Preguntas que los hombres tienen sobre el cáncer, el sexo, y la ayuda profesional

Preguntas frecuentes sobre el sexo durante y después del cáncer

¿Puede el sexo durante el tratamiento ser perjudicial para un paciente o para su pareja?

Algunos pocos medicamentos de quimioterapia pueden estar presentes en pequeñas cantidades de semen. Usted querrá usar preservativos mientras está recibiendo quimioterapia y durante aproximadamente las dos semanas posteriores. Además, algunos tipos de tratamientos con radiación requieren precauciones especiales durante cierta cantidad de tiempo. Un hombre a quien le han administrado “semillas radiactivas” (braquiterapia) para el cáncer de próstata deberá consultar con su médico las medidas de seguridad, como el uso de condones debido a que a veces estos implantes podrían desacomodarse.

Los hombres que están recibiendo quimioterapia también deberán evitar la procreación (que su pareja quede en estado de embarazo) durante algún tiempo tras el tratamiento debido a que la quimioterapia puede que dañe el ADN de los espermatozoides, lo cual puede causar problemas congénitos en el bebé. Consulte con su médico sobre anticonceptivos si su pareja podría quedar embarazada. También querrá saber cuándo podrá dejar de usar los anticonceptivos por estos motivos.

Aunque la actividad sexual con su pareja por lo general es segura durante su tratamiento de cáncer, algunas parejas simplemente dejan de tener sexo, sin hablar sobre sus temores con sus proveedores de atención médica. Si le han dado la indicación médica de que ya puede retomar la actividad sexual, pero siente algo de inseguridad, quizás sólo necesite un poco más de tiempo.

Asegúrese de informar a su pareja sobre sus deseos de retomar su vida sexual tan pronto como se sienta bien para hacerlo. Ofrezca a su pareja algunas ideas que sean útiles para que vuelvan a sentirse sexualmente estimulados, como “intentemos ser afectuosos de una manera más relajada” o “me gustaría saber si aún sientes atracción por mí”.

Puede que también necesite confortar a su pareja al decirle que su tratamiento de cáncer no hace peligrosa la actividad sexual. El cáncer no puede ser transmitido de una persona a otra. Si ha sido sometido a tratamientos de radioterapia externa (es decir, que no hace uso de implantes radiactivos), el sexo no expondrá a su pareja a la radiación.

¿Cuándo una persona con cáncer no debe tener sexo?

Pregúntele a su equipo de atención contra el cáncer si el sexo puede constituir un problema en algún momento ya sea durante o después de su tratamiento. A continuación se ofrecen algunas pautas generales:

  • Durante la recuperación después de la cirugía, la actividad sexual puede causar sangrado o tensionar el corte (la incisión). Puede que el sexo incremente el riesgo de una infección en la herida. El tiempo entre la cirugía y el momento seguro para tener sexo varía. Esto depende del tipo de operación y cuán bien está sanando. Su cirujano puede indicarle el momento cuando sea seguro retomar la actividad sexual.
  • Puede que algunos tipos de cáncer, como el de vejiga, causen sangrado en la región genital o tracto urinario. Si este sangrado se intensifica después del sexo, consulte con su médico. Puede que requiera esperar hasta que el sangrado termine y la región haya sanado.
  • Durante la quimioterapia, una persona con un catéter para las infusiones a veces se preocupa de que la actividad sexual pueda dañarlo. Mientras tenga cuidado de no restregarse contra el mismo, el sexo no debería causar ningún problema.
  • Al recibir tratamiento contra el cáncer, a menudo hay ocasiones cuando el sistema inmunitario no se desempeña tan bien como debería. En dichas ocasiones, puede que tenga más propensión a contraer todo tipo de infecciones. Nuevamente, pregúntele a su médico si el contacto sexual lo expone a demasiado riesgo de infección. La mayoría de los médicos opinan que, si se siente lo suficientemente bien como para salir en público, también lo está para la actividad sexual. Si se encuentra en el hospital debido a debilidad inmunológica, consulte con su médico sobre si su condición es adecuada para besar, acurrucarse con su pareja o tocarse mutua y sensualmente.
  • Hay cosas que puede hacer para tratar de prevenir infecciones del tracto urinario. Algunas de las bacterias que pueden originar infecciones en el tracto urinario o región de los genitales pueden ser eliminadas si orina algunos minutos después del sexo. Podría incluso considerar tomar un vaso con agua antes de la actividad sexual, de tal forma que resulte más fácil orinar posteriormente.
  • Si nota una llaga, bulto o verruga en los genitales de su pareja, o si hay alguna secreción y fluido inusual, deberá averiguar la causa y luego decidir si es seguro tener sexo.
  • Puede reducir ampliamente sus probabilidades de contraer alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS, o STD por sus siglas en inglés) si usa un condón de látex o plástico para el sexo oral, vaginal o anal de principio a fin cada vez que tengan sexo.

Otras preguntas

Probablemente tenga muchas otras preguntas que no fueron tratadas en esta sección. No tenga miedo ni pudor de hablar sobre sus inquietudes con su médico o algún otro integrante de su equipo de atención médica contra el cáncer. Escriba sus preguntas para que recuerde hablar sobre ellas en su próxima consulta.

Cómo obtener ayuda profesional

Muchos profesionales de atención médica, incluyendo algunos doctores, cuentan con poca preparación para asuntos sobre sexualidad. Puede que no se sientan cómodos hablando sobre el sexo, pero aun así pueden ayudarle a encontrar a una persona adecuada.  Muchos médicos también omiten mencionar los efectos secundarios relacionados con el sexo originados por el cáncer o su tratamiento. Si hablan al respecto, podrían no darle un panorama claro de lo que debe esperar. Sin embargo, si está preocupado por cómo el cáncer o su tratamiento podrían afectar (o han afectado) su vida sexual, es importante plantear el tema y obtener respuestas, incluso si esto le hace sentir incómodo.

Si su especialista de cáncer no puede ayudarle, debe ser examinado por un urólogo (un médico capacitado en enfermedades del tracto urinario y órganos genitales masculinos) con capacitación adicional sobre cómo tratar problemas sexuales. Muchos urólogos realizan cirugías o recetan tratamientos médicos para los problemas de erección. También cuentan con el equipo especial que puede que sea necesario para determinar la causa de un problema de erección.

Si la causa más probable del problema sexual es un desequilibrio hormonal, se deberá consultar a un médico llamado endocrinólogo. Los endocrinólogos se especializan en los sistemas y ciclos complejos que controlan los niveles hormonales. Por lo general su doctor de cabecera es quien mejor puede decidir si es necesario el conocimiento especializado de un endocrinólogo para solucionar su problema.

Si su médico del cáncer o su médico de cabecera no pueden ayudarle, estos deberán poder y estar dispuestos a referirle con alguien que pueda ayudarle. Existen muchos programas y especialistas distintos que pueden ayudarle a encontrar las respuestas que necesita.

Programas de rehabilitación sexual en centros de atención de cáncer

Un centro que se especializa en el tratamiento para cáncer puede que cuente con expertos entre su personal que puedan evaluar y tratar sus problemas sexuales. Pero estos especialistas puede que sólo atiendan a los pacientes que están siendo tratados en dicho centro de tratamiento. Si usted está siendo tratado en un centro de tratamiento contra el cáncer, verifique los programas disponibles para los pacientes.

Clínicas de medicina sexual

En años recientes, las facultades de medicina, así como los grupos médicos de consulta privada han comenzado a tratar problemas sexuales y/o a promover la salud sexual. Estas clínicas administran exámenes médicos y psicológicos a través de un gran número de proveedores de atención médica. Algunas clínicas requieren que ambas partes en la pareja acudan a la evaluación, aunque puede que le atiendan solo a usted en caso de que no se encuentre en una relación estable.

Sexoterapeutas y consejeros

La sexoterapia es un tipo breve de psicoterapia o asesoría (entre 10 y 20 sesiones) que se enfoca en la resolución de problemas sexuales. Los sexoterapeutas consideran que las habilidades para la actividad sexual se aprenden y que los malos hábitos pueden ser corregidos a través del aprendizaje de distintas técnicas sexuales. Entre las sesiones con el terapeuta, se le asigna a la pareja (o a veces solo a una de las personas en la pareja) una tarea para hacer en casa. Esta asignación incluye ejercicios que le ayudarán a comunicarse y a disfrutar más el tocarse. También pueden ser útiles en reducir la ansiedad que a menudo interfiere con lograr una buena relación sexual.

Puede que los sexoterapeutas ofrezcan su consulta en una clínica o en su consultorio privado. Debido a que la mayoría de los estados no cuentan con leyes que regulen el título “sexoterapeuta”, las personas sin una formación oficial pueden auto-nombrarse sexoterapeutas. Pero un sexoterapeuta debe ser un profesional de la salud mental, (un psiquiatra, psicólogo, trabajador social, enfermera especializada o practicante en psiquiatría clínica) con capacitación especial para tratar problemas sexuales con sexoterapia. Puede que algunos asesores ofrezcan asesoría sexual bajo la supervisión de un profesional acreditado.

No es siempre fácil encontrar a un sexoterapeuta con una buena preparación. Es incluso más difícil si usted se encuentra lejos de la ciudad.

Las sociedades profesionales a menudo pueden darle información sobre sus miembros en su área que tienen capacitación especial en sexoterapia. Estos son buenos lugares para comenzar:

También puede conseguir un listado de profesionales en su área mediante la asociación de psicología de su estado o una asociación estatal para los terapeutas matrimoniales y familiares acreditados.

Otros tipos de asesoría 

La sexoterapia no es el único tipo de asesoría que puede ayudar a la persona con cáncer. La psicoterapia puede ayudarle a sentirse mejor sobre los cambios en su cuerpo, ayudarle tanto a usted como a su pareja a comunicarse con mayor claridad y proporcionarle habilidades para sobrellevar mejor el cáncer y el tratamiento de cáncer.

El estrés de haber recibido un diagnóstico y recibir tratamiento para cáncer puede empeorar los problemas preexistentes en sus relaciones interpersonales. La comunicación deficiente o tensa con su pareja puede ser desalentador y frustrante. En este caso, la terapia de pareja puede ser útil en caso de que su pareja tenga disposición de colaborar; o bien, la terapia individual puede ayudarle a decidir la mejor forma de sobrellevar el problema.

Es muy importante encontrar a un buen profesional médico de la salud mental. A continuación se mencionan algunos de los distintos tipos de profesionales de la salud mental:

  • Psiquiatra: médico (Doctor en Medicina [MD] o Doctor en Medicina Osteopática [MO]) con una especialidad en psiquiatría. También está certificado por la Junta Estadounidense de Psiquiatría y Neurología.
  • Psicólogo: la mayoría de los psicólogos que ejercen en forma particular tienen un doctorado en psicología (PhD o PsyD) o en educación (EdD). Los psicólogos no cuentan con un grado en medicina y no hacen recetas médicas. Los psicólogos con un grado de maestría suelen ser supervisados por uno que cuenta con un doctorado. En la mayoría de los estados, un psicólogo debe contar con una licencia. Aquellos que ofrecen su consulta por lo general cuentan con un grado en psicología clínica o emocional.
  • Trabajador(a) social: un trabajador social generalmente tiene un máster en trabajo social (MSW). Las leyes sobre licencias profesionales varían de un estado a otro. Algunos estados cuentan con una categoría para los psicoterapeutas con licencia conocidos como “asesores matrimoniales o familiares”. Por lo general cuentan con un grado de maestría en psicología o rama relacionada, además de la capacitación en la asesoría emocional.
  • Enfermeras especializadas en psiquiatría clínica o practicantes de enfermería psiquiátrica: estas personas cuentan con grados de maestría en enfermería psiquiátrica. Cuentan con una licencia profesional, aunque su capacidad para recetar medicamentos varía de un estado a otro.

El costo de la consejería varía en función de la preparación del profesional y su experiencia, y su compañía de seguro médico hacen los reembolsos a distintas tasas. Puede que desee consultar con su compañía de seguro médico para informarse sobre la cobertura por gastos de psicoterapia.

Una forma de obtener tratamiento de calidad a un menor costo es a través de ubicar la facultad de medicina de su región que cuente con una clínica psiquiátrica. También puede acudir a la universidad que cuenta con programas de psicología clínica y con una facultad de psicología. Podría ser atendido por un estudiante con capacitación avanzada quien estará bajo la supervisión de un profesional con más experiencia.

Qué es lo que hay que evitar

Los problemas sexuales son comunes y angustiantes y los hombres a menudo buscan ayuda acudiendo a alguien que en realidad no es un proveedor de atención médica o probando remedios o curas cuya eficacia no ha sido probada.  La televisión, las revistas, la radio e Internet están repletos de anuncios de tratamientos “naturales” que prometen mejorar las erecciones y prolongar el rendimiento sexual. Estas hierbas medicinales, cremas, pastillas y suplementos tan comercializados no han sido estudiados y no hay evidencias de su eficacia: así como tampoco las píldoras herbarias para la potencia como los estimulantes “poppers”, “pastillas afrodisíacas”, ostras, entablillados que se colocan a lo largo del pene para ponerlo rígido, ejercicios musculares que prometen agrandar el tamaño del pene, hipnotismo por alguien no capacitado como un profesional de la salud emocional o las consultas a un “sustituto sexual” independiente. No se ha comprobado la eficacia de estos tratamientos y algunos de ellos incluso podrían ser perjudiciales. Consulte con un miembro en su equipo de atención contra el cáncer sobre cualquier tratamiento que esté considerando probar antes de hacerlo. 

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

Last Medical Review: February 24, 2017 Last Revised: February 24, 2017

La información médica de la La Sociedad Americana Contra El Cáncer está protegida bajo la ley Copyright sobre derechos de autor. Para solicitudes de reproducción, por favor escriba a  permissionrequest@cancer.org.

El sexo y el hombre con cáncer