Cómo sobrellevar los efectos de la radioterapia

Al igual que otros tratamientos contra el cáncer, la radiación puede causar efectos secundarios desagradables, tales como cansancio general, irritación de la piel y otros efectos secundarios dependiendo de la parte del cuerpo a tratar.

Cada persona reacciona de forma diferente al tratamiento. Cualquier efecto secundario que pueda presentar depende del tipo de cáncer, la localización, la dosis de radiación y su salud general. Algunas personas no presentan efectos secundarios en absoluto, mientras que otras presentan una cantidad considerable de ellos. No hay forma de predecir quién tendrá efectos secundarios. Antes de iniciar el tratamiento, pregunte a su equipo de atención médica contra el cáncer qué usted debería esperar que suceda.

Cómo cuidarse durante el tratamiento

Usted deberá cuidarse bien, especialmente para proteger su salud durante la radioterapia. Su equipo de atención médica contra el cáncer le puede aconsejar según el plan de tratamiento que siga y los efectos secundarios que pueda tener.

A continuación se ofrecen algunos consejos generales:

  • Asegúrese de descansar lo suficiente. Puede ser que sienta más cansancio de lo habitual. Procure dormir bien durante la noche. El cansancio excesivo o fatiga puede durar muchas semanas después de terminado el tratamiento
  • Adopte una dieta balanceada y saludable. Es posible que su equipo de atención médica contra el cáncer recomiende cambios en su alimentación dependiendo de la parte del cuerpo que reciba la radiación. Puede obtener más información sobre cómo alimentarse bien en Nutrición para la persona con cáncer durante el tratamiento.
  • Informe a su equipo de atención médica contra el cáncer sobre todos los medicamentos y suplementos que esté tomando. Proporcione una lista completa de todo lo que esté tomando y las frecuencias, incluso de productos como aspirinas, vitaminas o sustancias herbarias. No olvide incluir lo que toma solamente cuando es necesario, como pastillas para dormir, antiácidos (pastillas para la acidez estomacal), remedios para el dolor de cabeza y antihistamínicos (pastillas para las alergias).
  • Cuide mucho la piel del área tratada. Si recibe radioterapia externa, la piel de la región bajo tratamiento puede ponerse más sensible o adquirir la apariencia y sensación de quemadura solar. Consulte con su equipo de atención médica contra el cáncer antes de usar cualquier jabón, cremas, desodorantes, medicinas, perfumes, cosméticos, talco o cualquier otra cosa en el área tratada. Algunos de estos productos pueden irritar la piel sensible.

¿Cómo me sentiré emocionalmente?

Muchos pacientes se sienten cansados durante la radioterapia, y esto puede afectar sus emociones. También podrían sentir ansiedad, depresión, miedo, ira, frustración, soledad o desamparo.

Es normal tener estas clases de sentimientos. Vivir con cáncer y recibir tratamiento causa tensión. Contamos con mucha información que puede ayudarle a entender y a manejar los cambios emocionales que a menudo surgen con el cáncer y su tratamiento.

Acudir a un grupo de ayuda y conocer a otras personas con cáncer puede que sea de ayuda. Pregunte a su equipo de atención médica contra el cáncer o llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer para aprender más sobre cómo puede ponerse en contacto con otras personas que tienen los mismos problemas e inquietudes.

¿Limitarán los efectos secundarios mi nivel de actividad?

Los efectos secundarios podrían limitar su capacidad de hacer algunas cosas. Las actividades que usted pueda o no hacer dependen de cómo se sienta. Consulte esto con su equipo de atención médica contra el cáncer. Algunos pacientes pueden ir al trabajo o disfrutar de actividades de esparcimiento mientras reciben la radioterapia. Otros necesitan más descanso de lo acostumbrado y reducen sus actividades. Es posible que su equipo le sugiera limitar las actividades que podrían irritar el área tratada.

Efectos secundarios comunes de la radioterapia

La radioterapia puede causar efectos secundarios tempranos y tardíos.

  • Los efectos secundarios tempranos suceden durante o poco tiempo después del tratamiento. Estos efectos secundarios tienden a ser de corta duración, leves y tratables. Normalmente desaparecen dentro de unas semanas tras finalizar todo el tratamiento. La mayoría de los efectos secundarios iniciales son cansancio (fatiga) y cambios en la piel. Otros efectos secundarios iniciales por lo general se relacionan con el área bajo tratamiento, como la pérdida del cabello o los problemas de la boca que se dan tras recibir tratamiento en esta área.
  • Los efectos secundarios tardíos pueden tardar meses o incluso años en manifestarse. Pueden ocurrir en cualquier tejido normal en el cuerpo que ha recibido radiación. El riesgo de efectos secundarios tardíos depende de la zona tratada, así como la dosis de radiación que se utiliza. La planificación cuidadosa del tratamiento puede ayudar a evitar graves efectos secundarios a largo plazo. Recomendamos que consulte con su oncólogo especialista en radiación sobre el riesgo de efectos secundarios a largo plazo.

Usted puede aprender más acerca de los efectos secundarios que se esperan en varias áreas del cuerpo en la información detallada sobre cada tipo de cáncer.

Su equipo de atención médica contra el cáncer puede orientarle acerca de su tratamiento, efectos secundarios probables y medidas que necesita tomar para cuidar de sí mismo. También puede orientarle sobre cualquier otra preocupación médica que tenga. Es importante que informe sobre cualquier cambio que note y sobre cualquiera de los efectos secundarios que tenga, incluyendo cambios en la piel, cansancio, diarrea o problemas para ingerir alimentos. Asegúrese de entender todas las indicaciones de atención en casa y sepa a quién llamar si surgen más preguntas. También asegúrese de saber qué hacer si necesita asistencia después del horario de oficina, en caso de que surjan problemas durante la noche o fines de semana.

Cansancio

El cansancio es la sensación de sentirse agotado física, mental y emocionalmente. En las personas con cáncer, el cansancio es muy común, y a menudo ocurre con la radioterapia. La mayoría de las personas empieza a sentirse cansadas al cabo de unas semanas de haber recibido la radioterapia. Esto sucede porque los tratamientos de radiación destruyen algunas células sanas, como también células cancerosas. Por lo general, el cansancio empeora a medida que avanza el tratamiento. El cansancio puede empeorar debido al estrés que ocasionan el sentirse mal y las visitas diarias para sus sesiones de tratamiento. El control del cansancio es una parte importante de su atención.

El cansancio causado por el tratamiento de radiación (o el cáncer en sí) es diferente al cansancio común, y podría no aliviarse con descanso. Puede durar un tiempo prolongado y puede interferir con sus actividades normales. No obstante, el cansancio se desvanece con el transcurso del tiempo tras completado el tratamiento.  

Sólo usted sabe si tiene cansancio y cuán grave es. No existen pruebas de laboratorio que puedan diagnosticar o describir su nivel de cansancio. La mejor medida del cansancio proviene de su propio informe a su equipo de atención médica contra el cáncer. Usted puede describir su nivel de cansancio como inexistente, leve, moderado o grave. O puede usar una escala de 0 a 10, donde 0 significa nada de cansancio y 10 es para el peor cansancio que podría imaginar.

Sea cual sea la forma que escoja, es importante que comunique su nivel de cansancio a los miembros de su equipo de atención médica contra el cáncer. Asegúrese de hablar con ellos si:

  • Su cansancio no se alivia, o si recurre o empeora
  • Está más cansado de lo normal durante o después de una actividad
  • Siente cansancio y no es debido a algo que haya hecho
  • Experimenta confusión o no se puede concentrar en sus pensamientos
  • No se puede levantar después de pasar más de 24 horas en cama
  • Su cansancio interfiere con su vida social o su rutina diaria

Si necesita tomarse un tiempo para ausentarse de su trabajo, hable con su empleador. Puede que también cuente con algunos derechos que le ayudarán a conservar su empleo.

Problemas en la piel

El área de su piel tratada con radiación puede lucir rojiza, irritada, hinchada, con ampollas o incluso como si estuviera bronceada o quemada por el sol. Al cabo de unas semanas, puede que su piel se reseque, se vuelva escamosa o experimente comezón (picazón) o que se despelleje. A esto algunas veces se le llama dermatitis por radiación. Es importante que informe a su equipo de atención médica contra el cáncer sobre cualquier cambio que experimente en la piel. Puede que le sugieran formas de aliviar las molestias, reducir la irritación adicional y tratar de prevenir la infección.

La mayoría de las reacciones en la piel desaparecen lentamente una vez finalizado el tratamiento. Sin embargo, en algunos casos, la piel tratada quedará más oscura y podría estar más sensible de lo que era antes.

Trate su piel con suavidad y delicadeza. Existen varias formas de lograr esto:

  • No use ropa ajustada, de textura áspera o rígida sobre el área de tratamiento. Esto incluye cualquier cosa ajustada o elástica que presione el área. En lugar de eso, use ropas holgadas hechas de tela suave y lisa. No almidone sus prendas de vestir.
  • No se frote, rasque ni restriegue la piel tratada, y no use cinta adhesiva sobre ésta. Si es necesario cubrir o vendar la piel, use cinta adhesiva de papel o del tipo utilizado para la piel sensible. Procure que la cinta adhesiva quede colocada fuera de la región de tratamiento, y no se la ponga en el mismo sitio cada vez que cambie el vendaje.
  • No aplique calor o frío (como almohadillas térmicas o compresas frías) sobre la región tratada sin antes hablar con su equipo de atención médica contra el cáncer. Hasta el agua caliente puede lastimar la piel; por lo tanto, use solamente agua tibia para lavar el área tratada.
  • Proteja el área tratada del sol. Puede ser que su piel se vuelva hipersensible a la luz solar. Si es posible, cúbrase la piel tratada con ropa de colores oscuros o ropa que proteja del sol antes de salir. Pregunte a su médico si debe usar alguna crema de protección solar. Si éste lo autoriza, utilice un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30. Vuelva a aplicar la crema de protección solar con frecuencia. Continúe protegiendo su piel de la luz solar, incluso después de que finalice la radioterapia.
  • Use solamente agua tibia y jabón suave; simplemente deje que el agua caiga sobre el área tratada. No frote el área. También tenga cuidado de no borrar las marcas hechas en su piel para la radioterapia hasta que esta haya sido completada.
  • Consulte con su equipo de atención médica contra el cáncer antes de afeitar el área tratada. Puede que se recomiende usar una afeitadora eléctrica.
  • Pregunte a su médico o enfermera antes de aplicar algo a la piel del área tratada. Esto incluye el uso de polvos, cremas, perfumes, desodorantes, aceites para el cuerpo, ungüentos, lociones, productos para eliminar los vellos, o remedios caseros durante el tratamiento y varias semanas después. Muchos productos para la piel pueden dejar sobre ésta una capa que puede causar irritación y algunos incluso pueden afectar la dosis de radiación absorbida por el cuerpo.

Caída de pelo

La radioterapia puede provocar la caída de pelo (médicamente referido como alopecia). Pero el pelo sólo se cae de la parte del cuerpo que está recibiendo el tratamiento. Por ejemplo, la radiación dirigida a la cabeza podría hacer que usted pierda el cabello parcial o totalmente (incluyendo cejas y pestañas), pero si recibe el tratamiento en la región de la cadera, no perderá el cabello de la cabeza.

En la mayoría de los pacientes, el cabello crece de nuevo después de que finaliza el tratamiento. Sin embargo, asimilar la pérdida de cabello suele ser algo muy difícil. Cuando vuelve a crecer, puede que el cabello sea más delgado o que tenga una textura diferente a la que tenía antes. Si tiene alguna pregunta o inquietud acerca de la caída del cabello, pregunte a su equipo de atención médica contra el cáncer

Si usted experimenta caída de cabello, puede que su cuero cabelludo quede sensible y que requiera cubrir su cabeza. Use un sombrero o un pañuelo para protegerse la cabeza y evitar exponer dicha área al sol. Si prefiere usar una peluca o un tupé, asegúrese de que el forro no le irrite el cuero cabelludo. La oficina de la Sociedad Americana Contra El Cáncer en su región puede ayudarle a conseguir una peluca o un sombrero.

Recuentos sanguíneos bajos

En muy raros casos, la radiación puede disminuir los recuentos de glóbulos blancos o de plaquetas. Estas células sanguíneas ayudan al cuerpo a combatir las infecciones y a detener el sangrado. Si sus análisis de sangre muestran que sus recuentos sanguíneos están bajos, puede que su tratamiento sea suspendido alrededor de una semana para permitir que sus recuentos sanguíneos se normalicen. Es más probable que este efecto secundario se presente si usted también está recibiendo quimioterapia.

Para aprender más sobre las células sanguíneas y lo que significan los cambios en los números de estas células, lea Sus pruebas de laboratorio.

Problemas para comer

La radiación dirigida a la boca o a la garganta, o a partes del sistema digestivo (como estómago o intestinos) puede causar problemas para comer y para la digestión. Por ejemplo, puede presentar llagas en la boca o garganta, náusea, vómitos o pérdida del apetito. Pero incluso si usted presenta dificultad para comer o pierde interés en los alimentos durante el tratamiento, trate de consumir algunos alimentos ricos en calorías y proteínas. Los médicos han descubierto que los pacientes que se alimentan bien pueden manejar mejor la enfermedad y los efectos secundarios.

Sobrellevar los problemas de alimentación a corto plazo puede ser más fácil de lo que usted piensa. Existen guías y folletos de recetas para las personas que necesitan ayuda para resolver sus problemas de alimentación. Para encontrar consejos sobre cómo manejar los problemas de alimentación y algunas recetas fáciles de cocina, lea Nutrición para la persona con cáncer durante el tratamiento.

Medicamentos radioprotectores para reducir los efectos secundarios

Los médicos buscan formas de reducir los efectos secundarios causados por la radioterapia, mientras se emplean las dosis necesarias para eliminar las células cancerosas. Una forma para reducir los efectos secundarios es a través del uso de medicamentos radioprotectores. Estos medicamentos se administran antes de la sesión de radioterapia para proteger los tejidos sanos en el área que será tratada. El más comúnmente utilizado actualmente es la amifostina. Este medicamento puede ser usado en personas con cáncer en la región del cuello y la cabeza para reducir los problemas en la boca causados por la radioterapia.

Los medicamentos radioprotectores son un área de investigación activa. No todos los médicos coinciden en cómo estos medicamentos deben usarse en la radioterapia. Estos medicamentos también conllevan su propia serie de efectos secundarios, por lo que debe informarse y entender qué es lo que puede esperar con su uso.

¿Cuánto tiempo duran los efectos secundarios?

Los efectos secundarios de la radiación a menudo comienzan durante la segunda o tercera semana de tratamiento dependiendo de la dosis recetada y del plan de tratamiento. (Vea Radioterapia externa). La mayoría de los efectos secundarios desaparece dentro de unos meses de terminar el tratamiento. Algunos efectos secundarios pueden continuar después de terminar el tratamiento porque a las células sanas les toma tiempo recuperarse de los efectos de la radiación. Mientras tanto, existen maneras de reducir las molestias que pudieran causar. Si los efectos secundarios que experimenta se tornan más graves, el médico puede suspender los tratamientos por algún tiempo, así como recomendar un cambio en el plan o en el tipo de tratamiento que esté recibiendo. Informe a su equipo de atención médica contra el cáncer sobre cualquier efecto secundario que note para que puedan ayudarle.

Con frecuencia las personas se desaniman por el tiempo que dura su tratamiento o por los efectos secundarios que padecen. Si se siente de esta manera, hable con su equipo de atención médica contra el cáncer. De ser necesario, le darán indicaciones para que pueda sentirse mejor.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Last Medical Review: February 10, 2017 Last Revised: October 26, 2017

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