Datos sobre el dolor causado por el cáncer

El hecho de padecer cáncer no siempre significa sentir dolor. Pero si usted tiene dolor, puede colaborar con su equipo de atención médica para asegurarse de que haya un plan de alivio del dolor como parte de su cuidado. Hay muchas clases distintas de medicamentos, diferentes maneras de tomar las medicinas, y métodos no medicinales que pueden ayudar a aliviar el dolor.

¿Cómo puede el dolor afectar a las personas con cáncer?

Cualquier tipo de dolor, no sólo el dolor causado por el cáncer, puede afectar todas las áreas de la vida de una persona. Algunos días pueden ser mejores o peores que otros.

Si usted presenta dolor, es posible que no pueda realizar bien su trabajo o participar de otras  actividades de su vida cotidiana. Puede que tenga dificultad para dormir y comer. Usted podría mostrarse irritable con sus seres queridos. Resulta fácil sentir frustración, tristeza e incluso enojo cuando se tiene dolor. Los familiares y los amigos no siempre comprenden cómo usted se siente, y es posible que se sienta muy solo(a). Esto no es inusual, por lo que es importante hablar sobre su dolor con su equipo de atención médica para que puedan ayudarle.

¿Se puede aliviar el dolor causado por el cáncer?

Nunca debe aceptar el dolor como parte normal de su enfermedad. Es importante recordar que todo  dolor puede ser tratado. Puede que no siempre sea posible aliviar completamente el dolor causado por el cáncer, pero su médico puede colaborar con usted para controlarlo y reducirlo lo más posible. Saber cómo informar y describir el dolor puede ayudar a su equipo de atención médica a saber cómo tratarlo.

¿Qué causa el dolor en las personas con cáncer?

El cáncer por sí solo a menudo causa dolor. La intensidad del dolor que usted sienta depende de diferentes factores, incluyendo el tipo de cáncer, su etapa (extensión), y otros problemas de salud que presente, así como su tolerancia al dolor. Las personas con cáncer avanzado tienen más probabilidades de sentir dolor.

La cirugía para el cáncer, los tratamientos o las pruebas también pueden causar dolor. Es posible también que tenga un dolor que no está relacionado con el cáncer o su tratamiento. Como cualquier persona, usted puede tener dolores de cabeza, tensión muscular y otros dolores o padecimientos.

Dolor causado por el cáncer en sí

La presión que un tumor ejerce sobre los nervios, huesos u órganos puede causar el dolor del cáncer.

Compresión de la médula espinal: cuando un tumor se propaga a la columna vertebral, puede ejercer presión en la médula espinal. A esto se le llama compresión de la médula espinal. El primer síntoma de la compresión de la médula espinal es generalmente dolor de espalda y/o cuello, y a veces es intenso. También puede sentir dolor, entumecimiento o debilidad en un brazo o una pierna. A menudo, el dolor se intensifica al toser, estornudar o al hacer otros movimientos. Si usted tiene este tipo de dolor, se considera una emergencia y debe buscar ayuda de inmediato.

La compresión de la médula espinal tiene que ser tratada inmediatamente para evitar la pérdida del control de la vejiga o el intestino, o que ocurra una parálisis. Si usted recibe tratamiento contra la compresión tan pronto comienza el dolor, generalmente podrán prevenirse complicaciones graves. El tratamiento para la compresión de la médula espinal suele implicar radioterapia a la zona donde el tumor está presionando en la columna vertebral y esteroides para encoger el tumor. O puede que se pueda someter a cirugía para extirpar un tumor que está ejerciendo presión en la columna vertebral, seguido entonces por radiación.

Dolor en los huesos: este tipo de dolor puede ocurrir cuando el cáncer se origina en los huesos o se propaga a estos. El objetivo del tratamiento puede ser controlar el cáncer, o se puede enfocar a la protección de los huesos afectados. Puede que la radiación externa se use para tratar el debilitamiento de los huesos. Algunas veces se administra una medicina radiactiva que se asienta en las áreas afectadas del hueso para ayudar a fortalecerlas. Los bifosfonatos son medicamentos que pueden ayudar a fortalecer los huesos debilitados y a prevenir las fracturas. Estos son ejemplos de tratamientos que son dirigidos a detener la causa del dolor en los huesos. Puede que usted aún necesite medicamentos contra el dolor, pero algunas veces estos tratamientos por sí solos pueden reducir significativamente su dolor.

El dolor en los huesos también puede suceder como un efecto secundario de los medicamentos conocidos como medicamentos de factores de crecimiento o factores estimulantes de colonias (CSF). Estos medicamentos se pueden administrar para ayudar a evitar que los recuentos de glóbulos blancos disminuyan después del tratamiento. Los medicamentos CSF ayudan al cuerpo a producir más glóbulos blancos, los cuales se forman en la médula ósea. Debido a que la actividad de la médula ósea es más alta con estos medicamentos, puede producirse dolor en los huesos.

Dolor causado por cirugía, tratamientos y pruebas

Dolor causado por la cirugía: a menudo, la cirugía es parte del tratamiento contra los cánceres que crecen como tumores sólidos. Dependiendo del tipo de cirugía, por lo general se espera algo de dolor que puede durar desde unos días hasta varias semanas. Hable con su médico acerca de los medicamentos contra el dolor que puede necesitar después de la cirugía para que no tenga dolor al terminar la cirugía. Al principio, es posible que necesite un medicamento más potente tras la cirugía, pero después de unos días el dolor debe controlarse con medicamentos menos potentes.

Dolor fantasma: el dolor fantasma es un efecto prolongado de la cirugía, aparte del dolor habitual producto de una cirugía. Si una de sus extremidades ha sido amputada, como una pierna, un brazo, o incluso un seno, podría aún sentir dolor u otras sensaciones inusuales o desagradables que parecieran provenir de la extremidad ausente (fantasma). Los médicos no están seguros de por qué esto ocurre, pero el dolor fantasma es real, no está “solamente en su mente”.

No hay un solo medicamento que controle el dolor fantasma en todos los pacientes todo el tiempo. Se han usado muchos métodos para tratar este tipo de dolor, incluyendo medicina contra el dolor, fisioterapia, medicinas antidepresivas y estimulación eléctrica transcutánea en los nervios.  Si usted está experimentando el dolor fantasma, pregunte a su equipo de atención médica qué se puede hacer.

Efectos secundarios de los tratamientos de quimioterapia y radiación: algunos efectos secundarios de los tratamientos causan dolor. Si el dolor no se mantiene bajo control, puede incluso causar que algunas personas suspendan el tratamiento. Hable con el equipo de atención médica sobre cualquier cambio que note o cualquier dolor que tenga.

A continuación le presentamos algunos ejemplos de dolor causado por tratamiento contra el cáncer:

  • Neuropatía periférica (PN). Se refiere a dolor, ardor, hormigueo, entumecimiento, debilidad, torpeza, dificultad para caminar o sensaciones inusuales en las manos, los brazos, las piernas, y/o los pies. La neuropatía periférica se debe a daño a los nervios causado por ciertos tipos de quimioterapia, deficiencias vitamínicas, un tumor que presiona un nervio u otros problemas de salud como diabetes e infecciones. Cuando es causada por la quimioterapia, a veces se denomina neuropatía periférica inducida por quimioterapia (CIPN). Algunos medicamentos que no se administran para combatir el cáncer también pueden provocar neuropatía periférica como un posible efecto secundario. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre otros problemas de salud y los medicamentos que está tomando, y asegúrese de decirle a su médico de inmediato si nota cualquier síntoma que usted cree pueda deberse a neuropatía periférica.
  • Úlceras en la boca (estomatitis o mucositis). La quimioterapia puede causar úlceras y dolor en la boca y la garganta. El dolor puede ocasionar que las personas tengan dificultad para comer y beber, o incluso para hablar.
  • Mucositis y otras lesiones causadas por radiación. El dolor causado por la radiación externa depende de la parte del cuerpo que recibe el tratamiento. La radiación puede ocasionar quemaduras a la piel, mucositis (úlceras en la boca) y cicatrización, las cuales pueden todas causar dolor. La garganta, el intestino y la vejiga también son propensos a sufrir lesiones causadas por radiación, y es posible que usted presente dolor si estas áreas son tratadas.

Procedimientos y pruebas: algunas pruebas usadas para diagnosticar el cáncer y saber cuán bien el tratamiento está surtiendo efecto pueden causar dolor. Cuando esté programando un procedimiento o una prueba, pregúntele a su equipo de atención médica si se espera que cause dolor. Si usted necesita tal procedimiento, la preocupación por el dolor no debe impedir que se someta al mismo. Cualquier dolor que sienta durante y después del procedimiento se puede tratar. Puede que le indiquen que el dolor del procedimiento es inevitable o que no durará mucho. Aun así, usted debe pedir medicamento contra el dolor si lo necesita.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Última revisión médica completa: enero 3, 2019 Actualización más reciente: enero 3, 2019

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