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Efectos secundarios de la radioterapia
Algunas personas no presentan ningún efecto secundario o solo algunos, mientras que otras tienen bastantes. Cada persona reacciona de forma diferente al tratamiento. Los efectos secundarios que tenga dependerán del tipo de cáncer y de su ubicación, de la dosis de radiación que se administre y de su estado general de salud.
Su equipo de atención oncológica puede ayudarle a planificar y controlar los efectos secundarios.
- ¿Cuánto tiempo duran los efectos secundarios de la radioterapia?
- Efectos secundarios comunes de la radioterapia (general)
- Efectos secundarios de la radioterapia en partes concretas del cuerpo
- ¿Cómo afecta la radioterapia al embarazo?
- ¿Cómo afecta la radioterapia a la fertilidad?
- Cómo la radioterapia puede afectar el sexo
- ¿La radioterapia causa cáncer?
- Obtenga más información
¿Cuánto tiempo duran los efectos secundarios de la radioterapia?
Casi todos los efectos secundarios desaparecen al cabo de unos meses de terminar el tratamiento.
Algunos efectos secundarios pueden continuar después de terminar el tratamiento porque las células sanas tardan tiempo en recuperarse. El tipo de efectos secundarios que presente dependerá de la dosis de radiación, del horario y del tipo de cáncer que tenga.
Efectos secundarios de aparición temprana
Los primeros efectos secundarios aparecen durante el tratamiento o poco tiempo después de él. Estos efectos tienden a ser de corto plazo, leves y tratables. Normalmente desaparecen al cabo de unas semanas de finalizar el tratamiento.
Los efectos secundarios más frecuentes de la radioterapia que aparecen primero son los siguientes:
- Fatiga (sensación de mucho cansancio)
- Cambios en la piel
Por lo general, hay otros efectos secundarios que aparecen pronto en la zona tratada o cerca de ella, por ejemplo, la caída de pelo y los problemas en la boca.
Efectos secundarios tardíos
Los efectos secundarios de aparición tardía pueden comenzar meses o incluso años después de que termine el tratamiento, y aparecer en cualquier tejido del cuerpo en el que se recibió radiación. El riesgo de que aparezcan efectos secundarios tardíos depende de la dosis de radiación y de la zona tratada.
Hable con el equipo de atención oncológica sobre el riesgo de sufrir efectos secundarios a largo plazo. Con la planificación cuidadosa del tratamiento se pueden evitar graves efectos secundarios a largo plazo.
Regreso al trabajo y a las actividades diarias
Los efectos secundarios podrían limitar su capacidad de hacer algunas cosas. Las actividades que usted pueda o no hacer dependen de cómo se sienta.
- Algunas personas van a trabajar o disfrutan de actividades habituales mientras reciben radioterapia.
- Otras, sin embargo, necesitan más descanso de lo acostumbrado y no pueden realizar muchas actividades.
Si tiene efectos secundarios que son molestos y le afectan en las actividades diarias o en su salud, puede que el equipo de atención oncológica interrumpa los tratamientos un tiempo, cambie el calendario de las sesiones o cambie el tipo de tratamiento.
Informe al equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario para que puedan ayudarle.
Efectos secundarios comunes de la radioterapia (general)
Entre los efectos secundarios más frecuentes de la radioterapia se encuentran los siguientes:
- Fatiga
- Problemas en la piel
- Caída del pelo
- Recuentos sanguíneos bajos
Fatiga
La fatiga (sensación de cansancio físico, mental o emocional) es un efecto secundario muy común de la radioterapia, y se da porque los tratamientos con radiación destruyen algunas células sanas al igual que las células cancerosas.
La fatiga puede empeorar debido al estrés por sentirse mal y a las citas diarias de tratamiento.
¿Cuándo comienza la fatiga y cuánto dura?
La mayoría de las personas empiezan a sentirse cansadas al cabo de unas semanas de haber recibido la radioterapia. Por lo general, el cansancio empeora a medida que avanza el tratamiento. Puede durar mucho tiempo y obstaculizar las actividades normales, pero, por lo general, desaparece con el tiempo una vez que el tratamiento finaliza.
¿Cómo se puede describir la fatiga durante la radioterapia?
La fatiga que se siente durante la radioterapia es distinta a la fatiga de la vida normal, y podría no mejorar con el descanso.
Sólo usted sabe si tiene fatiga y lo intensa que es. No existen análisis clínicos ni radiografías con los que se pueda diagnosticar o describir el nivel de fatiga. La mejor manera de evaluar la intensidad de la fatiga es basándose en la información que usted dé al equipo de atención oncológica.
El nivel de fatiga se puede describir como inexistente, leve, moderado o intenso. La otra opción es medirla con una escala de 0 a 10, donde 0 significa nada de fatiga y 10 es la peor fatiga que uno podría imaginar.
Controlar la fatiga durante la radioterapia
Es importante que describa la fatiga que tiene al equipo de atención oncológica, para que puedan ayudarle a controlarla.
Avise al equipo de atención oncológica si la fatiga que siente se puede describir con alguna de estas características:
- No mejora, sigue apareciendo o empeora
- Interrumpe su rutina diaria
O si usted se encuentra en alguna de estas situaciones:
- Tiene más cansancio de lo habitual durante alguna actividad o después de realizarla
- Siente cansancio y no se debe a algo que haya hecho
- Siente confusión o no puede concentrarse en sus pensamientos
- No puede pasar más de 24 horas sin estar en la cama
Si es posible, hable con su empleador si necesita tomarse una licencia en el trabajo. Para obtener más información sobre el control de la fatiga durante la radioterapia, consulte la sección Fatiga relacionada con el cáncer.
Problemas en la piel
Durante la radiación, es posible que note cambios en la piel de la zona tratada. A estos cambios se les llama dermatitis por radiación.
Posibles síntomas de dermatitis por radiación
Estos son algunos de los síntomas que se pueden dar:
- Enrojecimiento
- Irritación
- Hinchazón
- Ampollas
- Picazón
- Piel seca, escamosa o descamada
- Piel que se ve quemada por el sol o bronceada
Por lo general, estos problemas desaparecen gradualmente una vez que finaliza el tratamiento. Sin embargo, la piel tratada quedará más oscura o más sensible que antes.
Informe al equipo de atención oncológica sobre los cambios en la piel, porque pueden ayudarle a controlar el dolor y la irritación y a prevenir infecciones.
Cuidar de la piel durante la radioterapia
Es importante tener cuidado con la piel durante la radioterapia, y existen varias maneras para hacerlo:
Evite la ropa ajustada, rígida o de textura áspera.
- Esto incluye cualquier cosa ajustada o elástica que presione el área.
- En su lugar, póngase ropa holgada hecha de tela suave.
- No almidone la ropa.
No se frote ni se rasque la piel tratada, ni ponga cinta adhesiva sobre ella.
- Si se debe cubrir o vendar la piel, póngase cinta adhesiva de papel o especial para piel sensible.
- Si es posible, coloque la cinta adhesiva fuera de la zona tratada.
- Cada vez que se ponga la cinta adhesiva, no se la ponga en el mismo sitio.
No se aplique calor ni frío en la zona tratada sin hablar primero con el equipo de atención oncológica.
- Esto incluye almohadillas térmicas, lámparas de calor y bolsas de hielo.
- Incluso el agua caliente puede lastimarle la piel, por lo que solo debe usar agua tibia para lavarse la zona tratada.
Proteja la zona tratada del sol.
- Es posible que la piel se vuelva mucho más sensible a la luz solar.
- Si puede, cúbrase la piel tratada con ropa de colores oscuros o con ropa que le proteja de los rayos UVA antes de salir.
Pregunte al equipo de atención oncológica si debe ponerse protector solar.
- Si se lo pone, debe usar un bloqueador solar de amplio espectro y un factor de protección solar (SPF) de al menos 30. Vuelva a ponérsela con frecuencia.
- Incluso después de que termine la radioterapia, debe continuar con esta protección adicional.
Lávese solamente con agua tibia y jabón suave.
- Deje que el agua corra sobre la zona tratada, pero no la frote.
- Evite frotar las marcas de tinta necesarias para la radioterapia.
Consulte con el equipo de atención oncológica antes de rasurar la zona tratada.
- Puede que le recomienden usar una rasuradora eléctrica.
Antes de usar cualquier producto para la piel durante el tratamiento y varias semanas después, consúltelo con el equipo de atención oncológica.
- Entre estos productos se incluyen polvos, cremas, perfumes, desodorantes, aceites corporales, pomadas, lociones, productos de depilación o remedios caseros.
- Muchos productos para la piel dejan una capa en la piel que puede causar irritación.
- A veces, esta capa puede afectar la cantidad de radiación que entra al cuerpo.
Caída del pelo
La radioterapia puede causar que el pelo se debilite o que se caiga en la zona tratada. Por ejemplo, la radiación administrada a la cabeza puede hacer que pierda parte del pelo o todo el pelo de la cabeza (incluso las cejas y las pestañas). Sin embargo, si le administran tratamiento en la cadera, no perderá el pelo de la cabeza.
¿El pelo vuelve a crecer después de la radioterapia?
Normalmente, el pelo vuelve a crecer al terminar la radioterapia. Cuando vuelva a crecer, es posible que el pelo sea más débil o que tenga una textura o un color distintos a los de antes. Lidiar con la caída del pelo puede ser difícil. Si tiene alguna pregunta o inquietud, hable con el equipo de atención oncológica sobre lo que debe esperar.
Controlar la caída del pelo
Si pierde el pelo de la cabeza, el cuero cabelludo se volverá sensible y deberá ponerse sombrero o un pañuelo para proteger la cabeza del sol.
Es buena idea cubrirse la cabeza con un sombrero, con una bufanda o un pañuelo, o con una peluca. Es buena idea cubrirse la cabeza con un sombrero, con una bufanda o un pañuelo, o con una peluca. Vea la sección Caída del pelo para saber más sobre cómo encontrar pelucas, sombreros y pañuelos, y sobre cómo obtener ayuda para pagar una peluca.
Recuentos sanguíneos bajos
En pocas ocasiones, la radioterapia puede causar recuentos sanguíneos bajos.
Estas células sanguíneas ayudan al cuerpo a combatir infecciones y a prevenir el sangrado. Si en los análisis de sangre se indica que los recuentos sanguíneos están bajos, puede que se suspenda el tratamiento durante una semana aproximadamente para que los recuentos vuelvan a la normalidad. Es más probable que se dé este efecto secundario si también recibe quimioterapia.
Efectos secundarios de la radioterapia en partes concretas del cuerpo
La forma en que la radioterapia afecta al cuerpo depende del tipo de cáncer que tenga y de la ubicación del tratamiento.
- Radiocirugía estereotáctica (radiación administrada en una gran dosis): A menudo, esto forma parte del tratamiento de los tumores cerebrales que se encuentran solo en algunas partes del cerebro. Los efectos secundarios varían según a dónde se dirija la radiación. Algunos efectos secundarios aparecen rápido, mientras que otros quizá no aparezcan hasta 1 a 2 años después del tratamiento. Pregunte al equipo de atención oncológica a qué debe prestar atención y cuándo debe llamar al médico.
- Radiación de todo el cerebro: A veces se trata todo el cerebro con radiación si hay cáncer en muchas zonas. Los efectos secundarios de la radioterapia administrada a todo el cerebro podrían no notarse sino hasta unas semanas después del inicio del tratamiento.
Efectos secundarios a corto plazo de la radioterapia administrada al cerebro
La radiación dirigida al cerebro puede causar estos efectos secundarios a corto plazo:
- Dolor de cabeza
- Caída del pelo
- Náuseas
- Vómitos
- Cansancio extremo (fatiga)
- Pérdida de la audición
- Cambios en la piel y el cuero cabelludo
- Mareos
- Problemas de la memoria y del habla
- Convulsiones
Algunos de estos efectos secundarios aparecen porque la radiación causa hinchazón en el cerebro. Por lo general, se administran medicamentos para prevenir la inflamación del cerebro, aunque es importante que informe al equipo de atención oncológica si tiene dolores de cabeza o cualquier otro síntoma.
El tratamiento afecta a cada persona de manera diferente, y es posible que usted no tenga estos efectos secundarios.
Efectos secundarios tardíos
Con la radiación dirigida al cerebro también pueden aparecer efectos secundarios más adelante. Por lo general, estos comienzan entre 6 meses y años después de que termina el tratamiento.
Entre los efectos retardados se pueden incluir los siguientes:
- Pérdida de memoria
- Síntomas parecidos a un derrame cerebral
- Mala función cerebral
- Necrosis por radiación (muerte del tejido debido a la radiación)
- Mayor riesgo de tener otro tumor en la zona, aunque esto es poco común.
Hable con el equipo de atención oncológica sobre lo que debe esperar del plan específico de tratamiento que le dieron.
Entre los efectos secundarios de la radiación administrada a la cabeza y al cuello se incluyen los siguientes:
- Molestias (o incluso úlceras o llagas abiertas) en la boca o en la garganta
- Boca seca (sequedad bucal)
- Dificultad para tragar
- Cambios en el sentido del gusto
- Náuseas
- Dolor de oídos
- Formación de caries
- Inflamación de las encías, de la garganta o del cuello
- Caída del pelo
- Cambios en la textura de la piel
- Mandíbula rígida
- Problemas de tiroides
- Osteonecrosis de la mandíbula (muerte del hueso en la mandíbula)
Puede obtener más información sobre estos efectos secundarios y cómo controlarlos en Efectos secundarios.
Cómo debo cuidar de la boca durante el tratamiento
Si recibe radioterapia en la zona del cuello o de la cabeza, debe cuidar muy bien los dientes, las encías, la boca y la garganta. Para ayudarle a controlar los problemas de la boca:
Evite los alimentos y las bebidas que le irriten la boca.
- Trate de no comer alimentos picantes y de consistencia áspera, como las verduras crudas, las galletitas saladas secas y las nueces.
- Evite bebidas o alimentos muy calientes o muy fríos.
- Trate de no comer refrigerios azucarados.
- No fume, mastique tabaco ni beba alcohol, porque pueden empeorar las llagas en la boca.
Tome medidas para calmar la boca.
- Beba frecuentemente sorbitos de bebidas refrescantes durante el día.
- Chupe caramelos sin azúcar o mastique goma de mascar (chicle) sin azúcar para mantener húmeda la boca.
- Humedezca los alimentos con salsas y aderezos para comerlos más fácilmente.
- Pregunte al equipo de atención oncológica sobre medicinas para el tratamiento de úlceras o llagas en la boca y el alivio del dolor al comer.
Enjuáguese la boca con frecuencia y con cuidado.
- Pida al equipo de atención oncológica que le recomiende un buen enjuague bucal, porque algunos enjuagues le pueden causar sequedad e irritación de los tejidos de la boca.
- Cada 1 a 2 horas, o según le haga falta, lávese la boca con agua tibia que contenga sal y bicarbonato. (Mezcle 1 cucharadita de sal con 1 cucharadita de bicarbonato de sodio en aproximadamente 1 litro de agua.)
Si no basta con estas medidas, pida consejo al equipo de atención oncológica. La boca seca podría ser un problema incluso después de finalizar el tratamiento. De ser así, hable con el equipo que le atiende sobre lo que usted puede hacer.
Cómo cuidar de los dientes durante el tratamiento
La radioterapia en la cabeza y el cuello puede aumentar el riesgo de que aparezcan caries. Esto es especialmente común si tiene sequedad en la boca por el tratamiento.
Revisiones dentales antes del tratamiento
Consulte con el equipo de atención oncológica si debe hacerse una revisión dental completa antes de comenzar la radioterapia. Pídale al dentista que hable con el radioncólogo antes de comenzar el tratamiento.
Extracción de los dientes afectados
Si tiene problemas con algunos dientes, el médico quizá sugiera extraerlos antes de que comience el tratamiento. La radiación (y la boca seca) podrían dañarlos hasta el punto en que, de cualquier modo, habrá que extraerlos. Una vez que el tratamiento haya comenzado, será más difícil extraerlos.
Uso de dentaduras postizas
Si usa dentadura postiza, es posible que ya no pueda seguir usándola debido a la hinchazón en las encías. Si le salen llagas con la dentadura postiza, estas llagas podrían infectarse. Es posible que deba dejar de usarlas hasta que se haya terminado la radioterapia.
Cuidar de los dientes durante el tratamiento
Durante la radioterapia, es posible que el dentista quiera verle para revisarle los dientes, hablarle del cuidado de la boca y de los dientes, y para asesorarle sobre los problemas que tenga.
Es muy probable que le indique lo siguiente:
- Lavarse los dientes y las encías con un cepillo de cerdas muy suaves después de comer y al menos una vez más al día.
- Usar pasta dental con fluoruro que no contenga abrasivos.
- Enjuagarse bien la boca con agua fresca o con una solución de bicarbonato de sodio después de cepillarse los dientes. (Ponga 1 cucharadita de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua).
- Pregunte al dentista o al equipo de atención oncológica si se puede usar hilo dental durante el tratamiento. Avíseles si esto le causa sangrado o algún otro problema.
La radioterapia en el seno puede afectar el corazón o los pulmones y causar otros efectos secundarios.
Efectos secundarios a corto plazo
La radiación administrada al seno puede causar lo siguiente:
- Irritación, sequedad y cambios de color en la piel
- Sensibilidad en el seno
- Hinchazón del seno por la acumulación de líquido (linfedema)
Para evitar irritar la piel en la zona del seno, trate de no usar sostén. Si no es posible, póngase un sostén de algodón suave y sin alambres.
Si nota los hombros rígidos, pregunte al equipo de atención oncológica sobre ejercicios que le permitan seguir moviéndolos con libertad.
El dolor en los senos, los cambios de color y la acumulación de líquido (linfedema) generalmente desaparecen al cabo de 1 o 2 meses de terminar la radioterapia. Si la acumulación de líquido no desaparece, pregunte al equipo de atención oncológica qué medidas puede tomar.
Si desea más información, vea Linfedema.
Cambios a largo plazo en el seno
La radioterapia puede causar otros cambios a largo plazo en el seno, entre ellos, los siguientes:
Cambios en el aspecto y en la sensación de la piel:
- La piel puede estar ligeramente más oscura.
- Los poros pueden ser más grandes y notables.
- La piel puede estar más sensible o menos sensible.
- Podría sentirse más gruesa y firme que antes del tratamiento.
Cambios en el tamaño del seno:
- A veces el tamaño de los senos cambia.
- Se pueden agrandar debido a la acumulación de líquido, o se pueden reducir debido al tejido cicatricial.
Estos efectos secundarios podrían durar mucho tiempo después del tratamiento.
Al cabo de aproximadamente un año, ya no debería notar cambios nuevos. Si, transcurrido este tiempo, nota cambios en el tamaño, la forma, el aspecto o la textura del seno, notifíqueselo de inmediato al equipo de atención oncológica.
Efectos secundarios menos frecuentes en zonas cercanas
Aunque es infrecuente, la radiación dirigida al seno puede afectar los órganos del pecho, incluidos el corazón y los pulmones. Hoy en día, esto no es tan común como sucedía en el pasado porque, con los equipos modernos, los médicos pueden concentrar mejor los haces de radiación en la zona donde hay cáncer. Otras zonas se ven menos afectadas.
- Fractura de costillas: En casos poco frecuentes, la radioterapia puede debilitar las costillas, lo que podría ocasionar una fractura. Pregunte a su equipo de atención oncológica a qué debe prestar atención, y avíseles si nota alguno de estos efectos secundarios.
- Complicaciones del corazón: La radiación administrada al seno también puede afectar al corazón. Puede causar daño en las válvulas cardíacas, latidos cardíacos irregulares o endurecimiento de las arterias. El endurecimiento de las arterias puede aumentar el riesgo de tener un ataque al corazón en el futuro.
- Daño a los pulmones (neumonitis por radiación): La radiación dirigida al seno a veces causa inflamación de los pulmones, llamada neumonitis por radiación. Vea la sección “Radiación en el tórax” para más detalles.
- Daño a los nervios del hombro y del brazo (plexopatía braquial): La radiación dirigida al seno a veces puede dañar algunos nervios del brazo. Esto puede causar entumecimiento, hormigueo, dolor y debilidad en el hombro, el brazo y la mano.
Efectos secundarios de la braquiterapia
La braquiterapia (implantes de radiación interna) puede causar sensibilidad en los senos, tirantez, enrojecimiento y moretones. También podría presentar algunos de los mismos efectos secundarios que suceden con el tratamiento con radiación externa. Informe al equipo de atención oncológica sobre cualquier problema que note.
La radioterapia administrada al pecho podría causar los siguientes efectos secundarios:
- Dolor de garganta
- Problemas para tragar
- Náuseas y vómitos
- Ardor o acidez de estómago
- Pérdida del apetito
- Cambios en la piel
- Fatiga
- Tos
- Dificultad para respirar o falta de aliento
La radiación también podría causar otros problemas del corazón o de los pulmones.
Complicaciones del corazón (cardíacas)
La radiación administrada hacia la mitad del pecho puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. Este riesgo aumenta con dosis más altas de radiación y zonas de tratamiento más grandes en esta parte del cuerpo.
La radiación también puede causar daño en las válvulas cardíacas, latidos cardíacos irregulares o endurecimiento de las arterias. El endurecimiento de las arterias puede aumentar el riesgo de tener un ataque al corazón en el futuro.
Neumonitis por radiación
La neumonitis por radiación es la inflamación de los pulmones que resulta de la radioterapia administrada al pecho (o, con menos frecuencia, al seno).
Podría darse entre 3 a 6 meses después de recibir la radioterapia. Es más probable que suceda si tiene otras enfermedades pulmonares como, por ejemplo, enfisema (con el que el tejido pulmonar se daña gradualmente).
Los síntomas frecuentes de la neumonitis por radiación incluyen los siguientes:
- Dificultad para respirar, que generalmente empeora con el ejercicio
- Dolor en el pecho, que a menudo empeora cuando se respira profundamente
- Tos
- Esputo (flema) de color rosado
- Décimas de fiebre o febrícula
- Debilidad
En algunos casos, los síntomas no se notan, y la neumonitis por radiación se detecta con una radiografía del tórax (pecho).
Los síntomas a menudo desaparecen por sí solos, pero algunas personas necesitan tratamiento para bajar la inflamación. Por lo general se trata con corticosteroides, como la prednisona.
Si se trata, la mayoría de la gente se recupera sin sufrir efectos a largo plazo. Sin embargo, si la inflamación persiste, podría ocasionar fibrosis pulmonar (endurecimiento o cicatrización de los pulmones). Cuando esto sucede, los pulmones ya no pueden inflarse del todo para tomar aire.
Pregunte a su equipo de atención oncológica a qué debe prestar atención, y avíseles si nota alguno de estos efectos secundarios.
Si va a recibir radiación en el estómago o en alguna parte del abdomen, podrían darse efectos secundarios, como los siguientes:
- Náuseas
- Vómitos
- Ardor o acidez de estómago
- Cólicos o retortijones de estómago
- Diarrea
- Estreñimiento
Comer o evitar ciertos alimentos podría ser útil para aliviar algunos de estos problemas, por lo que planificar la alimentación forma parte importante de la radiación administrada al abdomen.
Pregunte al equipo de atención oncológica qué debe esperar y qué medicamentos debe tomar para aliviar estos problemas, y pregúnteles antes de recurrir a remedios caseros o tomar medicamentos de venta libre (sin receta).
Estos problemas deberían mejorar cuando se termine el tratamiento.
Tratamiento de las náuseas
Algunas personas sienten náuseas durante unas horas justo después de la radioterapia. Si usted tiene este problema, trate de no comer un par de horas antes y después del tratamiento. Es posible que tolere mejor el tratamiento si tiene el estómago vacío.
Si el problema continúa, pregunte al equipo de atención oncológica qué medicamentos pueden servir para prevenir y tratar las náuseas. Asegúrese de tomar el medicamento exactamente como se lo indiquen.
Si nota náuseas antes del tratamiento, trate de comer un refrigerio insípido, como tostadas o galletitas saladas. Trate de relajarse tanto como pueda. Consulte la sección Náuseas y vómitos para saber más sobre el control de estos efectos secundarios.
Tratamiento de la diarrea
Muchas personas tienen diarrea en algún momento después de comenzar la radioterapia administrada al abdomen. El equipo de atención oncológica podría recetarle medicamentos o darle instrucciones especiales para tratar el problema.
Asimismo, le podrían recomendar cambios en la alimentación, tales como los siguientes:
- Pruebe una dieta de líquidos claros. Tan pronto como tenga diarrea o cuando sienta que va a empezar, cambie a una dieta líquida clara (agua, té suave o poco cargado, jugo de manzana, néctar de melocotón, caldo claro, paletas y gelatina sin sabor).
- Evite ciertos alimentos. Evite los alimentos ricos en fibra y los alimentos que causan gases o retortijones, como, por ejemplo, las frutas y verduras crudas, los frijoles, el repollo, el pan y los cereales integrales, los dulces y los alimentos picantes.
- Coma con frecuencia porciones pequeñas de comida.
- Evite la leche o los productos lácteos si le irritan los intestinos.
- Cuando la diarrea comience a disminuir, trate de comer porciones pequeñas de alimentos con poca fibra, por ejemplo, arroz, guineo o banano, puré de manzana, yogur, puré de papa, requesón bajo en grasa y pan tostado.
- Asegúrese de consumir suficiente potasio (presente en los guineos o bananos, las papas, los frijoles, los melocotones o duraznos y muchos otros alimentos). Se trata de un mineral importante que suele perderse con la diarrea.
La radioterapia en la pelvis o en el recto (por ejemplo, para tratar el cáncer de vejiga, de ovario, de recto o de próstata) puede causar efectos secundarios como los siguientes:
- Problemas rectales
- Problemas de la vejiga
- Problemas de fertilidad
- Efectos secundarios sexuales
También podrían aparecer algunos de los problemas que tienen las personas que reciben radiación en el abdomen, como náuseas, vómitos, y cólicos (retortijones).
Problemas rectales a corto plazo
La radiación dirigida a la pelvis y al recto puede causar efectos secundarios que incluyen los siguientes:
- Estreñimiento
- Diarrea
- Necesidad urgente de defecar
- Irritación de la piel del recto y del ano
- Sangre en las heces
Por lo general, estos efectos secundarios desaparecen poco después de que termina la radioterapia, aunque a veces continúan.
Problemas rectales a más largo plazo
Entre los problemas a más largo plazo se incluyen los siguientes:
- Incontinencia o necesidad urgente de defecar. Es posible que tenga problemas para controlar los intestinos y que se le escapen las heces. A veces sigue pasando después de que termina la radiación. Si el problema no se puede corregir, aún se puede tratar. Consulte la sección sobre Incontinencia intestinal para saber más sobre el tema.
- Proctitis por radiación Si la radiación daña el revestimiento del recto, la proctitis por radiación se puede convertir en un problema a largo plazo. Las personas con proctitis por radiación pueden tener dolor en el vientre o la pelvis, sangre en las heces, incontinencia de las heces, dificultad para absorber los nutrientes y estenosis (estrechamiento) del recto. Si tiene alguno de estos síntomas al cabo de 3 a 6 meses de terminar la radioterapia, hable con el equipo de atención oncológica sobre las formas de controlarlos.
Problemas de vejiga a corto plazo
La radiación administrada a la pelvis y al recto puede causar problemas al orinar, como los siguientes:
- Sensaciones de dolor o ardor
- Dificultad para orinar
- Sangre en la orina
- Necesidad de orinar frecuentemente
Problemas de vejiga a más largo plazo
La mayoría de estos problemas mejoran con el tiempo, pero la radioterapia también puede causar efectos secundarios a más largo plazo:
- Cistitis por radiación. Si la radiación daña el recubrimiento de la vejiga, la cistitis por radiación puede ser un problema a largo plazo por el que aparece sangre en la orina o dolor al orinar.
- Incontinencia urinaria. Es posible que no pueda controlar la orina o que se le escape y tenga goteo de orina después de la radioterapia para ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de próstata y el de la vejiga. A esto se le conoce como incontinencia. Existen diferentes tipos y grados de incontinencia, pero se pueden tratar. Incluso si no se puede corregir del todo, aún se puede tratar. Vea Incontinencia de vejiga e intestino para saber más.
- Fístulas. En raras ocasiones, con la radiación se pueden formar aberturas, llamadas fístulas, entre los órganos que se encuentran en la pelvis, por ejemplo, entre la vagina y la vejiga, o entre la vejiga y el recto. Las fístulas se pueden resolver con cirugía.
¿Cómo afecta la radioterapia al embarazo?
Es importante evitar el embarazo durante la radioterapia. La radiación puede dañar al feto. Si usted cree que existe una probabilidad de quedar embarazada, asegúrese de consultar con el equipo médico sobre métodos anticonceptivos.
Informe inmediatamente al equipo de atención médica si está embarazada o si pudiera quedar embarazada.
¿Cómo afecta la radioterapia a la fertilidad?
La radioterapia podría afectar la fertilidad (la capacidad de tener hijos).
Es mejor hablar con el equipo de atención oncológica sobre esto antes de comenzar el tratamiento. Pregunte cómo la radioterapia podría afectar su fertilidad y si hay algo que pueda hacer para preservarla.
En el caso de las mujeres
Períodos menstruales y síntomas de la menopausia: Dependiendo de la dosis de radiación, las mujeres que reciben radioterapia en la zona de la pelvis a veces dejan de menstruar y presentan otros síntomas de la menopausia.
Notifique estos síntomas al equipo de atención oncológica y pregunte cómo se deben aliviar estos efectos secundarios. Aunque a veces los períodos menstruales regresan cuando la radioterapia ha terminado, a veces no lo hacen.
Radiación dirigida a los ovarios: Si la zona tratada incluye los ovarios, la dosis de radiación puede causar que los ovarios dejen de funcionar (esterilidad). Si esto sucede, no podrá quedar embarazada de forma natural.
Si cree que quiere tener un hijo en el futuro, la banca de óvulos o embriones podría ser una opción. Hable con el equipo de atención oncológica acerca de las opciones con las que cuenta. Obtenga más información en la sección Cómo afectan los tratamientos del cáncer a la fertilidad.
En el caso de los hombres
Radiación dirigida a los testículos: La radioterapia dirigida a una zona que incluya los testículos puede reducir la cantidad de espermatozoides y su efectividad.
También es posible que la dosis de radiación cause que los testículos dejen de funcionar (esterilidad). Si esto sucede, usted no podrá concebir un hijo de manera natural.
Si desea tener un hijo en el futuro, la conservación de esperma con antelación es una posibilidad.
Obtenga más información en la sección Cómo afectan los tratamientos del cáncer a la fertilidad.
Efectos en los futuros hijos: No se tiene mucha información sobre cómo los espermatozoides expuestos a la radiación afectan a los futuros hijos fecundados por esos espermatozoides. Los expertos continúan estudiando sobre el tema.
Los médicos suelen aconsejar a los hombres que eviten dejar embarazada a una mujer durante el tratamiento con radiación y durante algunas semanas después.
Hable con su equipo de atención médica para saber más sobre esto.
Cómo la radioterapia puede afectar el sexo
Algunos tipos de radioterapia que involucran la pelvis o los órganos sexuales pueden causar efectos secundarios sexuales. Puede que note cambios en su capacidad para disfrutar del sexo o una disminución en el nivel de deseo.
En el caso de las mujeres
Durante la radioterapia administrada a la pelvis, a algunas mujeres se les indica que no mantengan relaciones sexuales. Algunas mujeres podrían sentir dolor durante las relaciones sexuales. El tratamiento también puede causar comezón, ardor y sequedad vaginal.
Es probable que pueda mantener relaciones sexuales al cabo de unas semanas de terminar el tratamiento, pero consulte primero con el equipo de atención oncológica.
Algunos tipos de tratamiento pueden causar efectos a largo plazo, como, por ejemplo, formación de tejido cicatricial que restringe la elasticidad de la vagina durante las relaciones sexuales. Si le sucede esto, hable con su equipo de atención médica para que le enseñen a tratarlo o para que le remitan a algún especialista.
Para saber más, lea la página Cómo la radioterapia puede afectar el sexo en las mujeres.
En el caso de los hombres
La radiación podría afectar los nervios que permiten al hombre tener erecciones. Si hay problemas de erección, por lo general suceden de forma gradual durante el transcurso de meses o años. Si este asunto le preocupa, hable con el equipo de atención médica acerca de las opciones de tratamiento.
Si recibe radioterapia interna mediante la implantación de semillas, hable con su equipo de atención oncológica acerca de las precauciones que debe tomar con su pareja durante las relaciones sexuales.
Para más información sobre el tema, consulte la sección Efectos secundarios sexuales.
¿La radioterapia causa cáncer?
Desde hace mucho tiempo se sabe que la radioterapia puede aumentar levemente el riesgo de padecer otro cáncer. Este es uno de los posibles efectos secundarios que los médicos deben tener en cuenta cuando sopesan los beneficios y los riesgos de cada tratamiento.
El riesgo varía según la zona del cuerpo en que se reciba tratamiento.
En la mayoría de los casos, el riesgo de tener un segundo cáncer debido a la radioterapia es pequeño y, por lo general, el beneficio de tratar el cáncer sobrepasa el riesgo. Sin embargo, el riesgo no es cero.
Esta es una de las muchas razones por las que cada caso es diferente. Si el equipo de atención oncológica le recomienda radioterapia, es porque considera que los beneficios que recibirá superarán los posibles efectos secundarios.
Aun así, usted es quien decide.
Es importante que participe en la decisión. Informarse tanto como pueda sobre los posibles beneficios y riesgos puede ser útil para decidir con seguridad que la radioterapia es el tratamiento que más le conviene.
Obtenga más información
Para obtener más información sobre los efectos secundarios mencionados en esta página y cómo controlarlos, consulte la sección:
- Escrito por
- Referencias
Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).
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Actualización más reciente: junio 9, 2025
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