¿Cómo se relacionan el VIH y el sida con el cáncer?

Las personas con la infección del VIH o que han desarrollado sida pueden llegar a tener cáncer, justo como cualquier otra persona. En realidad, son más propensas a desarrollar ciertos tipos de cáncer que las personas sin la infección. De hecho, ciertos tipos de cáncer ocurren con tanta frecuencia en las personas con sida que se consideran afecciones indicadoras de SIDA, es decir, su presencia en una persona infectada con el VIH es una clara señal de que se ha desarrollado el sida en toda su extensión.

Algunos otros tipos de cáncer son también más comunes entre las personas con el VIH o sida que entre las personas no infectadas, pero aún no se sabe con certeza las razones de esto. En algunos casos, puede que estos tipos de cáncer se desarrollen y crezcan más rápidamente debido a un sistema inmunológico debilitado a raíz de la misma infección. En otros casos, puede que sea debido a que las personas con el VIH o que han desarrollado sida son más propensas a tener otros factores de riesgo para el cáncer, como el hábito de fumar.

Muchos casos de cáncer no son más ni menos comunes entre las personas con VIH o sida que entre las personas sin la infección.

En países industrializados como los Estados Unidos, el panorama sobre el cáncer y el VIH ha estado cambiando a medida que el tratamiento contra el VIH ha mejorado. Por ejemplo, algunas afecciones indicadoras de sida se han vuelto menos comunes conforme más personas han recibido tratamiento eficaz contra el VIH. A medida que la gente con VIH ha estado viviendo por más tiempo, han estado también desarrollando otros tipos de cáncer que son más comunes entre las personas de mayor edad. El uso de medicamentos contra el VIH (antirretrovirales) también ha resultado en una mejoría en las tasas de supervivencia del cáncer para personas con VIH, pues muchas personas actualmente pueden recibir dosis completas de quimioterapia y otros tratamientos contra el cáncer convencionales, lo cual puede que no fuese posible anteriormente.

Tipos de cáncer que indican sida

Entre los tipos de cáncer que indican que una persona infectada con el VIH ha desarrollado sida están:

Sarcoma de Kaposi

El sarcoma de Kaposi es un tipo de cáncer que se desarrolla de las células que recubren los vasos linfáticos o los vasos sanguíneos. Alguna vez fue un tipo de cáncer poco común que afectaba principalmente a los hombres de edad avanzada del Mediterráneo, de Europea del este o aquéllos con ascendencia del medio oriente, así como a pacientes con órganos trasplantados y hombres jóvenes en África. Pero en los últimos 25 años, la mayoría de los casos de sarcoma de Kaposi se ha asociado con la infección con el VIH en hombres que tienen prácticas sexuales con otros hombres. Estos casos son referidos como sarcoma de Kaposi epidémico (o sarcoma de Kaposi asociado al sida).

El sarcoma de Kaposi está asociado a una segunda infección viral. Este virus se llama virus del herpes humano tipo 8 (VHH-8, o HHV-8 por sus siglas en inglés), también conocido como virus del herpes asociado al sarcoma de Kaposi (KSVH, siglas en inglés). Parece ser que el VHH-8 no causa enfermedad en la mayoría de las personas sanas. El VHH-8 se encuentra en la saliva, la cual puede ser un medio de transmisión. En los Estados Unidos, la infección con el VHH-8 es común en hombres que tienen actividad sexual con otros hombres, pero también puede transmitirse entre hombres y mujeres.

En la mayoría de los casos, el sarcoma de Kaposi epidémico produce manchas de matiz morado o marrón (lesiones) en la piel o en la boca. Puede que el Sarcoma de Kaposi también afecte los ganglios linfáticos y otros órganos, como el tracto digestivo, los pulmones, el hígado y el bazo.

Cuando se diagnostica por primera vez, algunas personas con el VIH y el sarcoma de Kaposi no presentan otros síntomas, especialmente si sus únicas lesiones aparecen en la piel. Sin embargo, algunas personas, incluso aquellas que no tienen lesiones en la piel, pueden presentar otros síntomas, como inflamación en los ganglios linfáticos, fiebre sin explicación o pérdida de peso. Con el transcurso del tiempo, el sarcoma de Kaposi se propaga al resto del cuerpo, y si llega a afectar gran parte de los pulmones o intestinos, puede ser mortal.

Para más información sobre este tipo de cáncer, refiérase a nuestro información disponible en inglés sobre sarcoma de

Linfoma no Hodgkin

El linfoma no Hodgkin es un cáncer que comienza en el tejido linfoide y puede propagarse a otros órganos. Es más propenso a ocurrir en personas con la infección del VIH o con sida que en personas que no están infectadas, pero la mayoría de las personas que tienen linfoma no Hodgkin no están infectas con el VIH. Menos personas con el VIH están desarrollando linfoma no Hodgkin debido a que los medicamentos antirretrovirales se han estado utilizando de forma habitual.

Hay muchos tipos diferentes de linfoma no Hodgkin, pero algunos de ellos son más comunes entre las personas con sida. Uno de éstos es el linfoma del sistema nervioso central primario, el cual se origina en el cerebro o en la médula espinal. Puede que los síntomas de esta enfermedad incluyan convulsiones, parálisis facial, confusión, pérdida de la memoria y sensación de cansancio. El linfoma no Hodgkin asociado al sida puede abarcar ciertos tipos de linfomas de rápido crecimiento, incluyendo el linfoma difuso de células B grandes y el linfoma de Burkitt.

El resultado para los pacientes con linfoma no Hodgkin asociado al sida depende del tipo del linfoma y de la función inmunológica de la persona, entre otros factores. Las personas con etapa avanzada de esta enfermedad que tienen un recuento CD4 bajo y/o que no están bajo tratamiento con antirretrovirales, por lo general no responden tan bien como las personas sin estas condiciones.

Para más información sobre este tipo de cáncer, refiérase a Linfoma no Hodgkin.

Cambios precancerosos y cáncer invasivo de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino es un cáncer en la región cervical, la parte inferior del útero (matriz). Como el sarcoma de Kaposi, el cáncer de cuello uterino está fuertemente asociado a la infección con un virus. En este caso, se trata del virus del papiloma humano o VPH (HPV por sus siglas en inglés). El VPH se puede transmitir entre una persona y otra a través del contacto piel-a-piel, incluyendo la actividad sexual.

Las mujeres con el VIH corren un gran riesgo de desarrollar una neoplasia intraepitelial cervical (NIC, o CIN por sus siglas en inglés). Esta afección se caracteriza por el crecimiento anormal de células precancerosas en el cuello uterino. Con el transcurso del tiempo, la NIC puede progresar a cáncer invasivo de cuello uterino en el que las células cancerosas crecen hacia las capas más profundas de éste.

La NIC debe ser tratada para impedir que ésta invada. Esto se hace al extirpar o eliminar las capas exteriores de las células del cuello uterino. Los casos de NIC que no son tratados tienen mayores probabilidades de convertirse en un cáncer invasivo de cuello uterino en las mujeres con el VIH que en las mujeres no infectadas con el virus. Los tratamientos convencionales para la NIC en mujeres con el VIH no funcionan tan bien como en las mujeres que no tienen el VIH. La probabilidad de que la enfermedad regrese tras el tratamiento es elevada, especialmente en mujeres con recuentos CD4 muy bajos.

Las mujeres con VIH y con cáncer invasivo de cuello uterino cuya función inmunológica está en buen estado tienden a responder bien a la cirugía y a los mismos tratamientos que las mujeres que no tienen el VIH. Las mujeres con cáncer de cuello uterino tienden a responder mejor si no han desarrollado sida, y aquellas con recuentos CD4 (linfocitos-T colaboradores) elevados presentan resultados mejores.

Para más información sobre este tipo de cáncer, refiérase a nuestro documento Cáncer de cuello uterino.

Tipos de cáncer que no indican sida

Otros tipos de cáncer también son más propensos a desarrollarse en personas infectadas con el VIH que en las personas no infectadas, incluyendo:

Puede que algunos tipos menos comunes de cáncer también sean más propensos a desarrollarse en personas con el VIH.

La relación entre el VIH y estos tipos de cáncer todavía no se comprende por completo.

Algunos de estos tipos de cáncer se han asociado a infecciones con distintos virus. Estos virus pueden causar cáncer en personas con o sin el VIH, pero podría ser que el riesgo sea mayor entre las personas infectadas con el virus debido a que sus sistemas inmunológicos son menos capaces de controlar el crecimiento viral. Por ejemplo, el cáncer anal, así como algunos casos de cáncer de boca y de garganta están asociados a la infección con el VPH, el mismo virus causante del cáncer de cuello uterino. Se sabe que el cáncer de hígado es más común entre personas infectadas con los virus de la hepatitis B o C. Algunos tipos de linfoma se han asociado con infecciones virales también.

Para ciertos tipos de cáncer, el mayor riesgo entre personas con el VIH puede que se deba a otros factores de riesgo que estas personas son más propensas a tener (como los riesgos que conlleva el hábito de fumar), más que aquellos por la infección en sí. Por ejemplo, el cáncer de boca, el de garganta y el de pulmón están fuertemente vinculados con el hábito de fumar, lo cual es más común entre personas con el VIH, y la asociación entre estos tipos de cáncer y el virus se hace mucho más débil si el factor del hábito de fumar se toma en cuenta en relación al cáncer. El cáncer de hígado, de boca y de garganta (al igual que otros tipos de cáncer) están vinculados a un consumo excesivo de alcohol, lo cual también es más común entre las personas con el VIH.

Claro está que a medida que las personas con VIH están viviendo más tiempo en la actualidad, también están desarrollando otros tipos de cáncer que no están claramente asociados con el VIH, pero que son más comunes en personas de edad avanzada, tales como el cáncer de seno, cáncer colorrectal y cáncer de próstata

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Last Medical Review: August 20, 2014 Last Revised: August 20, 2014

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