicos.

Tratamiento con yodo radiactivo

Su glándula tiroides absorbe casi todo el yodo en su cuerpo. Cuando el cuerpo absorbe una dosis alta de yodo radiactivo (RAI), también llamado I-131, este se acumula en las células tiroideas. La radiación luego destruye todas las células de la tiroides, incluso las que son cancerosas, teniendo poco efecto en el resto de su cuerpo.

Efectos secundarios del RAI

Algunos efectos comunes del tratamiento con RAI son:

  • Dolor e hinchazón en el cuello
  • Náuseas y vómitos
  • Glándulas salivales hinchadas e irritadas
  • Sequedad de la boca
  • Cambios en el gusto

Tratamientos con radiación

La radiación utiliza rayos de alta energía (como los rayos X) para destruir las células cancerosas. Este tratamiento se puede usar para eliminar cualquier célula cancerosa que pueda quedar después de la cirugía.

Efectos secundarios de los tratamientos de radiación

Si su médico sugiere la radioterapia como tratamiento, pregúntele acerca de los efectos secundarios que podrían presentarse. Los efectos secundarios dependen del tipo de radiación que se use. Los efectos secundarios más comunes de la radiación son:

  • Cambios en la piel donde se administró la radiación
  • Sequedad de la boca
  • Ronquera
  • Sensación de mucho cansancio (fatiga)

La mayoría de los efectos secundarios se alivian después que finaliza el tratamiento. Sin embargo, algunos pueden durar más tiempo. Hable con su equipo de atención contra el cáncer sobre los efectos secundarios que se espera ocurran.

Quimioterapia

Quimio es la forma abreviada de quimioterapia; el uso de medicamentos para combatir el cáncer. Estos medicamentos ingresan a la sangre y llegan a todo el cuerpo. La quimioterapia se aplica en ciclos o series de tratamiento. Cada serie de tratamiento es seguida por un periodo de descanso. La mayoría de las veces, la quimioterapia incluye dos o más medicamentos y, por lo general, el tratamiento dura muchos meses.

La quimio no suele usarse para tratar el cáncer de tiroides.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia puede causarle sensación de mucho cansancio, malestar en el estómago, o la caída de su cabello. Pero estos efectos secundarios desaparecen después de finalizar el tratamiento.

Hay formas de tratar la mayoría de los efectos secundarios causados por la quimioterapia. Si presenta efectos secundarios, asegúrese de decírselo a su equipo de atención contra el cáncer para que le puedan ayudar.

Tratamientos más nuevos

Hay algunos tratamientos con medicamentos más nuevos llamados “terapia dirigida” que se pueden usar para determinados tipos de cáncer de tiroides. Estos medicamentos no son iguales a la quimio dado que afectan principalmente a las células cancerosas y no a las células normales del cuerpo. Es posible que funcionen aún si otros tratamientos no lo hacen. Pueden causar menos efectos secundarios.

Reemplazo de hormona tiroidea

Si se extirpa toda o parte de la glándula tiroidea mediante una cirugía o si se destruye con radiación, usted va a necesitar tomar pastillas de hormona tiroidea para reemplazar las hormonas tiroideas faltantes que su cuerpo necesita.

Tomar dosis más altas de hormona tiroidea también puede ayudar a evitar que algunos tipos de cáncer tiroideo regresen.

Estudios clínicos

Los estudios clínicos son investigaciones para probar nuevos medicamentos o tratamientos en humanos. Estos estudios comparan los tratamientos convencionales con otros que podrían ser mejores.

Si le interesa participar en un estudio clínico, comience por preguntar al médico si en su clínica u hospital se realizan estudios clínicos. También puede llamar a nuestro servicio de compatibilidad de estudios clínicos (clinical trials matching service) al 1-800-303-5691 o visitar en línea www.cancer.org/clinicaltrials para encontrar estudios que queden cerca de usted.

Los estudios clínicos son una manera de recibir los tratamientos del cáncer más nuevos. Son la mejor alternativa para que los médicos encuentren la mejor manera de tratar el cáncer. Si su médico puede encontrar un estudio clínico sobre el tipo de cáncer que usted tiene, será decisión de usted el determinar si le interesaría participar. En caso de que se inscriba en un estudio clínico, usted podrá dejar de participar en cualquier momento.

¿Cuál es la opinión respecto a otros tratamientos de los que he oído hablar?

Es posible que usted se entere de otros métodos para tratar el cáncer o sus síntomas. Puede que no siempre sean tratamientos médicos convencionales. Estos tratamientos pueden incluir vitaminas, hierbas y dietas especiales, entre otras cosas. Tal vez usted tenga inquietudes sobre estos tratamientos.

Se sabe que algunos de estos métodos son útiles, pero muchos no han sido probados. Se ha demostrado que algunos no proveen beneficios, y que otros incluso son perjudiciales. Hable con su médico sobre cualquier cosa que usted esté considerando, ya sea una vitamina, algún régimen alimentario o cualquier otro método.

Preguntas para el médico

  • ¿Qué tratamiento usted considera que sea el mejor para mí?
  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento? ¿Cree que podría curar el cáncer?
  • ¿El tratamiento incluirá cirugía? De ser así, ¿quién hará la cirugía?
  • ¿Cómo será la experiencia de someterse a cirugía?
  • ¿Necesitaré recibir además otros tipos de tratamiento?
  • ¿Cuál es el objetivo de estos tratamientos?
  • ¿Cuáles efectos secundarios podría experimentar debido a estos tratamientos?
  • ¿Qué puedo hacer si empiezo a tener efectos secundarios?
  • ¿Hay algún estudio clínico que pueda ser adecuado para mí?
  • ¿Qué opinión tiene sobre vitaminas o dietas especiales que me han mencionado mis amistades? ¿Cómo sabré si son seguras?
  • ¿Cuán pronto necesito comenzar el tratamiento?
  • ¿Qué debo hacer para prepararme para el tratamiento?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar a que el tratamiento sea más eficaz?
  • ¿Cuál es el siguiente paso?

¿Qué pasará después del tratamiento?

A la mayoría de las personas les va bien después del tratamiento; sin embargo, es posible que necesite recibir cuidados de seguimiento por el resto de su vida. Esto se debe a que la mayoría de los cánceres de tiroides crecen lentamente y pueden regresar incluso de 10 a 20 años después del tratamiento. Su equipo de atención médica contra el cáncer le indicará qué pruebas necesita y con qué frecuencia se deben hacer.

Afrontar el cáncer y lidiar con el tratamiento puede ser difícil, pero también puede ser el momento para nuevos cambios en su vida. Probablemente usted desea saber cómo puede contribuir a mejorar su salud. Llámenos al 1-800-227-2345 o hable con su equipo de atención médica contra el cáncer para averiguar qué cosas puede hacer para sentirse mejor.

Usted no puede cambiar el hecho de tener cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que beneficien su salud y sentirse tan bien como sea posible.

La glándula tiroides

La glándula tiroides está debajo de la manzana (o nuez) de Adán (llamada cartílago tiroides) en la parte delantera del cuello. En la mayoría de las personas, la tiroides no se puede ver ni palpar. Tiene la forma de una mariposa, con dos lados llamados lóbulos. Los lóbulos están conectados por un pedazo delgado de tejido llamado istmo.

La tarea de la glándula tiroides es producir hormonas que ayudan a controlar el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura corporal y el peso.

¿Existen distintos tipos de cáncer de tiroides?

Hay cuatro tipos principales de cáncer de tiroides. Dichos tipos de cáncer se enumeran a continuación. Su médico puede informarle más acerca del tipo de cáncer que usted tiene. Los cuatro tipos se basan en cómo se ven las células cancerosas al microscopio. (Carcinoma es otro término que se usa para referirse a cáncer).

Carcinoma papilar

El cáncer papilar de tiroides es el tipo más común de cáncer de tiroides. También se le puede llamar cáncer diferenciado de tiroides. Este tipo de cáncer tiende a crecer lentamente y generalmente se encuentra en un solo lóbulo de la glándula tiroides. Aunque crecen lentamente, los carcinomas papilares a menudo se propagan a los ganglios linfáticos en el cuello.

Carcinoma folicular

El carcinoma folicular es el segundo tipo más común de cáncer de tiroides.  Es más común en países donde la gente no recibe demasiado yodo en su dieta. Estos cánceres no tienden a propagarse a los ganglios linfáticos; sin embargo, pueden propagarse a otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos.

Carcinoma medular

El carcinoma medular es un tipo de cáncer de tiroides poco común. Este empieza en un grupo de células tiroideas llamadas células C. Las células C  producen calcitonina, hormona no tiroidea. La calcitonina es una hormona que ayuda a controlar la cantidad de calcio en la sangre. 

Anaplásico

El carcinoma anaplásico es una forma poco común de cáncer de tiroides. A menudo se propaga rápidamente en el cuello y a otras partes del cuerpo y es muy difícil de tratar.

Preguntas para el médico

  • ¿Qué es lo que le hizo concluir que tengo cáncer?
  • ¿Hay alguna probabilidad de que no sea cáncer?
  • ¿Puede anotar el tipo exacto de cáncer que usted cree podría tener?
  • ¿Qué ocurrirá próximamente?

¿Cómo sabe el médico que tengo cáncer de tiroides?

Pruebas que se pueden realizar

La mayoría de los cánceres de tiroides se detectan cuando los pacientes acuden a un médico debido a nuevo bulto en el cuello. A veces los médicos encuentran bultos en el cuello durante una revisión médica. No obstante, otras veces el cáncer de tiroides puede ser detectado durante una ecografía por otros problemas de salud.

Si los indicios apuntan hacia el cáncer de tiroides, se llevarán a cabo más pruebas. Las siguientes pruebas son algunas que pueden necesitarse:

Análisis de sangre: Los análisis de sangre por sí solos no pueden determinar si un bulto en la tiroides es cáncer. Sin embargo, pueden mostrar si la tiroides está funcionando como debería hacerlo.

Ecografía: Para esta prueba, un dispositivo (varilla) se desplaza sobre la piel en la parte delantera del cuello. Esta varilla emite ondas de sonido y recoge los ecos que rebotan de la glándula tiroides. Los ecos se convierten en una imagen en la pantalla de una computadora. La manera como se ve un bulto en una ecografía a veces puede indicar si se trata de cáncer; sin embargo, una ecografía no puede determinarlo con certeza.

Gammagrafía con yodo radiactivo: Para esta prueba, una dosis baja de yodo radiactivo (llamado I-131) es ingerido o inyectado en una vena. Con el tiempo, el yodo es absorbido por la glándula tiroides. Luego, se usa una cámara especial para ver dónde está la radiactividad. Los nódulos que tienen menos yodo que el resto de la tiroides a menudo pueden ser cáncer.

Tomografía computarizada (CT): este estudio se conoce en inglés como CT o CAT scan. Este es un tipo especial de radiografía que toma imágenes detalladas de la tiroides y puede mostrar si el cáncer se ha propagado.

Imágenes por resonancia magnética: Esta prueba usa ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X para tomar imágenes. Las MRI se pueden usar para ver si hay cáncer en la tiroides, o si el cáncer se ha propagado.

Tomografía por emisión de positrones (PET): En esta prueba, se le suministra un tipo de azúcar que puede verse en el interior de su cuerpo con un tipo de cámara. Si hay cáncer, este azúcar aparece como una “zona destacada” (puntos que brillan) donde se encuentra el cáncer. Esta prueba puede ser muy útil si su cáncer de tiroides es uno que no ha absorbido yodo radiactivo.

Biopsia de tiroides

En una biopsia, el médico toma una pequeña cantidad de tejido para analizarlo y ver si hay células cancerosas. Una biopsia es la única forma de saber con seguridad si usted tiene cáncer.

El tipo más común de biopsia de tiroides es aspiración con aguja fina (FNA). Para hacer esta biopsia, el médico colocará una aguja fina y delgada en un nódulo para extraer algunas células y unas pocas gotas de líquido a fin de examinarlo para ver si hay células cancerosas.

Si el diagnóstico no es claro después de una biopsia FNA, usted podría necesitar otro tipo de biopsia a fin de extraer más células para analizarlas.

Preguntas para el médico

  • ¿Cuáles pruebas necesitaré hacerme?
  • ¿Quién realizará estas pruebas?
  • ¿Dónde se realizarán?
  • ¿Quién puede explicarme cómo se realizan las pruebas?
  • ¿Cómo y cuándo recibiré los resultados?
  • ¿Quién me explicará los resultados?
  • ¿Qué es lo siguiente que necesito hacer?

¿Qué tan grave es mi cáncer?

Si usted tiene cáncer de tiroides, el médico querrá saber qué tan lejos se ha propagado. Esto es determinar la etapa (estadio) del cáncer. Es posible que usted haya escuchado a otras personas decir que el cáncer estaba en “etapa 1” o “etapa 2”. Su médico querrá saber la etapa de su cáncer para ayudar a decidir qué tipo de tratamiento es el más adecuado para usted.

La etapa describe el crecimiento o la propagación del cáncer en la glándula tiroides. También le indica si el cáncer se ha propagado a otros órganos del cuerpo que están cercanos o distantes.

Su cáncer se puede clasificar en etapa 1, 2, 3 o 4. Mientras menor sea el número, menos se ha propagado el cáncer. Un número más alto, como etapa 4, significa un cáncer más grave que se ha propagado afuera de la glándula tiroides. Asegúrese de preguntar al médico sobre la etapa de su cáncer y lo que podría significar en su caso.

Preguntas para el médico

  • ¿Sabe usted la etapa del cáncer?
  • Si no, ¿cómo y cuándo podrá saber la etapa del cáncer?
  • ¿Podría explicarme lo que significa la etapa en mi caso?
  • De acuerdo con la etapa del cáncer, ¿cuánto tiempo piensa que viviré?
  • ¿Qué sucederá después?

¿Qué tipo de tratamiento necesitaré?

Existen muchas maneras de tratar el cáncer de tiroides; no obstante, la cirugía es el principal tratamiento. El plan de tratamiento que sea mejor para usted dependerá de:

  • La etapa del cáncer
  • La probabilidad de que algún tipo de tratamiento pueda curar el cáncer o ser útil de alguna manera
  • Su edad
  • Otros problemas de salud que tenga
  • Su opinión acerca del tratamiento y los efectos secundarios que causa

Dependiendo del tipo y la etapa de su cáncer de tiroides, es probable que usted necesite más de un tipo de tratamiento.

Cirugía para el cáncer de tiroides

La mayoría de los pacientes con cáncer de tiroides se someten a algún tipo de cirugía.  La cirugía se lleva a cabo para extirpar el tumor y toda o parte de la glándula tiroides. A menudo también se extirpan los ganglios linfáticos del cuello.

Efectos secundarios de la cirugía

En cualquier tipo de cirugía puede haber riesgos y efectos secundarios. Asegúrese de preguntar a su médico lo que puede esperar. Si tiene algún problema, dígaselo a sus médicos.

Tratamiento con yodo radiactivo

Su glándula tiroides absorbe casi todo el yodo en su cuerpo. Cuando el cuerpo absorbe una dosis alta de yodo radiactivo (RAI), también llamado I-131, este se acumula en las células tiroideas. La radiación luego destruye todas las células de la tiroides, incluso las que son cancerosas, teniendo poco efecto en el resto de su cuerpo.

Efectos secundarios del RAI

Algunos efectos comunes del tratamiento con RAI son:

  • Dolor e hinchazón en el cuello
  • Náuseas y vómitos
  • Glándulas salivales hinchadas e irritadas
  • Sequedad de la boca
  • Cambios en el gusto

Tratamientos con radiación

La radiación utiliza rayos de alta energía (como los rayos X) para destruir las células cancerosas. Este tratamiento se puede usar para eliminar cualquier célula cancerosa que pueda quedar después de la cirugía.

Efectos secundarios de los tratamientos de radiación

Si su médico sugiere la radioterapia como tratamiento, pregúntele acerca de los efectos secundarios que podrían presentarse. Los efectos secundarios dependen del tipo de radiación que se use. Los efectos secundarios más comunes de la radiación son:

  • Cambios en la piel donde se administró la radiación
  • Sequedad de la boca
  • Ronquera
  • Sensación de mucho cansancio (fatiga)

La mayoría de los efectos secundarios se alivian después que finaliza el tratamiento. Sin embargo, algunos pueden durar más tiempo. Hable con su equipo de atención contra el cáncer sobre los efectos secundarios que se espera ocurran.

Quimioterapia

Quimio es la forma abreviada de quimioterapia; el uso de medicamentos para combatir el cáncer. Estos medicamentos ingresan a la sangre y llegan a todo el cuerpo. La quimioterapia se aplica en ciclos o series de tratamiento. Cada serie de tratamiento es seguida por un periodo de descanso. La mayoría de las veces, la quimioterapia incluye dos o más medicamentos y, por lo general, el tratamiento dura muchos meses.

La quimio no suele usarse para tratar el cáncer de tiroides.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia puede causarle sensación de mucho cansancio, malestar en el estómago, o la caída de su cabello. Pero estos efectos secundarios desaparecen después de finalizar el tratamiento.

Hay formas de tratar la mayoría de los efectos secundarios causados por la quimioterapia. Si presenta efectos secundarios, asegúrese de decírselo a su equipo de atención contra el cáncer para que le puedan ayudar.

Tratamientos más nuevos

Hay algunos tratamientos con medicamentos más nuevos llamados “terapia dirigida” que se pueden usar para determinados tipos de cáncer de tiroides. Estos medicamentos no son iguales a la quimio dado que afectan principalmente a las células cancerosas y no a las células normales del cuerpo. Es posible que funcionen aún si otros tratamientos no lo hacen. Pueden causar menos efectos secundarios.

Reemplazo de hormona tiroidea

Si se extirpa toda o parte de la glándula tiroidea mediante una cirugía o si se destruye con radiación, usted va a necesitar tomar pastillas de hormona tiroidea para reemplazar las hormonas tiroideas faltantes que su cuerpo necesita.

Tomar dosis más altas de hormona tiroidea también puede ayudar a evitar que algunos tipos de cáncer tiroideo regresen.

Estudios clínicos

Los estudios clínicos son investigaciones para probar nuevos medicamentos o tratamientos en humanos. Estos estudios comparan los tratamientos convencionales con otros que podrían ser mejores.

Si le interesa participar en un estudio clínico, comience por preguntar al médico si en su clínica u hospital se realizan estudios clínicos. También puede llamar a nuestro servicio de compatibilidad de estudios clínicos (clinical trials matching service) al 1-800-303-5691 para obtener una lista de los estudios que cumplen con sus necesidades desde el punto de vista médico, o puede leer el artículo Estudios clínicos saber para más información.

Los estudios clínicos son una manera de recibir los tratamientos del cáncer más nuevos. Son la mejor alternativa para que los médicos encuentren la mejor manera de tratar el cáncer. Si su médico puede encontrar un estudio clínico sobre el tipo de cáncer que usted tiene, será decisión de usted el determinar si le interesaría participar. En caso de que se inscriba en un estudio clínico, usted podrá dejar de participar en cualquier momento.

¿Cuál es la opinión respecto a otros tratamientos de los que he oído hablar?

Es posible que usted se entere de otros métodos para tratar el cáncer o sus síntomas. Puede que no siempre sean tratamientos médicos convencionales. Estos tratamientos pueden incluir vitaminas, hierbas y dietas especiales, entre otras cosas. Tal vez usted tenga inquietudes sobre estos tratamientos.

Se sabe que algunos de estos métodos son útiles, pero muchos no han sido probados. Se ha demostrado que algunos no proveen beneficios, y que otros incluso son perjudiciales. Hable con su médico sobre cualquier cosa que usted esté considerando, ya sea una vitamina, algún régimen alimentario o cualquier otro método.

Preguntas para el médico

  • ¿Qué tratamiento usted considera que sea el mejor para mí?
  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento? ¿Cree que podría curar el cáncer?
  • ¿El tratamiento incluirá cirugía? De ser así, ¿quién hará la cirugía?
  • ¿Cómo será la experiencia de someterse a cirugía?
  • ¿Necesitaré recibir además otros tipos de tratamiento?
  • ¿Cuál es el objetivo de estos tratamientos?
  • ¿Cuáles efectos secundarios podría experimentar debido a estos tratamientos?
  • ¿Qué puedo hacer si empiezo a tener efectos secundarios?
  • ¿Hay algún estudio clínico que pueda ser adecuado para mí?
  • ¿Qué opinión tiene sobre vitaminas o dietas especiales que me han mencionado mis amistades? ¿Cómo sabré si son seguras?
  • ¿Cuán pronto necesito comenzar el tratamiento?
  • ¿Qué debo hacer para prepararme para el tratamiento?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar a que el tratamiento sea más eficaz?
  • ¿Cuál es el siguiente paso?

¿Qué pasará después del tratamiento?

A la mayoría de las personas les va bien después del tratamiento; sin embargo, es posible que necesite recibir cuidados de seguimiento por el resto de su vida. Esto se debe a que la mayoría de los cánceres de tiroides crecen lentamente y pueden regresar incluso de 10 a 20 años después del tratamiento. Su equipo de atención médica contra el cáncer le indicará qué pruebas necesita y con qué frecuencia se deben hacer.

Afrontar el cáncer y lidiar con el tratamiento puede ser difícil, pero también puede ser el momento para nuevos cambios en su vida. Probablemente usted desea saber cómo puede contribuir a mejorar su salud. Llámenos al 1-800-227-2345 o hable con su equipo de atención médica contra el cáncer para averiguar qué cosas puede hacer para sentirse mejor.

Usted no puede cambiar el hecho de tener cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que beneficien su salud y sentirse tan bien como sea posible.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

Biopsia: Extracción de una pequeña muestra de tejido para ver si contiene células cancerosas.

Carcinoma anaplásico: Un tipo de cáncer de tiroides poco común, de crecimiento rápido en el cual las células cancerosas se ven muy diferentes de las células normales de la tiroides.

Carcinoma folicular: Cáncer que empieza en las células foliculares de la tiroides. Crece lentamente y es muy tratable.

Carcinoma medular: Cáncer que empieza en las células C de la tiroides. Las células C producen una hormona llamada calcitonina que ayuda a mantener un nivel saludable de calcio en la sangre.

Carcinoma papilar: El tipo más común de cáncer de tiroides. Crece lentamente, a menudo en 1 lóbulo de la glándula tiroides. Generalmente se propaga a los ganglios linfáticos en el cuello.

Ganglios linfáticos: agrupaciones pequeñas con forma de frijol de tejido del sistema inmunitario que se encuentran en todo el cuerpo y están conectadas por vasos linfáticos; también llamados glándulas linfáticas.

Lobectomía: Cirugía para extirpar un lóbulo (parte) de un órgano.

Metástasis: células cancerosas que se han propagado desde el sitio donde se originaron a otras partes del cuerpo.

Nódulos: Bulto pequeño y sólido que se puede palpar o ver en un estudio por imágenes.

Tiroidectomía: Cirugía para extirpar parte o toda la glándula tiroides.

Tenemos mucha más información para usted. Puede encontrarla en línea en www.cancer.org. O bien, puede llamar a nuestro número gratuito de asistencia al    1-800-227-2345 para hablar con uno de nuestros especialistas en información sobre el cáncer.

Last Medical Review: August 16, 2017 Last Revised: August 16, 2017

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