Tratamiento de los problemas sexuales que enfrentan los hombres con cáncer

Cómo sobrellevar los problemas sexuales

Qué debe esperar

Es difícil saber qué es lo que pasará con cada individuo. Por ejemplo, puede que la capacidad eréctil en un hombre regrese después de la prostatectomía radical, pero puede que no sea así para otro hombre. Pero en caso de que experimente un problema sexual, su equipo de atención médica a menudo puede determinar la causa y darle una idea de su probabilidad de recuperación.

Una señal de que un problema es de tipo médico y permanente es si sucede en todas las situaciones. De otro modo, puede que sea de tipo psicológico y de corta duración. Por ejemplo, si tiene dificultades para lograr y mantener una erección, ¿suele ser así cada vez que tiene actividad sexual? ¿Mejora la erección cuando está relajado, cuando usted mismo estimula su pene o cuando de repente ve a alguien por quien siente atracción? Si usted tiene más de una pareja, ¿son sus erecciones mejor con una persona que con otra?

Cómo sobrellevar los problemas de corta duración

A medida que el hombre envejece o pasa por cambios en su salud, es normal que la sensación de la excitación sexual ya no produzca una erección al instante. Puede que sólo requiera de más tiempo y estimulación manual para lograr la excitación.

Si se le dificulta lograr el orgasmo durante el sexo, quizás no ha descubierto la manera más efectiva de estimulación. Podría hasta considerar adquirir un vibrador eléctrico de operación manual. Un vibrador puede ofrecer una estimulación muy intensa. Puede intentar imaginar una fantasía sexual, mirar imágenes o leer historias eróticas. Entre más excitación consiga, más fácil será lograr el orgasmo.

Determinación de la causa de los problemas que parecen ser permanentes

El mejor momento para hablar con su médico o equipo de atención contra el cáncer sobre los posibles efectos secundarios o cambios a largo plazo en su vida sexual es antes del tratamiento.  Es importante saber qué esperar e informarse sobre el proceso habitual de recuperación, incluyendo cuánto tiempo lleva.   Pero también puede hablar sobre esto en cualquier momento durante y después del tratamiento. Si usted no habló sobre los efectos secundarios sexuales antes del tratamiento, lo mejor es hacerlo a la brevedad posible tras el mismo. De esta manera su médico podrá ayudarle a encontrar la causa del problema y formar un plan para ayudarle a sobrellevarlo.

¿Qué tratamientos hay disponibles para ayudar con las erecciones?

Las tasas de éxito de tratamientos que ayudan con la disfunción eréctil varían bastante, y puede que tenga que probar con algunos de ellos para encontrar aquel que sea el más eficaz para usted. En muchos de los casos, el asesoramiento sexual puede ayudar a la pareja a contemplar las opciones y planificar cómo hacer que el nuevo tratamiento forme parte de su vida sexual.

Pastillas

El sildenafil (Viagra), el vardenafil (Levitra), y el tadalafil (Cialis) son medicamentos que vienen en forma de pastillas. Todos estos medicamentos ayudan al hombre a conseguir y mantener una erección al hacer que mayor cantidad de sangre fluya hacia el pene. Si usted está teniendo dificultad con las erecciones, estas pastillas suelen ser el primer tipo de tratamiento recomendado.

Para los hombres que se han sometido a determinadas operaciones que afectan los nervios que ayudan a generar las erecciones (como una prostatectomía), puede que al principio el uso de estas pastillas no sea de ayuda, pues estas pastillas están dirigidas para surtir su efecto en estos nervios. Incluso con la cirugía que busca preservar estos nervios (en la cual se procura no afectar los nervios responsables para las erecciones, los cuales recorren la región del recto y la próstata), estos aún podrían resultar lesionados y requerir de tiempo para recuperarse (a veces hasta dos años). Puede que muchos hombres observen que estas pastillas no sean eficaces en lo absoluto los primeros meses después de la cirugía. Sin embargo, suelen ser más útiles a medida que pasa el tiempo. Puede que entre 18 y 24 meses tras la cirugía estos medicamentos sean muy útiles para lograr una erección rígida.

Los médicos a menudo recomiendan usar uno de estos medicamentos para promover las erecciones semanas o meses después de la cirugía, lo cual puede ayudar a que algunos hombres recuperen la función sexual. A esto se le conoce como rehabilitación peneana. (Vea El cáncer puede afectar las erecciones del hombre). Sin embargo, si estas pastillas no logran producir una erección rígida durante los primeros meses tras la cirugía, es importante probar con otro tratamiento para ayudar a restaurar el flujo de la sangre en el pene.

Se sabe que muchos fármacos interactúan con las pastillas que ayudan a la disfunción eréctil. Por ejemplo, puede que los nitratos (como la nitroglicerina y otros medicamentos para tratar enfermedades del corazón) tengan una interacción que provoca una reducción de la presión arterial, lo cual puede ser letal. Asegúrese de que su médico tenga conocimiento de los medicamentos que está tomando, incluso aquellos que toma con menos frecuencia. Las pastillas para la disfunción eréctil solamente deben tomarse cuando son recetadas por su médico y asegurándose que provengan de una farmacia legítima. Existe un gran mercado falso para estas pastillas para la disfunción eréctil. Estas pastillas suelen no ser eficaces para ayudar con las erecciones y pueden ser peligrosas, así que asegúrese de comprarlas en una farmacia que conozca y que sea de su confianza.

Los efectos secundarios más comunes de estas pastillas son dolor de cabeza, rubor (la piel se enrojece y se siente caliente), indigestión, sensibilidad a la luz y goteo o congestión nasal.

En raras ocasiones puede que algunos hombres no consigan que su erección cese. Si ocurre esto, necesita recibir tratamiento médico de inmediato. De otro modo, el pene podría sufrir daño a largo plazo.

En muy pocos casos, puede que estos medicamentos obstruyan el flujo de sangre a los nervios ópticos en la parte trasera del ojo, lo cual puede causar ceguera. Los hombres que confrontan este problema a menudo tienen un historial como fumadores, así como problemas con hipertensión arterial, diabetes, o altos niveles de colesterol o grasa en la sangre.

Inyecciones en el pene

Otra opción es inyectar en el pene un medicamento que causa erecciones. Una aguja muy delgada es usada para inyectar el medicamento en el costado del cuerpo del pene unos minutos antes de comenzar la actividad sexual. La combinación de la excitación sexual junto con el medicamento ayuda a producir una erección más rígida y de mayor duración.

Las inyecciones en el pene conforman el tratamiento más seguro de surtir efecto para la disfunción eréctil, siendo eficaz en alrededor del 80 al 90% de los hombres que prueban este tratamiento. Muchos hombres se muestran indecisos de probar con estas inyecciones debido a que temen que serán muy dolorosas. Sin embargo, la mayoría de los hombres sienten poco o ningún dolor a causa de las inyecciones.

La primera inyección a menudo se coloca en el consultorio médico, donde el médico puede enseñar al hombre cómo hacerlo. 

En raras ocasiones puede que algunos hombres no consigan que su erección cese. Si ocurre esto, necesita recibir tratamiento médico de inmediato. De otro modo, el pene podría sufrir daño a largo plazo.

Puede que algunos hombres desarrollan cicatriz en el tejido esponjoso del pene después de la aplicación de muchas inyecciones.

Píldoras uretrales

La píldora uretral ofrece otra alternativa que es útil para las erecciones. El hombre utiliza un aplicador para colocar en el interior de su uretra (la abertura que se encuentra en la punta del pene) una pequeña cápsula (microsupositorio) con el medicamento. Conforme la píldora se deshace, el medicamento es absorbido a través del recubrimiento de la uretra e ingresa al tejido esponjoso del pene. El hombre debe orinar antes de colocar la píldora para que el recubrimiento de la uretra esté húmedo. Una vez colocada la píldora, se debe dar masajes al pene para facilitar la absorción del medicamento.

Este sistema puede ser más fácil que las inyecciones, pero no siempre funciona tan bien y puede causar el mismo tipo de efectos secundarios. Debido a que la píldora puede ocasionar mareos en algunos hombres, puede que se requiera aplicar una dosis de prueba en el consultorio del médico. También puede provocar algo de ardor en la uretra. Puede que también residuos de la píldora se introduzcan en la pareja durante el acto sexual, lo cual puede causarle ardor o picazón, entre otros malestares. Y al igual que las inyecciones, la cápsula podría causar una erección prolongada, la cual requiere de tratamiento médico inmediato.  

Dispositivos de constricción por succión

Los dispositivos de constricción por succión (VED) son eficaces para algunos hombres. El hombre se coloca un cilindro plástico sobre el pene y bombea el aire para producir un vacío alrededor de la parte externa del pene. Esta succión hace que la sangre se concentre en el interior del pene, llenando el tejido esponjoso. Cuando el pene está rígido, el hombre retira el dispositivo del pene y coloca una banda elástica alrededor de la base del pene para que la sangre quede atrapada manteniendo el pene erecto. La banda puede dejarse en el pene hasta por media hora.

Algunos hombres emplean la bomba al inicio del acto sexual, mientras que otros consideran más conveniente hacerlo cuando se ha conseguido una erección parcial a través del jugueteo previo al coito. La erección que se consigue con el dispositivo por lo general es rígida, pero puede que pivotee en la base del pene, lo cual puede limitar las posturas cómodas en el coito. Puede que tome algo de práctica aprender a usar el dispositivo de succión. La mayoría de ellos se adquieren mediante receta médica, pero algunos están disponibles sin receta.

Implantes peneanos (prótesis)

Para aquellos hombres que hayan probado todos los tratamientos anteriormente mencionados y no han encontrado uno que sea eficaz, la cirugía para implantar una prótesis en el pene puede que sea una opción a considerar. Durante las últimas décadas, muchas de estas operaciones han funcionado bastante bien para tratar problemas permanentes de erección. La mayoría de los hombres que se han sometido a una cirugía de implante quedan satisfechos con los resultados.

Existen dos tipos principales de implantes. El tipo más común es un implante inflable, el cual usa un sistema de bomba que está dentro del cuerpo del hombre. Para este tipo de implante, se colocan dos cilindros inflables y resistentes de silicona en el interior del pene.

  • Un implante inflable de tres partes se aproxima mucho en la imitación de una erección normal. Para este sistema, un depósito en forma de globo (contenedor de almacenamiento) que contiene una mezcla de agua salada y agente de radiocontraste, se inserta replegado detrás de los músculos de la ingle (el agente de radiocontraste se usa para poder examinar el sistema en caso de que haya problemas después de haberse colocado). Por lo general, el líquido permanece en el depósito, dejando vacíos los cilindros en el pene. Se coloca una bomba por debajo de la piel suelta del escroto. Todas las piezas quedan conectadas por conductos.
  • En un implante inflable de dos partes, la mayor parte del líquido se encuentra en la parte de atrás de los cilindros y la bomba se coloca en el escroto.

Para ambos tipos, el pene luce igual que cuando no está en estado erecto, salvo con un aspecto un poco más lleno. Cuando vaya a haber actividad sexual, el pene se pone en estado rígido al apretar varias veces la bomba por debajo de la piel del escroto. Esto bombeará la solución salina hacia los cilindros lo cual dilata el pene, como lo hace la sangre en una erección natural.

Para un sistema de tres partes, cuando usted ya no desea la erección, presiona una válvula de escape en la bomba para desinflar los cilindros. El agua salada regresa a su depósito haciendo que el pene regrese a un estado flácido. Para el sistema de dos partes, se dobla el pene hacia abajo por varios segundos, lo que permite que la mayor parte del líquido recorra el pene.

El implante no inflable es un tipo de prótesis menos común que usa varillas semi-rígidas que son implantadas en el pene. Cuando el hombre desea una erección, simplemente dobla la varilla hacia arriba; de lo contrario, la dobla hacia abajo.   Este es un dispositivo más fácil de usar que un implante inflable, pero puede tener desventajas, incluyendo el que sea el menos parecido a una erección normal.     

Cada tipo de implante tiene sus ventajas y desventajas, las cuales pueden ser:

  • La complejidad de la cirugía
  • La facilidad del uso del implante
  • La semejanza al aspecto y a la sensación de una erección natural (y al estado “blando” natural)
  • Los posibles efectos secundarios y complicaciones a largo plazo.

Infórmese tanto como pueda y pregunte a su urólogo sobre las ventajas y desventajas de cada tipo de implante antes de tomar su decisión. Un hombre casado y comprometido con la relación debe incluir a su pareja en cualquier decisión sobre los implantes. Su pareja necesita comprender el procedimiento y tener la oportunidad de hablar sobre sus temores o preguntas con usted y con el doctor.

Usted también necesita ser realista sobre lo que las prótesis pueden y no pueden hacer. Cualquier prótesis de pene es sólo un mecanismo para la rigidez del pene. Tener un implante de pene no puede resolver cualquier otro tipo de problema, como un bajo deseo sexual, falta de sensación de la piel del pene o problemas para lograr el orgasmo. Una prótesis peneana no está diseñada para transformar una vida sexual deficiente en una plena.

La pareja necesita hablar abiertamente antes de tener actividad sexual después de la cirugía de implante. Puede que requiera experimentar con distintas formas de tocarse o con diferentes posturas. Asegúrense de estar bien excitados sexualmente antes del coito, en lugar de comenzarlo simplemente porque el pene está rígido. Las parejas que acostumbran la práctica de tocarse mutuamente, incluso al haber un problema de erección que impide la penetración, tienden a ajustarse más fácilmente a la prótesis.

Testosterona

Si un hombre presenta un desequilibrio hormonal, puede que la testosterona restaure su deseo sexual, así como su capacidad de erección. La mayoría de los hombres cuenta con suficiente testosterona, incluso después de los 50 o 60 años de edad. Sin embargo, un nivel bajo de testosterona puede resultar en falta de deseo sexual y dificultad para lograr una erección. Puede que también resulte en una sensación de falta de energía.

Si usted considera que podría tener un nivel bajo de testosterona, es importante que lo consulte con su médico. Se pueden hacer pruebas para determinar su nivel de testosterona, para así poder hablar sobre las posibles opciones de tratamiento. Generalmente no se suministra testosterona a los hombres que han tenido cáncer de próstata, dado que ésta podría ocasionar que el cáncer se desarrolle.

Hierbas y curas naturales

Muchos suplementos herbarios y alimentarios son vendidos como curas “naturales” sin receta para los problemas de erección. Estos suplementos no han demostrado ser de ayuda para que el hombre recupere la capacidad de erección.

Es importante saber que los suplementos no están estrictamente regulados en los Estados Unidos como lo están los medicamentos. Los fabricantes de suplementos no tienen que comprobar que sus productos son eficaces (o incluso seguros) antes de venderlos. Algunos suplementos incluso podrían no contener los ingredientes que se detallan en sus etiquetas, mientras que otros podrían contener otros ingredientes (potencialmente perjudiciales).

Asegúrese de hablar con su médico sobre cualquier suplemento u otro tratamiento sin prescripción médica que esté pensando probar.

¿Cuándo resulta útil la terapia o asesoría sexual?

Cualquier problema sexual ocasionado o empeorado por la ansiedad puede mejorarse mediante la asesoría de un sexoterapeuta (psicoterapeuta especializado en cuestiones sexuales). Para los hombres, los problemas causados por la ansiedad pueden incluir:

  • Pérdida del deseo sexual
  • Problemas de erección sin causa médica
  • Dificultades para lograr el orgasmo
  • Eyaculación precoz (prematura)

Cuando la función sexual de un hombre está limitada por un problema médico, hablar con un sexoterapeuta puede ser útil. La mayoría de las consultas duran alrededor de dos o tres sesiones. Puede que los sexoterapeutas también puedan ayudarle a usted y a su pareja a decidir sobre someterse a tratamientos quirúrgicos o médicos para el tratamiento de los problemas de erección. (Vea Preguntas que los hombres tienen sobre el cáncer, el sexo, y la ayuda profesional).

¿Hay alguna forma para que el orgasmo sea tan intenso como solía serlo?"

Algunos hombres que ha recibido tratamiento contra el cáncer observan que sus orgasmos se han debilitados o que son más breves que antes. A veces, parte natural del envejecimiento incluye que el orgasmo se debilite ligeramente. A medida que el hombre envejece, las contracciones musculares en el clímax dejan de tener la misma fuerza. Un debilitamiento más severo en el orgasmo a menudo sucede junto con los problemas de erección. En estos casos, el tratamiento del problema de erección puede que no mejore el orgasmo necesariamente. Los hombres cuyos orgasmos son secos después del tratamiento de cáncer también reportan una reducción en la sensación.

Existen medicinas que pueden fortalecer el clímax en el hombre. La mayoría de estos medicamentos pueden tener efectos secundarios peligrosos o podrían dejar de surtir efecto después de algunas dosis.

Una recomendación de sentido común es procurar la máxima excitación posible durante el sexo. Concéntrese en las sensaciones de placer o en una fantasía que sea excitante, así como dedique el tiempo que necesite para el jugueteo previo al acto sexual. Si observa que está por acercarse al orgasmo, pida a su pareja que prolongue esto al bajar la intensidad en las caricias. Deje que la excitación disminuya y que se vuelva acumular por varias veces antes de llegar al clímax.

Usted también puede practicar esta técnica de provocación durante la autoestimulación. Cuando sienta que su nivel de estimulación es alto, deje de tocar sus genitales, aunque con ello pierda parte de su erección. Luego, vuelva a acariciarse de nuevo, deténgase y vuelva a comenzar varias veces antes de eyacular. Ya sea que practique por sí mismo o con su pareja, asegure alcanzar la máxima erección posible antes de continuar con las caricias rítmicas de mayor intensidad que provocan el orgasmo. Algunos hombres logran aprender a eyacular mientras su pene está en estado flácido, pero muchos hombres ven que sus orgasmos son más intensos si pueden retardar el orgasmo hasta que logren la máxima rigidez posible en su erección.

Aspectos especiales sobre algunos tratamientos de cáncer

Urostomía, colostomía o ileostomía

Una ostomía permite que los desechos salgan del cuerpo a través de una abertura quirúrgica (estoma) en la piel y hacia una bolsa que usted puede vaciar.

  • Una urostomía canaliza la orina a través de un nuevo conducto que lo envía hacia una abertura en el abdomen.
  • Una colostomía y una ileostomía consisten en aberturas en el abdomen para la eliminación de la materia fecal (heces) desde los intestinos. En una ileostomía, la abertura se realiza con la parte del intestino delgado conocida como el íleon. Una colostomía se hace con parte del intestino grueso llamada colon.

Usted puede reducir el efecto que una ostomía tiene sobre su vida sexual si toma algunas medidas de sentido común. Primero, asegúrese de que su dispositivo (sistema de bolsa) le quede bien. Revise el sello y vacíe la bolsa del dispositivo antes de cualquier actividad sexual. Esto reducirá el riesgo de una fuga. En caso de una fuga, ambos en la pareja deben estar preparados para poder acudir a la ducha de inmediato y luego retomar la actividad sexual.

El uso de una cubierta para la bolsa recolectora que luzca más agradable puede ofrecer un aspecto menos clínico del dispositivo. Puede conseguir cubiertas o patrones para hacer su propia cubierta con el terapeuta enterostomal o con su proveedor de suministros para estomas.

Otra alternativa es usar una bolsa especial para estoma de tamaño pequeño durante la actividad sexual. O si tiene un sistema de bolsa de dos piezas, voltee la bolsa sobre la cubierta frontal de tal forma que la válvula de vaciado quede de lado. Si se usa un cinturón elástico de soporte sobre la cubierta frontal, la bolsa vacía puede fajarse por debajo del cinturón durante el acto sexual. También puede usar un fajín alrededor de su cintura para evitar que la bolsa recolectora sea un estorbo. Otra manera de evitar que la bolsa esté golpeteando es pegarla con cinta adhesiva al cuerpo. Para algunos hombres resulta más cómodo usar camisetas para cubrir sus dispositivos.

Para reducir la fricción contra la bolsa, seleccione posiciones para la actividad sexual que no haga presión sobre el estoma. Si tiene una ostomía pero quisiera ser la persona que está debajo durante el sexo, pruebe usar una almohada pequeña por encima de la cubierta de su ostomía, y así su pareja estaría sobre la almohada en lugar del dispositivo.

Puede obtener información más detallada sobre su tipo de ostomía llamándonos o visitando nuestro sitio web.

Laringectomía

La laringectomía es la cirugía en la que se extirpa la laringe, con la cual se pierde la capacidad de poder hablar de forma natural, y respirará a través de un estoma (abertura u orificio) en el cuello. Debido a que el aire que respira no puede pasar por el filtro de purificación natural de la nariz, se requiere el uso de un tipo especial de cubierta para el estoma. Además de atrapar el polvo y las partículas, la cubierta del estoma ayuda a ocultar las mucosidades que salen de éste. Una bufanda, corbata o camisa de cuello de tortuga pueden lucir bien y tapar la cubierta del estoma.

Durante la actividad sexual, puede que una persona se sobresalte las primeras veces cuando sienta la respiración de su pareja proviniendo de un lugar extraño y podría ser necesario que se acostumbre a ello. También podría haber un olor penetrante de los alimentos proviniendo del estoma.  Usted puede disminuir los olores del estoma si evita comer ajo o comidas condimentadas y si usa colonia o loción para después de afeitarse.

A veces los problemas para hablar pueden hacer que a las parejas les resulte difícil comunicarse durante el sexo.  Si usted ha aprendido a hablar con el esófago, hablar mientras hace el amor no representa un gran problema. Un dispositivo para el habla integrado en el estoma también podría serle útil. Si usted usa un dispositivo para el habla que requiere controlarse con sus manos, es probable que la comunicación durante el sexo resulte extraña y que cause distracción. No obstante, usted se puede comunicar mucho sin necesidad de hablar al guiar la mano de su pareja o mediante el lenguaje corporal.

Con una pareja nueva, usted querrá hablar sobre el tipo de caricias y posiciones que le agradan antes de comenzar a tener sexo. Puede que también quieran designar con antelación las señales que usarán para mensajes importantes que requieran comunicarse durante el sexo.

Tratamiento de cáncer para el área del cuello y la cabeza

Algunos tipos de cáncer en la cabeza y cuello se tratan mediante la extracción de parte de la estructura ósea de la cara. Dado que esto puede cambiar la manera en que luce, puede afectar su autoimagen. La cirugía de mandíbula, paladar o lengua también pueden afectar la forma de hablar. Los avances recientes en el remplazo de dispositivos faciales y en la cirugía plástica ofrecen a muchas personas un aspecto mucho más natural, así como una capacidad de habla más clara. Incluso, hasta las orejas y la nariz pueden hacerse de materiales nuevos, ser teñidas para que coincidan con el color de su piel y luego unirse a su rostro. Todas estas cosas pueden ser de gran ayuda para la apariencia y autoestima de una persona.

Amputación de extremidades

Entre los tratamientos para ciertos tipos de cáncer se puede incluir la cirugía para amputar (extirpar) una de las extremidades. Esto puede impactar su vida sexual. Un paciente que ha perdido un brazo o una pierna se preguntará si debe usar la extremidad artificial (prótesis) durante el sexo.

La respuesta dependerá de la pareja. A veces la prótesis puede ser útil con las posturas y facilitar el movimiento. Pero puede que estorben las correas que sujetan la prótesis. Sin una prótesis, puede que la persona con la amputación tenga dificultad para mantener el equilibrio durante las relaciones sexuales. El uso de almohadas puede ser útil para apoyarse.

Puede que las amputaciones generen un dolor constante o dolor en donde solía estar la extremidad amputada. Los efectos secundarios pueden interferir con el deseo sexual y distraer a la persona durante el sexo. Si esto resulta problemático, es posible consultar con el médico sobre cómo controlar mejor el dolor.

Pérdida de un testículo

Los testículos son tan simbólicos para la hombría como los senos lo son para la feminidad. Aunque a algunos hombres no les molesta la pérdida de un testículo, puede que otros sientan temor de cómo reaccionará su pareja. Esto normalmente suele ser más el caso para los hombres que no se encuentran en una relación estable de pareja.

En hombres con cáncer testicular, el cirujano por lo general extirpa el testículo con cáncer y deja el otro que no está afectado por la enfermedad. Muy pocos hombres presentan un segundo tumor en el otro testículo. Debido a que esta operación también extirpa el epidídimo localizado arriba del testículo, ese lado del escroto se ve y se siente vacío.

Los hombres con cáncer testicular usualmente son jóvenes. Puede que sean solteros y en busca de pareja. Puede que sientan vergüenza por la falta del testículo al ducharse o al cambiarse en espacios libres como vestuarios (locker rooms). Para restablecer una apariencia más natural, se le puede implantar quirúrgicamente al hombre una prótesis testicular en el escroto. La prótesis está rellena de una solución salina (agua con sal) y viene en diferentes tamaños para igualar el testículo restante. Cuando se la ve en un escroto intacto, luce como un testículo normal. La única evidencia que queda de la operación es la cicatriz, que a menudo se cubre con el vello púbico. Pero si es necesario extraer parte de la piel del escroto, el uso de una prótesis testicular podría no lograr que el escroto tenga una apariencia normal.

Retracción peneana después de la prostatectomía

Después de la cirugía de próstata, el hombre puede quedarse estupefacto al ver que su pene está más corto que antes. Por hasta aproximadamente 6 meses después de la cirugía, puede incluso parecer que se ha encogido dentro del cuerpo, como cuando el hombre se encuentra en agua fría. La retracción peneana es común después de la cirugía y esto es algo de lo que no se suele hablar previo a la operación.

No se conoce con certeza la causa de la retracción peneana.  Podría tener que ver con que la cirugía afecta los nervios que controlan la erección. Pero los estudios han mostrado que el pene puede estar más corto hasta por un año después de la cirugía, de modo que puede también haber otras causas. Por ejemplo, también pueden incidir los cambios en el flujo sanguíneo, la cicatrización y los cambios en el tejido peneano que resultan de la pérdida de erecciones.

No se conoce una forma de prevenir o tratar la retracción peneana en la actualidad. Algunos estudios han sugerido que la rehabilitación peneana temprana puede ayudar a disminuir el acortamiento, especialmente cuando se usan dispositivos de succión.  Pero es preciso realizar más investigaciones al respecto.

Cáncer de pene

Cuando un hombre padece cáncer de pene o se detecta cáncer en el extremo al fondo de la uretra, puede que el mejor tratamiento sea la amputación (extirpar) el pene parcial o totalmente. Estas operaciones son muy poco comunes, pero pueden tener un efecto devastador en la autoimagen en un hombre, así como en su vida sexual.

Si el cáncer de pene se detecta en sus etapas iniciales, a veces éste se puede tratar con radioterapia local o cremas quimioterapéuticas. Estos tratamientos a menudo ocasionan un leve efecto en la función y placer sexuales. Pero más comúnmente, la única manera de detener el cáncer es mediante la extirpación de la parte afectada del pene.

En la penectomía parcial se extirpa solamente la punta del pene. El cirujano conserva suficiente parte del cuerpo del pene para permitir que el hombre pueda encausar el flujo de orina hacia afuera del cuerpo.

Los hombres por lo general se sorprenden al descubrir que es posible tener una vida sexual satisfactoria después de una penectomía parcial. La parte restante del pene aún conserva su capacidad de erección con la excitación sexual, y por lo general se consigue una longitud suficiente que hace posible la penetración. Aunque la región más sensible en el pene (la cabeza o glande) ya no está, un hombre puede aún lograr el orgasmo y tener una eyaculación normal. Su pareja también puede seguir sintiendo el mismo placer y lograr el orgasmo de la misma manera como sucedía anteriormente.

Aun así, los cirujanos reconocen cuán devastador puede ser la pérdida de parte del pene para un hombre. Por lo general, procuran conservar tanto del pene como sea posible. Pero lo más importante es que todo el cáncer sea eliminado, y esto puede limitar qué tanto del pene el cirujano puede dejar intacto.

Si no es posible conservar el glande ni el cuerpo del pene, el hombre tendrá que someterse a una penectomía total. En esta operación se extirpa (amputa) el pene en su totalidad, incluyendo la raíz que se extiende hacia la región pélvica. El cirujano crea una manera para que la orina salga del cuerpo a través de una abertura entre el escroto del hombre y su ano (la abertura externa del recto). El hombre aún puede controlar su micción (acto de orinar) debido a que la válvula que frena y permite el flujo de la orina en la uretra queda arriba del nivel del pene.

Algunos hombres dejan de tener sexo después de una penectomía total. Debido a que el cáncer de pene es más común entre hombres en su senectud (de edad avanzada), muchos de ellos ya habían dejado de ser sexualmente activos debido a otras complicaciones de salud. Pero si un hombre está dispuesto a hacer un esfuerzo en tener una vida sexual, es posible lograr placer sexual después de una penectomía total.

Un hombre puede aprender a lograr el orgasmo al recibir caricias en regiones sensibles como el escroto, la piel detrás de éste y el área alrededor de las cicatrices que dejó la cirugía. Usted o su pareja puede intentar colocar un dedo a 1 o 2 pulgadas dentro del ano para acariciar la próstata. Algunas personas prefieren el uso de guantes de plástico o látex con un lubricante de base de agua al intentar tocar esta región; de cualquier forma, es imprescindible tener las uñas cortas. Siempre y cuando la próstata y el recto estén sanos y no se hayan afectado por la cirugía, algún trauma físico o el mismo cáncer, a muchos hombres les resulta placentera esta opción. Se requiere de práctica, ya que al comienzo puede resultar raro o que el hombre sienta necesidad de orinar.

Tener fantasías sexuales o ver imágenes eróticas o leer historias puede incrementar el nivel de excitación. Puede ayudar a su pareja a lograr el orgasmo haciendo caricias con los dedos, mediante el sexo oral o con el uso de un vibrador.

Es posible que en el futuro haya otras opciones disponibles para reconstruir o reemplazar el pene.

Aunque es muy poco común en los EE. UU., existen unos cuantos cirujanos que trabajan en la reconstrucción del pene después de una penectomía total en el caso de que el hombre desee intentarlo. Este es un procedimiento complicado que requiere de microcirugía para conectar los nervios y los vasos sanguíneos. Se debe tomar injertos de otras partes del cuerpo, como brazos, piernas, pecho, espalda o ingle. Si usted está considerando esta opción, deberá informarse bien sobre la experiencia del cirujano con estos procedimientos. También querrá investigar el número de casos exitosos, cicatrices y complicaciones en pacientes que el cirujano haya atendido. Infórmese sobre la sensibilidad en el pene y sobre las posibilidades de poder tener sexo después de esta cirugía. Tenga en consideración que actualmente existe muy poca investigación médica y datos sobre casos exitosos respecto a esta cirugía.

Otras opciones que podrían estar disponibles en el futuro incluyen trasplantes de pene, así como también la creación de un nuevo pene en el laboratorio. Se necesita más investigación sobre estos métodos.

Cómo sentirse bien respecto de sí mismo y cómo sentirse bien respecto al sexo

Después del tratamiento contra el cáncer, es muy fácil enfocarse solo en las partes del cuerpo que han sido afectadas. Por ejemplo, si la quimioterapia causa caída del cabello, probablemente estaría preocupado por cómo las demás personas se sentirán respecto de cómo luce. Si necesita someterse a una laringectomía (extirpación de la laringe), puede que tenga miedo de no poder encontrar a otra pareja porque ha perdido la voz. 

En ocasiones las amistades y los amantes se distancian emocionalmente de una persona con cáncer. Puede que esto no se deba al aspecto de la persona, sino más probablemente a causa de otros sentimientos o ideas en la otra persona que se aleja. Por ejemplo, cuando una persona en una relación no pueda siquiera ver el dispositivo de la ostomía en su pareja sin experimentar sensaciones desagradables, a menudo esto manifiesta sentimientos más profundos. Puede que la ostomía le recuerde cuán triste se sentirá si su pareja llegara a morir. Podría resultar más fácil simplemente no amar tanto a la persona que padece esta condición, y puede incluso que haga que la pareja esté más consciente de su propia muerte, lo cual puede ser inquietante también. No obstante, todos estos sentimientos son inculpados al estoma que deteriora una pequeña parte del cuerpo de la pareja. A su vez, puede que la persona “sana” en la relación también se sienta un fracaso al saber que está decepcionando a su pareja con cáncer durante los momentos en que más le necesita.

No se den por vencidos entre sí. Puede que tome tiempo y esfuerzo, pero tenga en cuenta que el tocarse de manera sexual mutuamente con su pareja siempre será posible. Puede que olviden esto con facilidad, especialmente si se sienten desanimados o si no han tenido actividad sexual por algún tiempo. Consulte Cáncer, sexo y el cuerpo del hombre para repasar algunos consejos prácticos que le ayudarán a usted y a su pareja durante estos momentos. Tenga en cuenta que puede que se necesite ayuda adicional con los cambios originados por el cáncer que tengan gran impacto sobre su vida y la de su pareja.

La buena comunicación: clave para establecer una exitosa relación sexual

Lo más importante para mantener una sana relación sexual con su pareja es una buena comunicación. Los hombres a menudo suelen reaccionar al cáncer distanciándose de los demás. Podrían sentirse avergonzados o preocupados por no parecer fuertes si se abren demasiado. O bien, podrían pensar que su pareja sentirá una carga si le comparten sus temores o tristeza. Pero cuando ambos tratan de protegerse entre sí, cada uno está sufriendo en silencio. Ninguna pareja pasa por un diagnóstico y tratamiento de cáncer sin algún tipo de ansiedad o duelo. ¿Por qué no hablar entre sí sobre los temores de tal manera que puedan compartir la carga en lugar de que cada uno lo haga por su lado?

El compartir los sentimientos sobre el sexo es una forma en que una pareja puede sentir cercanía durante los momentos de ansiedad debido a una enfermedad. Pero si su pareja se ha deprimido y distanciado, puede que tema que un acercamiento sexual podría ser interpretado como una exigencia. Aun así, usted puede plantear el tema del sexo de una forma saludable y asertiva. Por lo general, no es útil hacer acusaciones (como “¡Ya ni me tocas!”), ni exigencias del tipo (“Debemos tener sexo ya, ¡pues no puedo más con la frustración!”). En cambio, intente expresar sus sentimientos de manera positiva como “Realmente extraño nuestra vida sexual. Hablemos sobre qué es lo que está impidiendo que tengamos esa cercanía”).

Cómo superar la ansiedad sobre el sexo

Muchas parejas consideran que el sexo debería siempre darse de manera espontánea, con poca o sin planificación alguna. Pero a veces debido a un síntoma relacionado con el cáncer o algún efecto secundario del tratamiento, puede que no sea posible que sean tan espontáneo como solía ser en el pasado. Lo más importante es ser abierto para hablar de ello y comenzar a programar un horario para que pasen tiempo juntos de forma relajada. Las parejas requieren retomar su actividad sexual gradualmente.

Parte de la ansiedad sobre la reanudación del sexo puede ser causada por la presión por satisfacer a la pareja. Una forma de explorar su propia capacidad de disfrutar el sexo puede consistir en comenzar por autoestimularse usted. La masturbación no es algo necesario para retomar la actividad sexual, pero podría ser útil. Al estimular manualmente sus genitales y ver si incluso puede alcanzar un orgasmo, usted puede saber qué tanto el tratamiento del cáncer ha modificado su respuesta sexual sin la preocupación de frustrarse a sí mismo o a su pareja en pleno acto sexual. Si descubre qué parte del cuerpo podría estar irritada o muy sensible, puede indicar a su pareja lo que debe evitar hacer.

Puede ser que a muchos de nosotros desde niños se nos haya inculcado que la masturbación es mala o algo de lo que hay que avergonzarse, pero realmente es una experiencia normal y positiva para la mayoría de la gente. Si se siente bien con esta idea, trate de acariciar no sólo sus genitales, sino todas las partes sensibles en su cuerpo. Esté atento de las diferentes sensaciones de placer que pueda sentir. Posteriormente podrá enseñar a su pareja cualquier descubrimiento nuevo que haya tenido sobre zonas sensibles en su cuerpo. Incluso si el tratamiento contra el cáncer no ha cambiado su respuesta sexual, puede que descubra nuevas caricias que realcen su vida sexual.

Cómo retomar la actividad sexual con su pareja

Cuando en un principio piense retomar su actividad sexual, puede que tema que sea dolorosa o que nunca vuelva a tener un orgasmo. Puede que sus intentos de acto sexual no resulten como esperaba. Pero justo como aprendió a disfrutar del sexo al comenzar a ser sexualmente activo en su vida, también puede aprender a sentir placer sexual tras el tratamiento contra el cáncer. Procure aprovechar al máximo esta oportunidad para ver su vida sexual bajo una nueva perspectiva y adoptar cambios.

Cuando sienta que ya puede comenzar por intentar el contacto sexual con su pareja, comiencen con suficiente tiempo e intimidad. Programen un tiempo en el que no estén muy cansados y cuando usted no sienta dolor físico. Puede que quiera preparar el entorno para estar especialmente relajado; por ejemplo, puede iluminar la habitación con velas o poner algo de música suave y romántica. Aunque puede que sienta algo de timidez, dígale a su pareja de la manera más clara y directa posible que le gustaría tener un momento de intimidad.

Pueden incluso acordar una cita para este propósito. Podría decir: “Estoy en disposición para tener sexo de nuevo, pero me gustaría que lo retomáramos lentamente. ¿Te gustaría que hoy en la noche empezáramos con tocarnos? No puedo prometer que todo saldrá a la perfección, pero podremos divertirnos al intentarlo”.

Es una buena idea para las parejas que establezcan límites al tocarse durante las primeras veces que intente la actividad sexual después del tratamiento de cáncer. Una buena forma de empezar es con una sesión especial dedicada a tocar el cuerpo entero. A continuación se describe una forma para llevar esto a cabo:

  • Cada uno debe tomar turnos en tocar y ser tocado. Mientras una persona permanece acostada boca abajo, la otra persona toca el lado trasero del cuerpo completamente desde los dedos de los pies hasta el cuero cabelludo en la cabeza. Después de unos 15 minutos, la persona que está acostada se voltea boca arriba para que el nuevo lado expuesto pueda ser tocado.
  • Eviten los senos y los genitales durante la primera sesión de tocado. El objetivo es sentirse relajados y sentirse placenteramente sensuales. El llegar a sentirse sexualmente estimulados no es importante. Si acuerdan estas metas antes de empezar, la sesión de tocado no debe resultar frustrante. Este tipo de sesiones puede ayudar a eliminar la ansiedad y presión al volver a tener contacto íntimo.
  • Mientras su pareja esté tocándole, usted deberá enfocarse en usted y concentrase en las sensaciones que tenga. No se preocupe sobre los pensamientos o sentimientos de su pareja. Cuando sea su turno de tocar a la otra persona, disfrute la silueta y textura del cuerpo de su pareja. Intente distintas formas de tocar, variando de las caricias suaves a un tacto más firme, semejante a un masaje.
  • Si ambos se sintieron relajados durante la primera sesión de tocarse mutuamente, para la próxima ocasión pueden añadir el tocado de los genitales. Durante el transcurso de algunas sesiones, usted puede lentamente dedicar más tiempo a las caricias de los genitales hasta que uno de ustedes pueda lograr el orgasmo mediante las caricias manuales, o a través del sexo oral si es algo con lo que ambos se sienten cómodos.

Muchas parejas no hablan mucho sobre el sexo, pero tras el tratamiento contra el cáncer, puede que su enfoque al sexo requiera modificarse. Esto hace necesaria una comunicación clara y abierta, y no es el momento para dejar que sientan vergüenza y opten por callar. Asegúrese de decirle a su pareja, ya sea con palabras o guiando su mano, las formas que más le agradan a medida que le esté tocando. Trate de expresarle sus deseos de una manera positiva, por ejemplo, “Has acertado en el lugar correcto, pero me gustaría que tocaras más suavemente”, en lugar de decir, “¡Ay!, eso fue brusco!”. Por el momento, reserven el acto sexual hasta que ambos se sientan bien preparados para intentarlo.

Si el tratamiento contra el cáncer ha causado un problema de erección, puede que ya no sea posible la penetración. No obstante, una pareja puede disfrutar otros aspectos del sexo. No dejen de tocarse y acariciarse solo por el hecho de que un aspecto haya cambiado en la actividad sexual.

Cómo hacer del sexo una experiencia más cómoda

Si aún siente algo de dolor o debilidad debido al tratamiento del cáncer, puede que quiera intentar distintas posturas. Muchas parejas encuentran su posición favorita y rara vez intentan otra.

La forma más conocida para realizar el coito es la “posición de misionero”, en la que el hombre está encima de la mujer. Pero si siente que se debilita o que le falta la respiración, puede que este tipo de postura le exija demasiado esfuerzo. Puede que tengan la posibilidad de que el sexo sea más placentero si ambos se recuestan sobre sus costados, frente a frente, o usted de espaldas contra su pareja. O su pareja puede estar encima. Esto permite que su pareja tenga mayor libertad de movimiento mientras que usted puede tocarle y relajarse.

Estas adaptaciones pueden ser una buena oportunidad para descubrir otras formas de disfrutar del sexo con su pareja. Las ilustraciones a continuación muestran algunas ideas de posturas que pueden ser útiles para cuando decidan restablecer la actividad sexual.

sexual-positions-spanish-2

No existe una postura mágica que sea la adecuada para todos. Usted y su pareja requieren encontrar la que les resulte más conveniente. El uso de almohadas pequeñas y grandes puede ofrecer soporte. Y no olviden mantener un buen sentido del humor, útil para relajarse y aliviar la tensión.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

American Association of Clinical Endocrinologists. American Association of Clinical Endocrinologists Medical Guidelines for Clinical Practice for the Evaluation and Treatment of Male Sexual Dysfunction: A couple’s problem – 2003. Update Endocr Pract. 2003;9(No. 1).

American Urological Association. The Management of Erectile Dysfunction. Accessed at www.auanet.org/education/guidelines/erectile-dysfunction.cfm on November 7, 2016.

American Urological Association. Guideline on the Pharmacologic Management of Premature Ejaculation. Accessed at www.auanet.org/education/guidelines/premature-ejaculation.cfm on November 7, 2016.

Benson JS, Abern MR, Levine LA. Penile shortening after radical prostatectomy and Peyronie’s surgery. Curr Urol Rep. 2009;10:468-474.

Bissada NK, Yakout HH, Fahmy WE, et al. Multi-institutional long-term experience with conservative surgery for invasive penile carcinoma. J Urol. 2003;169:500-502.

Choi JM, Nelson CJ, Stasi J, Mulhall JP. Orgasm associated incontinence (climacturia) following radical pelvic surgery: Rates of occurrence and predictors. J Urol. 2007;177:2223-2226.

Choo R, Long J, Gray R, et al. Prospective survey of sexual function among patients with clinically localized prostate cancer referred for definitive radiotherapy and the impact of radiotherapy on sexual function. Support Care Cancer. 2010;18:715-722.

Clifford D. Caring for sexuality in loss. In Wells, D. (Ed.) Caring for Sexuality in Health and Illness. Philadelphia, PA; Churchill Livingstone. 2000:85-105.

Dohle GR. Male infertility in cancer patients: Review of the literature. Int J Urol. 2010:1-5.

Feldman HA, Goldstein I, Hatzichristou DG, et al. Impotence and its medical and psychosocial correlates: Results of the Massachusetts Male Aging Study. J Urol. 1994;151:54-61.

Grover SA, Lowensteyn I, Kaouache M, et al. The prevalence of erectile dysfunction in the primary care setting: Importance of risk factors for diabetes and vascular disease. Arch Intern Med. 2006;166:213-219.

Hellstrom WJ, Montague DK, Moncada I, et al. Implants, mechanical devices, and vascular surgery for erectile dysfunction. J Sex Med. 2010;7(1 Pt 2):501-523.

Katz, A. Man Cancer Sex. Pittsburgh: Hygeia Media, 2010.

Katz A. The Sounds of Silence: Sexuality information for cancer patients. J Clin Onc. 2005;23:238-241.

Knight D. Health care screening for men who have sex with men. Am Fam Physician. 2004;69:2149-2156.

Lee J, Hersey K, Lee CT, Fleshner N. Climacturia following radical prostatectomy: prevalence and risk factors. J Urol. 2006;176(6 Pt 1):2562-2565.

Martins FE, Rodrigues RN, Lopes TM. Organ-preserving surgery for penile carcinoma. Adv Urol. 2008.

Mulhall J, Land S, Parker M, et al. The use of an erectogenic pharmacotherapy regimen following radical prostatectomy improves recovery of spontaneous erectile function. J Sex Med. 2005;2:540-542.

National Cancer Institute. Sexuality and Fertility Problems (Men). 2015. Accessed at www.cancer.gov/about-cancer/treatment/side-effects/sexuality-fertility-men on November 7, 2016.

Nelson CJ, Mulhall JP, Roth AJ. The association between erectile dysfunction and depressive symptoms in men treated for prostate cancer. J Sex Med. 2011;8:560-566.

Potosky AL, Davis WW, Hoffman RM, et al. Five-year outcomes after prostatectomy or radiotherapy for prostate cancer: The Prostate Cancer Outcomes Study. J Natl Cancer Inst. 2004;96:1358-1367.

Riscoll L. Bigger, harder, better: Natural sex enhancers or Viagra-era snake oil? Contemporary Sexuality. Accessed at http://aasect.org/NEWS/may2003.asp in January 2005.

Sanchez Varela V, Zhou ES, Bober SL. Chapter 148: Sexual Problems. In: DeVita VT, Lawrence TS, Rosenberg SA, eds. DeVita, Hellman, and Rosenberg’s Cancer: Principles and Practice of Oncology. 10th ed. Philadelphia, Pa: Lippincott Williams & Wilkins; 2015.

Tal R, Heck H, Teloken P, et al. Peyronie’s disease following radical prostatectomy: Incidence and predictors. J Sex Med. 2010;7:1254-1261.

Last Medical Review: February 27, 2017 Last Revised: February 27, 2017

La información médica de la La Sociedad Americana Contra El Cáncer está protegida bajo la ley Copyright sobre derechos de autor. Para solicitudes de reproducción, por favor escriba a  permissionrequest@cancer.org.