El cáncer puede afectar las erecciones del hombre

Cómo el tratamiento contra el cáncer puede afectar las erecciones

Para aprender más sobre las erecciones; por ejemplo qué son y cómo se forman, vea Cáncer, sexo y el cuerpo del hombre.

Cirugía

Algunos tipos de cirugía contra el cáncer pueden afectar las erecciones. Algunos de estos son:

  • Prostatectomía radical: extracción de la próstata y vesículas seminales en el cáncer de próstata.
  • Cistectomía radical: extracción de la vejiga, próstata, parte superior de la uretra y vesículas seminales en el cáncer de vejiga. La extracción de la vejiga requiere una nueva forma de recolección de la orina, ya sea a través de una abertura hacia un dispositivo de bolsa en el abdomen o con la creación de una “vejiga nueva” en el interior del cuerpo (Consulte   Tratamiento de los problemas sexuales que enfrentan los hombres con cáncer para aprender más sobre la abertura y la bolsa).
  • Resección abdominoperineal (AP): extracción de la sección inferior del colon y el recto en el cáncer de colon. Esta cirugía puede requerir hacer un orificio en el vientre (abdomen) mediante el cual los desechos sólidos pueden salir del cuerpo. (Vea Tratamiento de los problemas sexuales que enfrentan los hombres con cáncer para más información).
  • Escisión mesorrectal total (TME): la extirpación del recto así como también de los tejidos que los sostienen (llamado mesorrecto) para tratar el cáncer rectal.
  • Exenteración pélvica total: extracción de la vejiga, próstata, vesículas seminales y recto generalmente en el tratamiento de un tumor grande del colon que requiere nuevas aberturas en el cuerpo para la eliminación tanto de la orina, como de la materia fecal. (Vea Tratamiento de los problemas sexuales que enfrentan los hombres con cáncer para más información).
  • Estas operaciones pueden afectar las erecciones de diferentes maneras. Esto será detallado a continuación, así como otros factores que pueden afectar la erección después de la cirugía.
  • La mayoría de los hombres que se someten a este tipo de cirugías presentará algo de dificultad para lograr la erección (condición referida como disfunción eréctil o ED). Algunos hombres podrán tener una erección lo suficientemente rígida para llevar a cabo la penetración, pero probablemente no sea tan rígida como solía serlo antes. Otros probablemente no puedan tener erecciones.   Afortunadamente en la actualidad se cuenta con diversos tratamientos para tratar la disfunción eréctil, los cuales pueden ser útiles para lograr las erecciones en  la mayoría de los hombres que tienen esta dificultad. Podría ser que se requiera de cierto tiempo, pero si el hombre está dispuesto a intentar estas opciones, es muy probable que encuentre una que le resulte eficaz.

Daños al conjunto de nervios que produce las erecciones

La manera más común en que la cirugía afecta las erecciones sucede cuando se extirpan o dañan los nervios que contribuyen a producir una erección. En todas las operaciones antes mencionadas existe la posibilidad de ocasionar daños a estos nervios. Los nervios rodean los costados y parte trasera de la glándula prostática entre la próstata y el recto, y se acomodan como una telaraña alrededor de la próstata. Puede que el médico no pueda ver los nervios, lo cual facilita que estos se dañen durante la cirugía.

De ser posible, se usan métodos “conservadores de los nervios” en la prostatectomía radical, cistectomía radical o resección abdominoperineal (AP) o TME. En la cirugía conservadora de los nervios, los médicos tratan cuidadosamente de evitar estos nervios. Cuando el tamaño y ubicación de un tumor permiten realizar la cirugía sin afectar los nervios, un mayor número de hombres recupera la capacidad eréctil que con otras técnicas. Pero incluso si el cirujano tiene la posibilidad de no afectar estos nervios, estos aún podrían resultar lesionados durante la operación y requerir de tiempo para sanar.

Incluso cuando los nervios no son afectados, las investigaciones han mostrado que el proceso de sanación toma hasta dos años para la mayoría de los hombres. Aún no se sabe las razones de que algunos hombres logran recuperar totalmente dicha capacidad mientras que otros no. Los hombres son más propensos a recuperar la capacidad de erección cuando los nervios a ambos lados de la próstata no son afectados.

Otros factores que afectan las erecciones después de la cirugía

Edad: se ha reportado un amplio rango de tasas de disfunción eréctil, incluso en hombres que no se han sometido a una cirugía.  Por lo general, entre más joven sea el hombre, más propenso será a la recuperación de su capacidad de erección total después de la cirugía. Los hombres menores de 60 años, y especialmente los menores de 50, son más propensos a recuperar su capacidad de erección que los hombres de mayor edad.

Potencia de las erecciones antes de la cirugía: los hombres que tienen una buena capacidad de erección antes de la cirugía contra el cáncer son mucho más propensos a tener una recuperación de su capacidad eréctil que los hombres que tenían problemas de erección previos.

Otras afecciones, como la enfermedad de Peyronie: en algunos hombres, el pene puede desarrollar una curvatura  o “nudo” doloroso al tener una erección. Esta condición se conoce como enfermedad de Peyronie, y más a menudo se debe a tejido cicatricial que se forma dentro del pene y que está asociado a ciertas cirugías contra el cáncer, como la utilizada para extirpar la próstata (prostatectomía). No obstante, la enfermedad de Peyronie rara vez está asociada al tratamiento contra el cáncer y puede someterse a tratamiento mediante medicamentos inyectados o con cirugía. Si usted experimenta dolor con las erecciones, consulte con su médico para que le refiera a un urólogo con experiencia en tratar esta enfermedad.

Rehabilitación temprana del pene después de la cirugía

Algunos estudios sugieren que el uso de distintos métodos para promover las erecciones semanas o meses después de la cirugía puede ayudar a recuperar la función sexual de algunos hombres. Puede que usted escuche que esto sea referido como rehabilitación peneana o rehabilitación eréctil.

Cualquier tipo de erección se considera útil. Una erección demanda sangre rica en oxígeno hacia los tejidos del pene, lo cual ayuda a mantener este tejido sano. Como se mencionó anteriormente, el tiempo de recuperación para las erecciones tras la cirugía puede ser de hasta dos años. Si un hombre no tiene una erección dentro de este lapso, puede que los tejidos en su pene se debiliten. Una vez que esto sucede, no podrá lograr una erección de forma natural.

La idea de la rehabilitación peneana es usar algún tipo de medicina para asegurar que un hombre consiga erecciones de forma periódica mientras los nervios de alrededor se están recuperando. Esto ayuda a mantener sanos los tejidos en el pene. Muchos estudios han sugerido el uso de medicamentos para conseguir una erección lo suficientemente rígida para la penetración de dos a tres veces por semana. No es necesario que dichas erecciones se utilicen para actividad sexual, pues el objetivo es mantener sanos los tejidos del pene.

En la rehabilitación peneana, normalmente primero se prueba con medicamentos que ayudan a generar las erecciones, como sildenafil (Viagra®), tadalafil (Cialis®) o vardenafil (Levitra®). Pero puede que estos medicamentos no consigan que se produzca la erección debido a que requieren que los nervios necesarios para las erecciones se encuentren saludables. De hecho, puede que estas pastillas solo funcionen en una pequeña cantidad de hombres durante los primeros meses tras la cirugía. Si las pastillas no funcionan, se prueba con inyecciones de pene o con dispositivos constrictores de succión al vacío. La mayoría de los especialistas en medicina sexual sugieren el uso de inyecciones de pene antes que los dispositivos de succión. (Usted puede leer más sobre estos tratamientos en Tratamiento de los problemas sexuales que enfrentan los hombres con cáncer.

La otra parte de la rehabilitación peneana consiste en tomar una pastilla (como se mencionó, se suele tomar sildenafil, tadalafil, o vardenafil) a una dosis reducida en los días en los que no se planea conseguir una erección. Esta dosis reducida no será lo suficientemente potente para causar una erección, pero será útil en aumentar el flujo sanguíneo alrededor de los nervios requeridos para las erecciones. Este aumento del flujo sanguíneo puede ayudar a que los nervios se sanen.

Teniendo todo esto en consideración, la rehabilitación peneana consta de dos partes:

  • Primero, asegurarse que esté teniendo erecciones normales que sean lo suficientemente rígidas para la penetración. Lo ideal es que pueda conseguir una erección entre dos y tres veces por semana. Esto ayudará a mantener sanos los tejidos en el pene.
  • Usar píldora de dosis reducida para fomentar el flujo sanguíneo alrededor de los nervios y ayudar a que los nervios se sanen.

Hable con su médico sobre cómo sus nervios podrían resultar afectados por la cirugía y si una rehabilitación peneana es conveniente para usted. Es posible que necesite ver a un médico que se especialice en medicina sexual, dado que es probable que este tipo de médicos conozcan sobre rehabilitación peneana.

Radioterapia pélvica

El cáncer de próstata, vejiga, colon y recto a menudo puede ser tratado con radiación a la región pélvica. Esto puede causar problemas con la erección. Cuanto mayor sea la dosis total de radiación y más amplia sea el área de la pelvis irradiada, mayores serán las probabilidades de que se desarrollen problemas de erección con posterioridad.

Una forma en que la radiación afecta la erección es al dañar las arterias que suministran sangre al pene. A medida que el área tratada se recupera, los vasos sanguíneos pierden su capacidad de estirarse debido al tejido cicatricial en y alrededor de los vasos. Con ello, ya no pueden dilatarse lo suficiente para permitir que la sangre se acelere generando una erección firme. La radiación también puede acelerar el endurecimiento (arteriosclerosis), estrechez o incluso obstrucción de las arterias de la región pélvica. Puede que la radiación también afecte el conjunto de nervios que controla la capacidad en el hombre de tener una erección.

Algunos hombres que se someten a radiación notarán que sus erecciones empeoran aproximadamente alrededor del primer año después del tratamiento. Este cambio por lo general se genera de forma gradual (lentamente). Algunos hombres aún podrán seguir teniendo erecciones completas, pero las pierden antes de alcanzar el clímax, mientras que otros pierden su capacidad de tener erecciones por completo.

Al igual que en la cirugía, mientras más avanzada sea su edad, mayor la probabilidad de tener problemas de erección. Además, los hombres con alguna enfermedad del corazón, vasos sanguíneos, diabetes o que suelen fumar bastante parecen tener un mayor riesgo de problemas de erección, lo cual puede que se deba a que sus arterias ya estaban deterioradas antes del tratamiento con radiación. Los médicos también están investigando si una rehabilitación peneana con antelación podría ser útil tras la radioterapia. (El tema de la rehabilitación peneana se discutió anteriormente en la sección sobre cirugía).

Si un hombre observa algún problema de erección o pérdida del deseo sexual después del tratamiento para el cáncer, puede que lo primero que piense sea acudir por un examen de sangre para revisar sus niveles de testosterona. Pero este no es un problema común después de la radioterapia, por lo que no es necesario un suministro hormonal adicional. Además, muchos médicos consideran que los hombres con cáncer de próstata no deben tomar testosterona, ya que esto puede acelerar el crecimiento de las células cancerosas de la próstata.

Para los hombres con cáncer de próstata que se someten a tratamientos con radiación

Algunos hombres tendrán dificultades con la erección (disfunción eréctil o ED) dentro de unos pocos años de haber recibido radioterapia de haz externo contra el cáncer de próstata. Puede que algunos de estos hombres tengan erecciones que permitan la penetración, pero solo una pequeña cantidad reporta que sus erecciones son de la misma intensidad a como lo eran antes del tratamiento.

Muchos hombres con cáncer de próstata en etapa inicial tienen la opción entre recibir radiaciones o someterse a cirugía para tratar el cáncer. Al analizar cómo se afectan las erecciones de los hombres debido a estos tratamientos, al parecer no se observa mucha diferencia a largo plazo entre los dos tipos. Puede que los hombres que hayan recibido radiación vean una reducción en general en la rigidez de sus erecciones con el transcurso del tiempo (hasta varios años tras la radioterapia). En contraste, tras la cirugía la mayoría de los hombres tiene problemas de erección de inmediato, teniendo entonces la probabilidad de recuperar las erecciones en los primeros dos años tras la cirugía. Alrededor de cuatro años tras cualquiera de estos tipos de tratamiento, el porcentaje de hombres que reporta disfunción eréctil es aproximadamente el mismo entre sí. Los tratamientos a menudo ayudan a estos hombres a recuperar sus erecciones ya sea que se hayan sometido a cirugía o a radiación.

Quimioterapia

La mayoría de los hombres que reciben tratamiento de quimioterapia (a menudo llamada quimio) conservarán su capacidad normal de erección. Sin embargo, en algunos de ellos sí surgen problemas. La capacidad de erección y el deseo sexual a menudo se reducen justo después de recibir una sesión de quimioterapia, pero enseguida se normalizan.

La quimioterapia puede a veces afectar el deseo sexual y la capacidad de erección al desacelerar la producción de testosterona. Algunos de los medicamentos usados para prevenir las náuseas durante la quimioterapia también pueden alterar el equilibrio hormonal en el hombre, pero estos deberán normalizarse una vez finalizado el tratamiento.

Algunos medicamentos como cisplatino, vincristina, paclitaxel, bortezomib y talidomida pueden causar daño a partes del sistema nervioso, por lo general, en los nervios pequeños de las manos y los pies. (A esto se le llama neuropatía periférica). No se ha encontrado que estos medicamentos dañen el grupo de nervios que permiten lograr la erección. Sin embargo, algunas personas tienen la inquietud debido a los medicamentos que se sabe que sí afectan los tejidos nerviosos, y hay muchos nervios involucrados en la función sexual.

La quimioterapia puede causar también un brote de herpes genital o infecciones de verrugas genitales en caso de que el hombre ya haya padecido estas afecciones anteriormente.

Algunos tipos de quimioterapia también pueden generar infertilidad de corto plazo o de por vida. (Lea El cáncer puede afectar la fertilidad del hombre).

Trasplante de células madre

Los hombres que han padecido la enfermedad injerto-contra-huésped luego de un trasplante de células madre son más propensos a tener una pérdida a largo plazo de testosterona. En algunos casos, puede que estos hombres requieran de terapia de restitución de testosterona para recuperar su capacidad de erección y deseo sexual.

Efectos psicológicos que el tratamiento contra el cáncer tiene sobre la capacidad de erección

Muchos hombres indican que sienten decepción, temor y angustia al tener dificultad para tener erecciones. Informan que algo importante falta y que no se sienten “como un hombre”. Puede que haya hombres que manifiesten infelicidad en general en su vida y depresión al confrontar esta situación. Estos sentimientos conforman una parte natural de sobrellevar los problemas con la capacidad de erección. En caso de encontrar un tratamiento que sea eficaz, la mayoría de los hombres comienza a sentirse mejor respecto a su capacidad de erección. Si estos sentimientos son graves o persisten, la mayoría de los hombres encuentra útil acudir con un sexoterapeuta (terapeuta especializado en asuntos de la sexualidad) o con un psiquiatra que pueda ayudar a lidiar con esta situación.

Los temores sobre la autoimagen y el desempeño pueden a veces también ser la raíz de las dificultades con la erección. En vez de dejar de preocuparse y sentir excitación, puede que un hombre tenga una fijación por ver si podrá funcionar sexualmente, y el temor al fracaso puede hacer que esto ocurra. Puede que adjudique su problema a su afección médica, incluso cuando podría ser que la erección la lograría con tan sólo relajarse.

Un terapeuta especializado en tratar a pacientes con problemas de tipo sexual a menudo puede ayudar en el tratamiento de problemas con la capacidad de erección causados por la ansiedad y el estrés. Cualquier tratamiento para los problemas de erección debe ser en función de los resultados obtenidos de una evaluación minuciosa, los cuales deberán incluir factores tanto médicos (antecedentes) y pruebas médicas especiales. (Consulte Preguntas que los hombres tienen sobre el cáncer, el sexo, y la ayuda profesional para obtener más información).

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Last Medical Review: February 24, 2017 Last Revised: February 24, 2017

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