¿Se puede prevenir el cáncer colorrectal?

A pesar de que no hay una manera segura de prevenir el cáncer de colorrectal, usted puede tomar medidas que pueden ayudar a reducir su riesgo, tal como hacerse las pruebas de detección y cambiar los factores de riesgo que sí puede controlar.

Pruebas de detección del cáncer colorrectal

Las pruebas de detección se realizan como parte del proceso para determinar la presencia de cáncer o precáncer en las personas que no presentan ningún síntoma de la enfermedad. Las pruebas de detección del cáncer colorrectal hechas regularmente son una de las armas más poderosas para prevenir el cáncer colorrectal.

Desde el momento en que las primeras células anormales comienzan a crecer para convertirse en pólipos, usualmente transcurren aproximadamente de 10 a 15 años para que éstas se transformen en cáncer colorrectal. La mayoría de los pólipos se pueden descubrir con pruebas de detección de forma periódica y se pueden extirpar antes de que se conviertan en cáncer. Las pruebas de detección también pueden encontrar el cáncer colorrectal en sus etapas iniciales, cuando es altamente curable.

Se recomienda que las personas que no están en mayor riesgo de cáncer colorrectal comiencen las pruebas de detección a los 50 años. Hay muchas pruebas de detección disponibles. Las personas con un mayor riesgo, como aquellas con fuertes antecedentes familiares de cáncer colorrectal, podrían beneficiarse de iniciar las pruebas de detección a una edad más temprana. Si usted tiene un antecedente familiar u otros factores de riesgo para cáncer colorrectal, como la enfermedad inflamatoria intestinal, consulte con su médico sobre su riesgo y sus opciones de pruebas de detección. (Lea nuestras guías de detección en “ Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer colorrectal”). Es posible que usted también se beneficie de la asesoría genética para revisar su árbol médico familiar a fin de ver qué tan probable es que tenga un síndrome de cáncer familiar.

Peso corporal, actividad física y alimentación

Es posible que usted pueda disminuir su riesgo de cáncer colorrectal haciéndose cargo de algunos de los factores de riesgo que puede controlar, como por ejemplo su alimentación y actividad física.

Peso: el sobrepeso o la obesidad aumentan el riesgo de cáncer colorrectal tanto en los hombres como en las mujeres, aunque esta asociación parece ser mayor entre los hombres. Tener más grasa abdominal (es decir, en el área del estómago acrecentando la cintura), también se ha relacionado con cáncer colorrectal.

Actividad física: aumentar su nivel de actividad puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal y pólipos. La actividad moderada (todo lo que le haga respirar tan fuerte como lo haría en una caminata enérgica) disminuye el riesgo, aunque una actividad vigorosa podría tener un beneficio aún mayor.

Alimentación: en general, una alimentación con un alto contenido de frutas, verduras y granos integrales (y con un bajo contenido de carnes rojas y procesadas) se ha relacionado con una disminución del riesgo del cáncer colorrectal, aunque no ha quedado precisamente claro cuáles factores son importantes. Muchos estudios han encontrado un vínculo entre las carnes rojas (res, cerdo y cordero) o carnes procesadas (como embutidos, salchichas y perros calientes [hot dogs]) y un mayor riesgo de cáncer colorrectal.

En los últimos años, algunos estudios abarcadores han sugerido que la fibra en la alimentación, especialmente de granos integrales, puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Todavía se están realizando investigaciones sobre este tema.

Alcohol: varios estudios han reportado un mayor riesgo de cáncer colorrectal debido a un aumento en el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente entre los hombres.

Por ahora, la mejor recomendación sobre la alimentación y la actividad física para posiblemente reducir el riesgo de cáncer colorrectal consiste en:

  • Evitar la obesidad y el aumento de peso alrededor de la sección media del cuerpo
  • Aumentar la intensidad y cantidad de su actividad física
  • Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas
  • Comer más frutas y verduras
  • Obtener los niveles recomendados de calcio y vitamina D (refiérase a la información a continuación)
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol

Para más información sobre la alimentación y la actividad física, consulte “ Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre nutrición y actividad física para la prevención del cáncer”.

No fume

El hábito de fumar por un tiempo prolongado está relacionado con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, así como a muchos otros cánceres y a problemas de salud. Si usted fuma y le gustaría recibir ayuda para dejar de fumar, llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345.

Vitaminas, calcio y magnesio

Algunos estudios indican que, si se toma diariamente un complejo multivitamínico que contenga ácido fólico o folato, se puede reducir el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Sin embargo, no todos los estudios indican esto. De hecho, algunos estudios han sugerido que el ácido fólico podría contribuir al crecimiento de tumores existentes. Aún se necesita realizar más investigación al respecto.

No obstante, algunos estudios han sugerido que la vitamina D (la cual se puede obtener al exponerse al sol, consumir ciertos alimentos o mediante una pastilla de vitamina) puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Debido a la preocupación de que la exposición excesiva al sol puede causar cáncer de piel, actualmente la mayoría de los expertos no recomienda esta forma de reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

Otros estudios indican que el aumento de calcio en su dieta podría reducir el riesgo de cáncer colorrectal. El calcio es importante por varias razones de salud además de los posibles efectos en el riesgo de cáncer. No obstante, debido al posible aumento del riesgo de cáncer de próstata entre hombres con un consumo alto de calcio, la Sociedad Americana Contra El Cáncer no recomienda aumentar el consumo de calcio con el propósito específico de reducir el riesgo de cáncer.

La vitamina D y el calcio podrían funcionar juntos para reducir el riesgo de cáncer colorrectal, ya que la vitamina D ayuda a que el cuerpo absorba el calcio. Sin embargo, no todos los estudios han encontrado que los complementos de estos nutrientes reduzcan el riesgo.

Varios estudios han encontrado una posible asociación entre una alimentación alta en magnesio y un riesgo reducido de cáncer colorrectal, especialmente en mujeres. Se necesitan más investigaciones para determinar si este vínculo existe.

Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos

Muchos estudios han encontrado que las personas que toman regularmente aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés), tales como ibuprofeno (Motrin®, Advil®) y naproxeno (Aleve®), tienen menos riesgo de padecer cáncer colorrectal y pólipos. La mayoría de estos estudios analizaron a las personas que tomaron estos medicamentos por razones, tal como el tratamiento de la artritis o para prevenir ataques cardiacos. Otros estudios han proporcionado evidencia contundente que indica que la aspirina puede ayudar a prevenir el crecimiento de pólipos en las personas que recibieron tratamiento para el cáncer colorrectal en etapas tempranas o a quienes se les han extirpado pólipos en el pasado.

Sin embargo, la aspirina y otros NSAID pueden causar efectos secundarios que pueden ser graves o atentar contra la vida, tal como sangrado debido a la irritación del estómago, lo que puede superar los beneficios de estos medicamentos en la población general. Por esta razón, la mayoría de los expertos no recomienda tomar NSAID para disminuir el riesgo de cáncer colorrectal si usted está en riesgo promedio. Sin embargo, otros posibles beneficios de la aspirina, como la disminución en las probabilidades de padecer algunos tipos de enfermedades del corazón, podrían superan los riesgos en ciertos grupos de personas, tales como aquellas en mayor riesgo de enfermedad cardíaca.

Se está estudiando la utilidad de estos medicamentos en las personas con un riesgo aumentado de cáncer colorrectal. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el uso de Celecoxib (Celebrex) para reducir la formación de pólipos en personas que padecen poliposis adenomatosa familiar (FAP). Este medicamento puede causar menos sangrado en el estómago en comparación con los NSAID, aunque puede aumentar el riesgo de ataques cardiacos y ataques al cerebro.

La aspirina y otros NSAID pueden causar graves efectos secundarios. Por lo tanto, consulte con su médico antes de comenzar a tomar cualquiera de ellos regularmente.

Terapia hormonal en la menopausia para las mujeres

Tomar estrógeno y progesterona después de la menopausia (lo que a veces se le llama terapia hormonal en la menopausia o terapia de restitución hormonal combinada) puede reducir el riesgo de una mujer de padecer cáncer colorrectal, aunque los cánceres descubiertos en las mujeres que reciben estas hormonas después de la menopausia pueden estar en una etapa más avanzada.

Además, tomar estrógeno y progesterona después de la menopausia reduce el riesgo de osteoporosis (pérdida de densidad en los huesos), pero también puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca, coágulos sanguíneos, y cánceres de seno y pulmón en la mujer.

Si usted está considerando utilizar la terapia hormonal en la menopausia, asegúrese de consultar con su médico sobre las ventajas y las desventajas.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

Last Medical Review: January 27, 2016 Last Revised: June 27, 2016

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