Riesgo y prevención

Consumo de alcohol y cáncer

Beber alcohol aumenta el riesgo de cáncer. Es la tercera causa de cáncer más frecuente y con posibilidad de prevenirse, después del consumo de cigarrillos y del exceso de peso corporal.

¿Qué tipos de cáncer están asociados con el consumo de alcohol?

El consumo de alcohol se ha relacionado con los siguientes tipos de cáncer:

Lo más probable es que el alcohol también aumente el riesgo de algunos otros tipos de cáncer.

En algunos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado, cuanto más alcohol beba, mayor será el riesgo de cáncer. Sin embargo, en el caso de otros tipos de cáncer, principalmente el cáncer de seno, el riesgo aumenta incluso bebiendo pequeñas cantidades de alcohol. El beber alcohol y su relación con el cáncer fueron más altos en los hombres que en las mujeres, excepto en el caso del cáncer de esófago.

Los investigadores han descubierto que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer de boca, de garganta, de laringe y de esófago. La combinación de beber y fumar aumenta este riesgo muchas veces más que beber o fumar por separado.

La posible razón es que el alcohol ayuda a que las sustancias químicas nocivas presentes en el tabaco entren en las células que recubren la boca, la garganta y el esófago. El alcohol también podría limitar la capacidad de estas células para reparar cualquier daño en el ADN causado por las sustancias químicas presentes en el tabaco.

El consumo prolongado de alcohol se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de hígado. El consumo habitual y abundante de alcohol puede dañar el hígado, lo que provoca la inflamación y cicatrización de este órgano, y así aumenta el riesgo de cáncer de hígado.

El consumo de alcohol está relacionado con un mayor riesgo de cáncer del colon y de recto.

El alcohol puede elevar los niveles de estrógeno en el cuerpo, lo que puede explicar parte del aumento del riesgo. Evitar o reducir el consumo de alcohol puede ser una forma importante de que muchas mujeres reduzcan el riesgo de tener cáncer de seno.

Las bebidas alcohólicas aumentan la inflamación intestinal y el riesgo de cáncer de estómago.

¿El riesgo de cáncer aumenta con cualquier tipo de bebida alcohólica?

Sí, todos los tipos de bebidas alcohólicas aumentan el riesgo de cáncer. Esto incluye cerveza, vino, licores (licores destilados) y otras bebidas. Cuando se trata del riesgo de cáncer, la cantidad de alcohol que uno bebe con el tiempo parece ser el factor de riesgo más importante. El tipo de bebida alcohólica no es tan importante.

Una bebida de alcohol de tamaño estándar = 12 onzas (355 ml) de cerveza, 5 onzas (148 ml) de vino o 1.5 onzas (44 ml) de licor de 80 grados (licores destilados).

El etanol es el tipo de alcohol que se encuentra en todas las bebidas alcohólicas. En general, una bebida de alcohol de tamaño estándar contiene aproximadamente la misma cantidad de etanol (alrededor de media onza o 15 ml), sin importar el tipo de bebida. Por supuesto, las bebidas más grandes o “más fuertes” pueden contener más etanol que lo indicado antes.

¿Cómo puede aumentar el riesgo de cáncer por beber alcohol?

Hay varias maneras en que el alcohol puede aumentar el riesgo de cáncer, lo que podría depender del tipo de cáncer.

El alcohol puede dañar los tejidos del cuerpo de varias maneras:

  • El alcohol puede actuar como irritante, especialmente en la boca y la garganta.
  • La mayor parte del alcohol se convierte en la sustancia química perjudicial acetaldehído, que se ha demostrado que causa cáncer en animales de laboratorio.
  • Beber alcohol también puede causar estrés oxidativo en las células. Esto hace que las células produzcan demasiadas moléculas dañinas de oxígeno (radicales libres).

El alcohol y sus derivados también pueden dañar el hígado, lo que causa inflamación y cicatrización (cirrosis).

Las células dañadas por el alcohol pueden tratar de repararse por sí mismas. Esto podría causar cambios en el ADN, que pueden ser un paso hacia el cáncer.

El alcohol puede servir para que las sustancias químicas nocivas entren más fácilmente en las células que recubren la parte superior del tubo digestivo. Estoincluye sustancias químicas nocivas o perjudiciales en el humo del tabaco. Esto podría explicar por qué la combinación de fumar y beber es más probable que cause cáncer en la boca o en la garganta que fumar o beber por separado.

El alcohol también puede ralentizar la capacidad del cuerpo para descomponer y deshacerse de algunas sustancias químicas dañinas.

El alcohol podría afectar la capacidad del cuerpo para absorber algunos nutrientes o sustancias nutritivas, como el folato. El folato es una vitamina que las células necesitan para mantenerse sanas. Los niveles bajos de folato pueden influir en el riesgo de tener algunos tipos de cáncer, como el cáncer de seno y el cáncer colorrectal.

Con el tiempo, si las personas no consumen suficiente folato y beben grandes cantidades de alcohol, la absorción de nutrientes puede empeorar.

El estrógeno es una hormona importante en el crecimiento y la formación del tejido mamario. El alcohol puede elevar los niveles de estrógeno en el cuerpo, lo que podría afectar el riesgo de que una mujer tenga cáncer de seno.

El exceso de alcohol puede añadir calorías a su alimentación, lo que puede contribuir al aumento de peso en algunas personas. Se sabe que el exceso de peso corporal está relacionado con un mayor riesgo de padecer muchos tipos de cáncer.

Junto con estos efectos, el alcohol puede contribuir al crecimiento del cáncer de otras maneras desconocidas.

Otros efectos en la salud por beber alcohol

La mayoría de las personas conoce los efectos a corto plazo del consumo de alcohol, tales como sus efectos en el estado de ánimo, la concentración, el juicio y la actividad física. Sin embargo, el alcohol también puede tener efectos a largo plazo en la salud, y estos pueden tener un aspecto diferente en cada persona.

En algunas personas, el alcohol es adictivo. El hábito de beber puede intensificarse con el tiempo, lo que puede causar problemas sociales y de salud graves.

Las personas que beben grandes cantidades de alcohol y dejan de beber repentinamente pueden tener síntomas físicos de abstinencia en los días siguientes. Esto incluye temblores, confusión, alucinaciones, convulsiones y otros problemas graves.

En algunas personas, estos efectos secundarios pueden poner en peligro la vida (ser potencialmente mortales). Esto no significa que las personas que beben no deban dejar de beber. Sin embargo, esto significa que las personas que beben grandes cantidades de alcohol deben hablar con su equipo de atención médica sobre la forma más segura de dejar de beber, y buscar ayuda.

Beber alcohol durante el embarazo, especialmente beber mucho alcohol, puede causar defectos de nacimiento u otros problemas en el feto.

Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede causar lo siguiente:

  • Inflamación (hepatitis) y cicatrices abundantes (cirrosis) en el hígado, lo que puede causar insuficiencia hepática
  • Daño a otros órganos, tales como el páncreas y el cerebro
  • Aumento de la presión arterial
  • Aumento del riesgo de enfermedad cardíaca y de derrame cerebral
  • Debilitamiento del sistema inmunitario

¿Cuál es la recomendación de la American Cancer Society?

Según la Guía de la American Cancer Society sobre alimentación y actividad física para la prevención del cáncer, lo mejor es no beber alcohol. Las personas que optan por beber alcohol deben limitar su consumo a no más de 2 bebidas al día (en el caso de los hombres) y 1 bebida al día (en el caso de las mujeres).

El límite recomendado es más bajo para las mujeres debido a que el tamaño de su cuerpo es más pequeño, y porque su cuerpo tiende a descomponer el alcohol más lentamente.

Consumo de alcohol durante el tratamiento del cáncer y después de él

Hay algunos casos durante el tratamiento del cáncer en los que claramente se debe evitar el alcohol. Por ejemplo:

  • El alcohol, incluso en cantidades muy pequeñas, puede irritar las llagas en la boca causadas por algunos tratamientos para el cáncer. También puede empeorarlas.
  • El alcohol puede interactuar con algunos medicamentos que se usan durante el tratamiento del cáncer, lo que podría aumentar el riesgo de efectos secundarios dañinos.

Es importante que hable con el equipo de atención oncológica antes de beber alcohol durante el tratamiento del cáncer.

En el caso de las personas que han terminado el tratamiento del cáncer, no está claro si el consumo de alcohol después del tratamiento podría aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer o de tener un segundo cáncer, pero es posible. Por ejemplo, el alcohol puede elevar los niveles de estrógeno en el cuerpo, lo que podría aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer de seno. Sin embargo, se sigue investigando para saberlo con certeza.

Es importante que hable con el equipo de atención oncológica sobre estos temas:

  • El tipo de cáncer que tiene
  • Su riesgo de recurrencia
  • Los tratamientos que recibe
  • Su estado general de salud
  • Otros posibles efectos en la salud por consumir alcohol

En el caso de las personas que han tenido cáncer de laringe, de cabeza y cuello o de hígado, hay evidencia que indica que se debe limitar o evitar el consumo de alcohol, ya que puede aumentar el riesgo de morir.

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Actualización más reciente: noviembre 3, 2025

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