Tratamiento de los linfomas no Hodgkin de células T

El linfoma no Hodgkin se divide generalmente en dos tipos, en base a si se origina de los linfocitos B (células B) o de  los linfocitos T (células T). Existen muchos tipos diferentes de linfomas de células T, y el tratamiento se basa en qué tipo usted tiene.

Linfoma/leucemia linfoblástico de células T precursoras

Esta enfermedad puede ocurrir tanto en niños como en adultos, y se puede considerar como un linfoma o un tipo de leucemia linfoblástica aguda (ALL), dependiendo de cuán involucrada esté la médula ósea. (La médula ósea está más involucrada con las leucemias).

Independientemente de si está identificado como un linfoma o una leucemia, esta es una enfermedad de crecimiento rápido que se trata con quimioterapia intensiva, siempre que sea posible.

Se utilizan combinaciones de muchos medicamentos. Entre los medicamentos que se usan están la ciclofosfamida, doxorrubicina (Adriamycin), vincristina, L-asparaginasa, metotrexato, prednisona y, a veces, citarabina (ara-C). Debido al riesgo de propagación al cerebro y a la médula espinal, también se administra un medicamento de quimioterapia, tal como metotrexato en el líquido cefalorraquídeo. Algunos médicos sugieren mantener la quimioterapia hasta 2 años después del tratamiento inicial para reducir el riesgo de recurrencia. Otra opción puede ser altas dosis de quimioterapia seguidas de un trasplante de células madre.

Al principio, el tratamiento normalmente se administra en el hospital. Durante este tiempo, los pacientes están en riesgo de desarrollar síndrome de lisis tumoral (descrito en Quimioterapia para el linfoma no Hodgkin), de modo que se administran muchos líquidos y medicamentos, como alopurinol.

Para más detalles sobre el tratamiento, vea Tratamiento de la leucemia linfocítica aguda (adultos) y Tratamiento de la leucemia en niños.

Aunque este linfoma es de crecimiento rápido, si no se ha propagado a la médula ósea al momento del diagnóstico, las probabilidades de curación con quimioterapia son muy buenas. Sin embargo, este linfoma es más difícil de curar una vez se ha propagado a la médula ósea.

Linfoma periférico de células T

Linfoma/ leucemia de células T de adulto

Este linfoma está vinculado a la infección por el virus HTLV-1. Existen cuatro subtipos, y el tratamiento depende del subtipo que usted tenga.

  • Los subtipos incipiente y crónico crecen lentamente. Como otros linfomas que crecen lentamente (como el linfoma folicular y el linfoma linfocítico de células pequeñas), estos subtipos a menudo se mantienen bajo observación sin tratamiento siempre y cuando no causen problemas que no sea la leve hinchazón de los ganglios linfáticos. Si el tratamiento es necesario, una opción es administrar interferón y el medicamento antiviral zidovudina para combatir la infección HTLV-1. En caso de que el linfoma afecte la piel, se puede tratar con radiación. Otra opción consiste en quimioterapia, usando el régimen CHOP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona) u otras combinaciones.
  • El subtipo agudo también se puede tratar con medicamentos antivirales o quimioterapia (generalmente el régimen CHOP). Si responde bien a este tratamiento, se puede considerar un trasplante de células madre.
  • La terapia antiviral no es útil para el subtipo linfoma, por lo que generalmente se trata con quimioterapia. Puede involucrar a los tejidos que rodean el cerebro y la médula espinal. Por lo tanto, también se administra quimioterapia al líquido cefalorraquídeo (quimioterapia intratecal). El tratamiento después de la quimioterapia puede incluir un trasplante de células madre.

Debido a que no existe un tratamiento claro convencional para esta enfermedad, los pacientes pueden considerar un estudio clínico, si existe uno disponible.

Linfoma angioinmunoblástico de células T

Este linfoma de rápido crecimiento se puede tratar primero sólo con esteroides (como la prednisona o la dexametasona), especialmente en pacientes de más edad quienes tendrían dificultad para tolerar la quimioterapia. Este tratamiento puede reducir la fiebre y la pérdida de peso, pero el efecto a menudo es temporal. Si se necesita quimioterapia, se pueden usar combinaciones como CHOP  (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina, y prednisona). Si el linfoma sólo se encuentra en un área, la radioterapia podría ser una opción.

En pocos casos, las dosis convencionales de quimioterapia  producen remisiones a largo plazo, por lo que a menudo se sugiere un trasplante de células madre después de la quimioterapia inicial si una persona puede tolerarla.

Linfoma extraganglionar de células T/NK, de tipo nasal

A menudo, este linfoma poco común se encuentra confinado en los conductos nasales. Los pacientes con la enfermedad en etapa I o II que no son aptos para quimioterapia pueden ser tratados con radioterapia sola. La mayoría de los pacientes se trata con quimiorradiación (quimioterapia y radiación juntas) o quimioterapia seguida por radiación. Se pueden utilizar varias combinaciones de quimioterapia diferentes.

Si el linfoma no desaparece por completo, se puede hacer un trasplante de células madre, si es posible.

Linfoma de células T asociado a enteropatía

Por lo general, este linfoma se desarrolla en el intestino delgado o el colon. Por lo general, el tratamiento principal es la quimioterapia intensiva con varios medicamentos. A menudo, se emplea la quimioterapia CHOP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona). Si el linfoma sólo se encuentra en un área, también se puede usar radioterapia. Pero si estos tratamientos funcionan, se puede originar un orificio (perforación) en los intestinos (a medida que las células de linfoma mueren).  Por lo tanto, es posible que se realice primero una cirugía para extraer la parte de los intestinos que contiene el linfoma. Es posible que también se necesite cirugía antes de la quimioterapia o radiación si una persona es diagnosticada con este linfoma ya que causa una perforación o bloqueo intestinal (obstrucción). Si el linfoma responde a la quimioterapia, un trasplante de células madre pudiera ser una opción.

Linfoma anaplásico de células grandes (ALCL)

Este linfoma de rápido crecimiento principalmente afecta a los ganglios linfáticos y se trata con regímenes de quimioterapia, como CHOP  (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina, prednisona) o CHOEP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina, etopósido, y prednisona). Los médicos también podrían recomendar radioterapia para algunos pacientes.

Este linfoma a menudo responde bien al tratamiento, y la supervivencia a largo plazo es común, especialmente si las células del linfoma tienen demasiada proteína ALK. Si las células carecen de la proteína ALK o si el linfoma regresa después del tratamiento inicial, un trasplante de células madre puede ser una opción. Otra opción para los linfomas que ya no responden al tratamiento inicial es el anticuerpo monoclonal brentuximab vedotin (Adcetris).

Para el linfoma anaplásico de células grandes asociado con un implante de seno, los expertos por lo general recomiendan extraer el implante y la cápsula que lo rodea (que contiene el linfoma). El tratamiento adicional puede incluir quimioterapia, algunas veces con radiación.

Linfoma periférico de células T no especificado

Por lo general, se tratan de la misma manera que el linfoma difuso de células B grandes (DLBCL). Se usa la quimioterapia con CHOP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina, y prednisona) o combinaciones de otros medicamentos. Para la enfermedad en etapa temprana, se puede añadir radioterapia. Si es posible, se puede recomendar el trasplante de células madre.

Si los otros tratamientos ya no surten efecto, se pueden tratar los medicamentos de quimioterapia más recientes como pralatrexato (Folotyn), medicamentos de terapia dirigida como bortezomib (Velcade) belinostat (Beleodaq) o romidepsin (Istodax), o medicamentos de inmunoterapia como   alemtuzumab (Campath) y denileukin diftitox (Ontak).

Por lo general, el pronóstico para estos linfomas no es tan favorable como lo es en el linfoma difuso de células B grandes. Por lo tanto, la participación en un estudio clínico de tratamientos nuevos a menudo es una buena opción.

La información sobre los tratamientos que se incluye en este artículo no constituye una política oficial de la Sociedad Americana Contra El Cáncer y no tiene como objetivo ofrecer asesoramiento médico que remplace la experiencia y el juicio de su equipo de atención médica contra el cáncer. Su objetivo es ayudar a que usted y su familia estén informados para tomar decisiones conjuntamente con su médico. Es posible que su médico tenga motivos para sugerir un plan de tratamiento distinto de estas opciones generales de tratamiento. No dude en hacer preguntas a su médico sobre sus opciones de tratamiento.

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Last Medical Review: May 31, 2016 Last Revised: May 31, 2016

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