Efectos que la alimentación y la actividad física tienen sobre los riesgos de ciertos cánceres

La tabla a continuación presenta un resumen de la evidencia actual sobre cómo los riesgos para ciertos tipos de cáncer* podrían verse afectados en función de la alimentación y la actividad física, como se indica en la Guía sobre alimentación y actividad física para la prevención del cáncer de la Sociedad Americana Contra El Cáncer. La versión completa de la guía está disponible en línea y puede accederse en https://acsjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.3322/caac.21591.

Sitio del cáncer

Peso corporal

Actividad física

Alimentación

Alcohol

Seno

El aumento de peso durante la vida adulta y/o exceso de grasa corporal incrementa el riesgo tras la menopausia.

Perder peso puede que reduzca el riesgo.

La actividad física, especialmente a intensidad de moderada a vigorosa, reduce el riesgo para el cáncer posterior a la menopausia y puede que también reduzca el riesgo para el cáncer previo a la menopausia.

La actividad física vigorosa que se hace de manera habitual reduce el riesgo de cáncer previo a la menopausia.

Los patrones de alimentación con un alto contenido de alimentos de origen vegetal y bajos en el consumo de productos de origen animal y de carbohidratos refinados reduce el riesgo.

El patrón de la alimentación mediterránea (o Dieta Mediterránea) reduce el riesgo.

El consumo de vegetales que no sean ricos en almidón y/o de verduras ricas en carotenoides puede que reduzca el riesgo del cáncer de seno con receptor de estrógeno negativo.

Una alimentación con un mayor contenido de calcio y de lácteos ricos en calcio puede que reduzca el riesgo.

El consumo de alcohol incrementa el riesgo de cáncer de seno tanto previo como posterior a la menopausia.

Colorrectal

El exceso de peso corporal es un factor de riesgo contundente.

La actividad física de intensidad moderada a vigorosa hecha de forma habitual puede reducir el riesgo de cáncer de colon, mas no el de recto.

Reducir el tiempo de conductas sedentarias (poca actividad física) puede que reduzca el riesgo de cáncer de colon, pero no el riesgo de cáncer de recto.

Un patrón de alimentación saludable con granos integrales, más fibra y menos azúcares añadidos reduce el riesgo.

El consumo de vegetales que no sean ricos en almidón y de frutas enteras probablemente reduce el riesgo.

El consumo de carnes procesadas (embutidos y fiambres), incluso en poca cantidad, así como de carne roja en cantidad de moderada a alta, incrementa el riesgo.

El consumo de vegetales que no sean ricos en almidón y de frutas enteras probablemente reduce el riesgo.

Una alimentación con un mayor contenido de calcio y de lácteos ricos en calcio, así como los suplementos de calcio puede que reduzcan el riesgo.

Un nivel bajo de vitamina D en la sangre puede que aumente el riesgo.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo.

Endometrio

Para reducir el riesgo, logre un peso saludable y evite el aumento de peso, así como el exceso de grasa corporal.

Perder peso puede que reduzca el riesgo.

La actividad física de intensidad moderada a vigorosa hecha de forma habitual reduce el riesgo.

Reducir el tiempo de conductas sedentarias (poca actividad física) puede que reduzca el riesgo.

Tener una alimentación con un bajo nivel glucémico (o glicémico) que evita el consumo de golosinas y postres, de alimentos ricos en azúcares y bajos en fibra, y de bebidas endulzadas con azúcar, puede que reduzca el riesgo.

 

Vesícula biliar

El exceso de peso corporal está asociado con un riesgo más elevado.

El aumento de peso en la edad adulta aumenta el riesgo.

 

 

 

Riñón

Un exceso de peso y/o grasa corporal incrementa el riesgo.

La actividad física de intensidad moderada a vigorosa hecha de forma habitual reduce el riesgo.

 

 

Hígado

Mantenerse en un peso saludable y evitar el exceso de grasa corporal reduce el riesgo.

La actividad física hecha de forma habitual puede que reduzca riesgo.

 

El consumo de pescado puede que reduzca el riesgo.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo.

 

Pulmón

No se ha establecido una relación del peso corporal con el riesgo, probablemente porque el tabaquismo es el principal factor de riesgo y las personas que fuman tienden a tener un peso cuyo rango es de bajo a normal.

La actividad física hecha de forma habitual puede que reduzca riesgo.

El comportamiento sedentario (poca actividad física) puede que incremente el riesgo.

 

El consumo de vegetales que no sean ricos en almidón y de frutas enteras, incluyendo aquellas ricas en vitamina C (especialmente para las personas fumadoras), probablemente reduzca el riesgo.

Las carnes procesadas y la carne roja puede que incrementen el riesgo.

Los suplementos con alta dosis de betacaroteno incrementan el riesgo, particularmente entre las personas fumadoras y aquellas expuestas al asbesto.

El consumo de alcohol puede que incremente el riesgo.

Ovario

El exceso de peso corporal puede que incremente el riesgo.

El aumento de peso en la edad adulta incrementa el riesgo.

La actividad física hecha de forma habitual puede que reduzca riesgo.

 

 

Páncreas

El exceso de peso corporal incrementa el riesgo.

El aumento de peso en la edad adulta incrementa el riesgo.

La actividad física hecha de forma habitual puede que reduzca riesgo.

Las carnes procesadas y la carne roja, así como las grasas saturadas en general, puede que incrementen el riesgo.

Las bebidas endulzadas con azúcar puede que incrementen el riesgo.

 

Próstata

La obesidad está asociada con un riesgo mayor para el cáncer de próstata avanzado.

 

Un mayor consumo de productos lácteos y de calcio (más de 2,000 mg al día) puede que aumentar el riesgo.

 

Tiroides

La obesidad está asociada a un incremento en el riesgo.

El aumento de peso en la edad adulta incrementa el riesgo.

 

 

 

Estómago

El exceso de peso corporal incrementa el riesgo de cáncer de cardias gástrico.

La actividad física hecha de forma habitual puede que reduzca riesgo.

El consumo habitual de carnes procesadas, asadas o a las brasas aumenta el riesgo de cáncer gástrico que no sea de cardias.

El consumo de vegetales que no sean ricos en almidón y de frutas enteras, en especial los cítricos, probablemente reduce el riesgo.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo.

 

Boca, garganta, esófago

La evidencia sugiere que el exceso de peso corporal aumenta el riesgo de cáncer de boca y de adenocarcinoma esofágico.

El adenocarcinoma esofágico puede que se reduzca mediante la actividad física hecha forma habitual.

El consumo de vegetales que no sean ricos en almidón y de frutas enteras probablemente reduce el riesgo.

 

El consumo de alcohol incrementa el riesgo de cáncer de boca, garganta y esófago.

*Esto no conforma una lista completa de los tipos de cáncer cuyo riesgo podría verse afectado por la alimentación y la actividad física.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

Última revisión médica completa: junio 9, 2020 Actualización más reciente: junio 9, 2020

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