Pruebas genéticas, detección y prevención para las personas con un fuerte antecedente familiar de cáncer colorrectal

Si usted tiene antecedentes familiares de pólipos o cáncer colorrectal tienen un mayor riesgo de padecer cáncer colorrectal. Este riesgo puede ser aún mayor en personas con un fuerte antecedente familiar de cáncer colorrectal. Aunque el cáncer en los familiares cercanos (primer grado), tal como padres, hermanos, y hermanas es más preocupante, también puede ser importante en familiares más lejanos. Tener dos o más familiares con cáncer colorrectal causa más preocupación que tener un solo familiar con la enfermedad. También es más preocupante si sus familiares fueron diagnosticados con cáncer a una edad más temprana de lo habitual.

Si usted tiene un antecedente familiar de cáncer colorrectal, consulte con su médico. Es posible que se beneficie de una consulta con un asesor en genética u otro profesional de la salud especializado en asesoramiento genético, ya que este puede revisar su historial familiar para saber qué tan probable es que tenga un síndrome de cáncer familiar. El asesor también puede ayudarle a decidir si las pruebas genéticas son adecuadas para usted. Si usted se sometió a pruebas y se encontró que tiene un gen anormal, es posible que haya medidas que puede tomar para ayudar a reducir el riesgo de cáncer colorrectal, como hacerse pruebas de detección a una temprana edad o incluso someterse a cirugía.

No obstante, antes de someterse a pruebas genéticas, es importante conocer con anticipación qué pueden y qué no pueden indicar los resultados sobre su riesgo. Las pruebas genéticas no son infalibles, y en algunas personas es posible que las pruebas no provean respuestas claras. Por esta razón es importante reunirse con un asesor genético o un profesional de genética de cáncer antes de decidir si debe o no someterse a las pruebas. Para más información, lea nuestro documento (disponible en inglés) Genetic Testing: What You Need to Know.

Las pruebas genéticas pueden ayudar a indicar si los miembros de ciertas familias han heredado un alto riesgo de cáncer colorrectal debido a síndromes de cáncer hereditarios, como el síndrome de Lynch (también conocido como cáncer colorrectal hereditario sin poliposis o HNPCC) o poliposis adenomatosa familiar (FAP).

En familias que se sabe tienen uno de estos síndromes hereditarios, por lo general se sigue aconsejando a los miembros que deciden no hacerse las pruebas comenzar las pruebas de detección para el cáncer colorrectal a una edad temprana y realizar las mismas con más frecuencia. Los miembros de esa familia que se hagan las pruebas y que se descubra que no portan el gen mutado pueden hacerse las pruebas de detección a la misma edad y frecuencia que las personas en riesgo promedio.

Pruebas para síndrome de Lynch (cáncer colorrectal hereditario sin poliposis, o HNPCC)

El síndrome de Lynch puede aumentar significativamente el riesgo de una persona de padecer cáncer colorrectal. El riesgo de cáncer colorrectal en el transcurso de la vida de una persona con esta afección puede variar de aproximadamente 10% a alrededor de 80%, dependiendo de cuál gen mutado está causando el síndrome.

Las personas son el síndrome de Lynch también presenta mayor riesgo de padecer otros cánceres, como cáncer de útero (endometrio), ovario, estómago, intestino delgado, páncreas, riñón, encéfalo, uréteres (conductos que llevan la orina desde los riñones hasta la vejiga) y las vías biliares.

Criterios de Ámsterdam

Los médicos han descubierto que muchas familias con síndrome de Lynch suelen tener ciertas características que se conocen como los criterios de Ámsterdam:

  • Al menos tres parientes con cáncer colorrectal (u otro cáncer relacionado con el síndrome de Lynch)
  • Uno es un familiar de primer grado (padres, hermanos o hijos) de los otros dos parientes
  • Al menos dos generaciones sucesivas están involucradas
  • En uno de estos familiares el cáncer se presentó antes de los 50 años de edad

Si todos estos criterios se aplican a su familia, entonces puede que usted quiera obtener asesoría genética. Sin embargo, aun cuando su antecedente familiar esté dentro de los criterios de Ámsterdam, esto no siempre significa que usted tenga síndrome de Lynch. Sólo alrededor de la mitad de las familias que tienen los criterios de Ámsterdam tienen síndrome de Lynch. La otra mitad no lo tiene, y aunque su tasa de cáncer colorrectal es casi el doble de alta que lo normal, no es tan alta como el de las personas con síndrome de Lynch. Por otro lado, muchas familias con síndrome de Lynch no reúnen los criterios de Ámsterdam.

Lineamientos de Bethesda actualizados

Un segundo grupo de criterios, llamados lineamientos de Bethesda actualizados, se pueden usar para determinar si una persona con cáncer colorrectal debe someterse a pruebas para detectar si el cáncer tiene cambios genéticos que son vistos en los casos de síndrome de Lynch. (A estos cambios se les llama inestabilidad de microsatélite o MSI). Estos criterios incluyen al menos uno de los siguientes:

  • La persona es menor de 50 años.
  • La persona tiene o ha tenido un segundo cáncer colorrectal u otro cáncer (endometrio, estómago, páncreas, intestino delgado, ovario, riñón, encéfalo, uréteres o vías biliares) que está relacionado con el síndrome de Lynch.
  • La persona es menor de 60 años y el cáncer tiene ciertas características vistas en el síndrome de Lynch cuando se observa al microscopio.
  • La persona tiene un familiar de primer grado (padres, hermanos o hijos) menor de 50 años y diagnosticado con cáncer colorrectal u otro cáncer relacionado con el síndrome de Lynch (endometrio, estómago, páncreas, intestino delgado, ovario, riñón, encéfalo, uréter o vías biliares).
  • La persona tiene dos o más familiares de primer o segundo grado (tías, tíos, abuelos, sobrinas, sobrinos y primos) que tuvieron cáncer colorrectal u otro cáncer relacionado con el síndrome de Lynch a cualquier edad.

Si una persona con cáncer colorrectal tiene cualquiera de los criterios de Bethesda, se puede recomendar realizar pruebas para MSI. Si se detecta MSI, el médico recomendará que el paciente se haga la prueba de una mutación genética relacionada con el síndrome de Lynch.

Es importante saber que la mayoría de las personas que cumple con los criterios Bethesda no tiene síndrome de Lynch, y que usted puede tener este síndrome y no cumplir con ninguno de los criterios mencionados. Para decidir quién debe someterse a las pruebas para MSI, no todos los doctores utilizan los lineamientos de Bethesda. De hecho, algunos expertos recomiendan que a todos los cánceres colorrectales se les realicen las pruebas para MSI. La mayoría de los médicos recomienda las pruebas genéticas para síndrome de Lynch en cualquier persona cuyo cáncer dé positivo a MSI.

Incluso si usted no tiene cáncer, puede que su médico sospeche que el síndrome de Lynch abunde en su familia basándose en los casos de cáncer colorrectal y otros cánceres relacionados con este síndrome que afectan a sus familiares. En ese caso, puede que su médico recomiende asesoría genética para evaluar su riesgo.

En las familias que se conoce tienen una mutación genética del síndrome de Lynch, los médicos recomiendan que los familiares que han dado positivo a las pruebas para la mutación y aquéllos que no se han sometido a las pruebas deben comenzar las pruebas de detección con colonoscopia durante los primeros años después de haber cumplido 20 años de edad con el fin de remover cualquier pólipo y encontrar cualquier cáncer en la etapa más temprana posible. (Lea la sección “Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer colorrectal”). A las personas que se sabe tienen una de las mutaciones genéticas también se les puede ofrecer la opción de remover la mayor parte del colon.

Pruebas para detectar poliposis adetomatosa familiar

La poliposis adenomatosa familiar (FAP, por sus siglas en inglés) típicamente causa cientos de pólipos en el colon y el recto, que con el tiempo conduce a cáncer colorrectal. Debido a que la FAP provoca pólipos y cáncer antes de la edad habitual en la que se comienzan las pruebas de detección del cáncer colorrectal, a veces la FAP no se diagnostica sino hasta que se examina el colon en una persona que tiene cáncer. Si se encontraron cambios en el gen que causa FAP en una persona, los médicos recomendarán que sus parientes cercanos (hermanos, hermanas, hijos) se sometan a las pruebas. También es posible que se sospeche de FAP si se descubre que una persona tiene muchos pólipos durante una colonoscopia que se realizó debido a problemas como sangrado rectal o anemia.

La asesoría y las pruebas genéticas están disponibles para personas que podrían tener FAP según el historial personal o familiar. El riesgo de estas personas de padecer cáncer colorrectal durante sus vidas es de casi 100% y en la mayoría de los casos se origina antes de cumplir 40 años. Las personas que dieron positivo a la prueba para el cambio genético relacionado con FAP deben comenzar las pruebas de detección con colonoscopia durante la adolescencia. (Lea Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer colorrectal). La mayoría de los médicos recomienda que las personas con FAP se sometan a una cirugía de extirpación del colon entre los veinte y veintinueve años de edad para prevenir la formación del cáncer.

Pruebas para otros síndromes de cáncer hereditario

Otros síndromes hereditarios, como poliposis relacionada con MUTYH y síndrome de Peutz-Jeghers, pueden también aumentar el riesgo de una persona de padecer cáncer colorrectal. Si usted presenta ciertos criterios que sugieren que podría tener uno de los síndromes, su médico podría sugerir la asesoría y pruebas genéticas para identificar la presencia de cambios genéticos que causen los síndromes. 

Signos y síntomas del cáncer colorrectal

Es posible que los cánceres colorrectales en etapas tempranas no causen ningún síntoma. Por esta razón se recomienda que la mayoría de las personas se haga las pruebas de detección a partir de los 50 años de edad.

Si el cáncer colorrectal causa síntomas, estos pueden incluir:

  • Un cambio en los hábitos de evacuación como diarrea, estreñimiento o reducción del diámetro de las heces fecales (excremento) por varios días
  • Sensación de tener que defecar que no desaparece después de haber evacuado
  • Sangrado rectal
  • Sangre en las heces fecales que puede provocar que se vean más oscuras
  • Cólicos o dolor abdominal
  • Debilidad y cansancio
  • Pérdida inexplicable de peso

A menudo, los cánceres colorrectales pueden sangrar en el tracto digestivo. Aunque a veces usted puede ver la sangre en las heces o estas se ven más oscuras, a menudo las heces se ven normales. Pero con el pasar del tiempo, la pérdida de sangre se puede acumular y puede causar recuentos bajos de glóbulos rojos (anemia). En ocasiones, el primer signo de cáncer colorrectal es un análisis de sangre que muestra un bajo recuento de glóbulos rojos.

Con más frecuencia, la mayoría de estos problemas son causados por otras afecciones distintas al cáncer colorrectal, tal como infecciones, hemorroides o síndrome de intestino irritable. No obstante, si tiene cualquiera de estos problemas, es importante que consulte con su médico de inmediato para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario. 

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Last Medical Review: January 27, 2016 Last Revised: June 27, 2016

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