Datos sobre el dolor causado por el cáncer

El hecho de padecer cáncer no siempre significa sentir dolor. No obstante, si usted siente dolor, existen muchas clases distintas de medicamentos, diferentes maneras de tomar las medicinas, y métodos no medicinales que pueden ayudar a aliviar el dolor.

El dolor puede afectar todos los aspectos de su vida. Si usted presenta dolor, es posible que no pueda participar en las actividades de su vida cotidiana. Puede que tenga dificultad para dormir y comer. Usted podría mostrarse irritable con sus seres queridos. Resulta fácil sentir frustración, tristeza e incluso enojo cuando tiene dolor. Los familiares y los amigos no siempre comprenden cómo usted se siente, y es posible que se sienta muy solo(a).

Nunca debe aceptar el dolor como parte normal de su enfermedad, pues todo dolor puede ser tratado, y gran parte puede ser controlada o aliviada. Cuando su dolor se mantiene bajo control, las personas pueden dormir y comer mejor, disfrutar la compañía de familiares y amigos, realizar mejor su trabajo y disfrutar de sus pasatiempos.

Tipos de dolor causados por el cáncer

El tipo de dolor que usted siente determina el tipo de tratamiento que necesitará para lograr el mejor alivio. Las personas con dolor por cáncer a menudo notan que el dolor cambia durante el día.

Dolor agudo

El dolor agudo es severo y dura relativamente poco tiempo. Más a menudo es una señal de que el cuerpo ha sido lesionado de alguna forma. Este tipo de dolor desaparece tras reponerse de la lesión.

Dolor crónico o persistente

El dolor crónico o persistente dura por largos periodos de tiempo (más de tres meses), y puede perturbar su vida si no se trata bien. Puede que varíe de leve a severo. El dolor crónico no desaparece, pero puede mantenerse bajo control mediante medicinas contra el dolor que se toman bajo un horario establecido.

Las personas con dolor crónico que en su mayor parte está siendo controlado mediante medicamentos pueden presentar otro tipo de dolor llamado dolor intercurrente.

Dolor intercurrente

El dolor intercurrente consiste en un aumento intenso de dolor que ocurre aun cuando usted está recibiendo medicamentos de forma programada para el dolor crónico. Se le llama dolor intercurrente porque es un dolor que “traspasa” el alivio obtenido con medicamentos comunes contra el dolor. El dolor intercurrente no es controlado por las dosis habituales de medicamentos contra el dolor. La intensidad de este dolor varía y usualmente no se puede predecir.

Por lo general, se presenta rápidamente, puede durar tanto como una hora, y se siente como si fuera un dolor crónico excepto que es peor (más intenso). Puede que surja varias veces al día, incluso cuando el dolor crónico esté bajo control mediante analgésicos comunes.

A menudo, este dolor tiene la misma causa que el dolor crónico. La causa puede ser el mismo cáncer o puede estar asociado con el tratamiento contra el cáncer. Algunas personas presentan dolor intercurrente (que es resistente a los medicamentos) durante cierta actividad, como caminar o al vestirse. Para otras personas, se presenta inesperadamente sin ninguna causa clara. También es muy importante controlar este tipo de dolor.

¿Qué causa el dolor en las personas con cáncer?

El dolor es causado con más frecuencia por la misma enfermedad. La intensidad del dolor podría depender del tipo de cáncer, su etapa (extensión) y de su umbral de dolor (tolerancia al dolor). Las personas con cáncer avanzado tienen más probabilidad de sentir dolor.

El dolor también puede ser causado por el tratamiento relacionado con el cáncer o por los exámenes o estudios que se realizan. Es posible también que tenga un dolor que no está relacionado con el cáncer o su tratamiento. Como cualquier persona, usted puede tener dolores de cabeza, tensión muscular y otros dolores y padecimientos.

Dolor causado por el cáncer en sí

La presión que un tumor ejerce sobre los huesos, nervios u órganos del cuerpo puede causar el dolor del cáncer.

Compresión de la médula espinal: Cuando un tumor se propaga a la espina dorsal, puede ejercer presión en la médula espinal. A esto se le llama compresión de la médula espinal. La primera señal de compresión por lo general es dolor en la espalda o cuello, en ocasiones con dolor, entumecimiento o debilidad en uno de los brazos o piernas. A menudo, se intensifica al toser, estornudar u otros movimientos. Si presenta este dolor, obtenga ayuda inmediatamente. Esta presión deberá ser tratada rápidamente para evitar la pérdida de control de la vejiga o el intestino o que ocurra una parálisis. Su equipo de atención médica contra el cáncer puede tratar la causa del dolor, y darle medicina para ayudarle a aliviarlo. Si usted recibe tratamiento contra la compresión tan pronto comienza el dolor, usualmente podrán prevenirse complicaciones graves. Los tratamientos por lo general incluyen radioterapia y esteroides para encoger el tumor. O puede que se someta a cirugía para extirpar un tumor que está ejerciendo presión en la columna vertebral, seguido entonces por radioterapia.

Dolor en los huesos: Este tipo de dolor puede ocurrir cuando el cáncer se ha propagado a los huesos. El tratamiento puede tener el propósito de controlar el dolor por cáncer, o se puede enfocar a los huesos afectados. Puede que la radiación externa se use para tratar el debilitamiento de los huesos. Algunas veces se administra una medicina radiactiva que se asienta en las áreas afectadas del hueso para ayudar a fortalecerlas. Los bifosfonatos son otro medicamento que puede ayudar a fortalecer los huesos enfermos y a prevenir las fracturas. Éstos son ejemplos de tratamientos que son dirigidos a detener la causa del dolor en los huesos. Puede que usted aún necesite medicamentos contra el dolor, pero algunas veces estos tratamientos pueden reducir significativamente su dolor.

Dolor causado por los tratamientos contra el cáncer

Procedimientos y pruebas: Algunas pruebas usadas para diagnosticar el cáncer y ver cuán bien está funcionando el tratamiento son dolorosas. Si cierto procedimiento es necesario, la preocupación por el dolor no debe impedir que se someta al procedimiento. Cualquier dolor que tenga durante y después del procedimiento generalmente se puede aliviar. Sus necesidades y el tipo de procedimiento a efectuarse deben determinar las clases de medicamentos que se administran contra el dolor. Puede que le indiquen que el dolor del procedimiento es inevitable o que no durará mucho. Aun así, usted debe pedir medicamento contra el dolor si lo necesita.

Dolor causado por la cirugía: A menudo, la cirugía es parte del tratamiento contra los cánceres que crecen como tumores sólidos. Dependiendo del tipo de cirugía, por lo general se espera cierta cantidad de dolor. A usted se le administrarán medicamentos contra el dolor de manera que no sea necesario tener que estar soportando dolor tras la cirugía. El dolor debido a la cirugía puede durar desde algunos días hasta varias semanas, dependiendo del tipo de la operación realizada.

Dolor fantasma: El dolor fantasma es un efecto prolongado de la cirugía, aparte del dolor habitual producto de una cirugía. Si una de sus extremidades ha sido amputada, como una pierna, un brazo, o incluso un seno, podría aún sentir dolor u otras sensaciones inusuales o desagradables que parecieran provenir de la extremidad ausente (fantasma). Los médicos no están seguros de por qué esto ocurre, pero el dolor fantasma es real, no está “solamente en su mente”.

No hay un solo medicamento que controle el dolor fantasma en todos los pacientes todo el tiempo. Se han usado muchos métodos para tratar este tipo de dolor, incluyendo medicina contra el dolor, fisioterapia, medicinas antidepresivas y estimulación eléctrica transcutánea en los nervios. Si usted está experimentando el dolor fantasma, consulte con su equipo de atención médica contra el cáncer qué se puede hacer.

Efectos secundarios de los tratamientos de quimioterapia y radiación: Algunos efectos secundarios de los tratamientos causan dolor. Si el dolor no se mantiene bajo control, puede incluso causar que algunas personas suspendan el tratamiento. Hable con el equipo de atención médica contra el cáncer sobre cualquier cambio que note o cualquier dolor que tenga.

A continuación le presentamos algunos ejemplos de dolor causado por tratamiento contra el cáncer:

  • Neuropatía periférica (PN). Esta afección se refiere a dolor, ardor, hormigueo, entumecimiento, debilidad, torpeza, dificultad para caminar o sensaciones inusuales en las manos y los brazos y/o las piernas y los pies. La neuropatía periférica se debe a daño a los nervios causado por ciertos tipos de quimioterapia, deficiencias vitamínicas, el cáncer y otros problemas. Asegúrese de informar inmediatamente a su médico si usted nota esta clase de problemas.
  • Llagas en la boca (estomatitis o mucositis). La quimioterapia puede causar llagas y dolor en la boca y la garganta. El dolor puede ocasionar que las personas tengan dificultad para comer y beber, o incluso para hablar.
  • Mucositis y otras lesiones causadas por radiación. El dolor causado por la radiación externa depende de la parte del cuerpo que recibe el tratamiento. La radiación puede ocasionar quemaduras a la piel, mucositis (llagas en la boca) y cicatrización, las cuales pueden todas causar dolor. La garganta, el intestino y la vejiga también son propensos a sufrir lesiones causadas por radiación, y es posible que usted presente dolor si estas áreas son tratadas.

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Last Medical Review: October 7, 2015 Last Revised: October 7, 2015

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