Preguntas comunes acerca del brote del nuevo coronavirus

ESCRITO POR MIRIAM FALCO. TRADUCCIÓN POR RAFAEL DELFÍN.
Illustration showing a microscopic view of the coronavirus

Alissa Eckert, MS; Dan Higgins, MAM

Esta página es diariamente revisada y se actualiza conforme surge nueva información

La pandemia global debido a la enfermedad COVID-19 ocasionada por el coronavirus sigue teniendo un gran impacto en muchas personas incluyendo a los pacientes de cáncer, sus familiares y las personas a cargo de su cuidado.  Conforme algunos estados en los Estados Unidos continúan relajando o eliminando gradualmente las restricciones sobre el confinamiento y permitiendo que ciertos establecimientos comerciales puedan reabrir y atender a la gente, los agentes oficiales para la salud pública continúan insistiendo en la importancia de quedarse en casa y de seguir detalladamente las indicaciones de distanciamiento social (mantener una distancia de al menos dos metros o seis pies de separación con las demás personas), así como el usar una cubierta para el rostro en caso de acudir a lugares con acceso público.

Algunas de las personas con cáncer podrían estar entre aquellas con mayor riesgo de enfermedades graves por una infección debido a que sus sistemas inmunitarios a menudo pueden estar debilitados por el cáncer y los tratamientos. La mayoría de la gente que ha recibido tratamiento contra el cáncer en el pasado (especialmente si ya transcurrieron varios años) son propensas a haber recuperado una función inmunológica normal, pero cada persona es diferente. Es importante que todas las personas con cáncer, así como todos los sobrevivientes de esta enfermedad, ya sea que se encuentren o no bajo tratamiento, hablen con un doctor que entienda su situación e historial médico.

También es importante que tanto los pacientes, así como las personas a cargo de su cuidado, tomen las precauciones necesarias para reducir su riesgo de contraer COVID-19. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE.UU. cuentan con recomendaciones específicas para personas con un mayor riesgo de enfermedades graves a raíz de contraer COVID-19.

Mientras que la información noticiosa sobre el brote cambia rápidamente, saber los puntos fundamentales sobre lo que puede y lo que no puede hacer para ayudar a protegerse y proteger a los demás del contagio puede resultar muy útil para su bienestar.


¿Qué es COVID-19?

COVID-19 es el nombre de la enfermedad causada por un nuevo tipo de coronavirus que ha resultado en un gran brote el cual fue inicialmente reportado en China en diciembre de 2019. El nombre de este coronavirus es "SARS-CoV-2".

Los coronavirus son una familia de virus que pueden generar resfriados comunes, así como enfermedades respiratorias más graves, como el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SRAG, o SARS en inglés) y Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (SRME, o MERS en inglés). El primer coronavirus fue descubierto en la década de 1960.

¿Cómo se propaga el virus?

Según los CDC, el virus se propaga principalmente de persona-a-persona:

  • Cuando alguien infectado tose o estornuda, el virus puede propagarse mediante las diminutas gotas del rocío respiratorio.
  • Estas gotas diminutas podrían alcanzar la boca y la nariz de las personas que estén en contacto próximo (dentro de aproximadamente 2 metros), lo cual puede resultar en infección.

Las gotas diminutas también podrán caer sobre superficies que posteriormente la gente podría tocar con sus manos, lo cual a su vez podría resultar en infección si la gente se toca los ojos, la boca o la nariz. Sin embargo, no se cree que esta sea la principal forma de contagio, según los CDC.

Como se mencionó anteriormente, algunas personas infectadas con el virus podrían ser asintomáticas (que no manifiestan síntomas), pero aún podrían contagiar a otras personas. Por esta razón, es importante que todos sigan las recomendaciones de los CDC y de otros departamentos de salud pública sobre cómo protegerse y proteger a los demás.

¿Cómo me puedo proteger a mí y a los demás de contraer COVID-19?

Según los CDC, hay medidas que usted puede tomar que ayudarán a reducir su riesgo de infectarse (y de contagiar a otros):

  • Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos, pues esto conforma una de las mejores maneras de matar los gérmenes en las manos y para evitar propagarlos a los demás. En caso de no haber agua y jabón disponibles, use un gel antibacterial que contenga una base con al menos 60% de alcohol.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca pues en caso de haber tenido contacto con el virus, podría estarse autoinfectando al permitir el ingreso del virus a su cuerpo.
  • Evite el contacto de proximidad (acercarse a menos de dos metros o seis pies, el equivalente a dos brazos de distancia) con cualquier otra persona, pero especialmente aquellas que tosen, estornudan o están enfermas.
  • Cubra su tos o estornudos con un pañuelo desechable y luego deséchelo en la basura, o bien, estornude o tosa cubriéndose la boca con el brazo al nivel del codo.
  • Permanezca en casa tanto como le sea posible y evite ir a lugares en los que pueda haber mucha gente.
  • Permanezca en casa al estar enfermo(a).
  • Se anima a que los adultos mayores aprovechen los servicios de la telemedicina para que "acudan" a su médico sin que requieran verlo en persona en el consultorio. Medicare ha expandido temporalmente su cobertura de servicios de telemedicina. Puede que las coberturas de otros planes de salud también lo hagan.
  • Limpie y desinfecte los objetos y superficies que toca con frecuencia con toallas desinfectantes desechables, o con un paño rociado con líquido limpiador. Lea siempre las instrucciones de los productos meticulosamente para asegurarse que los está usando de la forma correcta (más información disponible en inglés). Los productos para limpiar y desinfectar superficies no deberán aplicarse directamente sobre la piel, ingerirse a través de la boca, ni inhalarse hacia los pulmones, así como tampoco se deberá usar cloro sobre los alimentos.
  • Evite los viajes innecesarios. Verifique con las autoridades de su región o estado. En caso de que usted estaba contemplando viajar al exterior de los EE.UU, los CDC recomiendan que los viajeros eviten los viajes internacionales que no sean esenciales.
  • Si usted es una persona con cáncer, sobreviviente o cuidador, hable con su equipo de profesionales médicos sobre las medidas de precaución que debe tomar.

Se anima a la gente a que aproveche los servicios de la telemedicina en caso de estar disponibles para "acudir a ver" a sus doctores sin la necesidad de ir en persona al consultorio médico. En los Estados Unidos, Medicare ha expandido su cobertura de servicios de telemedicina temporalmente, y otros planes de salud están ofreciendo algo similar.

Las personas con cáncer que estén recibiendo infusiones como parte de su tratamiento contra el cáncer en un centro de atención médica, deberán consultar con su médico sobre tratamientos alternativos que podrían estar a su disposición, tal como medicamentos orales o infusiones en casa. 

¿Debo usar un cubrebocas o mascarilla?

Los CDC recomiendan que si usted requiere salir hacia algún lugar en donde podría encontrarse en proximidad con otras personas (como en el supermercado o la farmacia), que se use alguna prenda de tela para cubrir gran parte del rostro (algo que pueda colocar y ajustar sobre su cara con el fin de cubrir la nariz y boca), o bien, una mascarilla o cubrebocas (en caso de ya haber tenido dicho artículo a su disposición). Esta cubierta para el rostro tiene el fin de ayudar a proteger a las demás personas debido a que impediría que usted propagara el virus en caso de tener la infección sin saberlo por no tener síntomas. Además, cuando las demás personas también hacen uso de una cubierta para el rostro, esto también le protege a usted. Esta labor conjunta puede ayudar a frenar la propagación de la enfermedad COVID-19.

Es importante entender que usar una cubierta, mascarilla o cubrebocas sobre el rostro no es un substituto del distanciamiento social. Aún sigue siendo muy importante conservar una distancia de al menos dos metros o seis pies de las demás personas, incluso al estar usando cubrebocas, mascarilla o cubierta para el rostro, así como continuar lavándose sus manos con frecuencia.

Si usted quiere hacer una cubierta para el rostro o mascarilla en casa y no tiene certeza de cómo hacer esto, los CDC cuentan con instrucciones para una versión que requiere un conocimiento básico de coser, así como una versión en la que no se requiere coser. También podría haber la posibilidad que algún familiar o amigo tenga la forma de ayudarle a encontrar o hacer una mascarilla.

Recuerde lavarse las manos antes de colocarse una cubierta en el rostro, no tocarse la cara mientras la esté usando y volverse a lavar las manos justo después de quitársela.

Los CDC no recomiendan que el público en general use mascarillas quirúrgicas o N95. Estos artículos se encuentran en escasez en muchos lugares y deberán reservarse para los profesionales de la salud que necesitan de estos artículos al estar atendiendo a las personas enfermas.

Lo mejor también es consultar con las autoridades de su localidad para ver si su región cuenta con guías específicas respecto al uso de una cubierta para el rostro al estar en público.

¿Hay recomendaciones que sean distintas para los personas con cáncer y para las personas a cargo de su cuidado?

Los CDC no cuentan con recomendaciones específicas sobre mascarillas para personas que tengan o tuvieron cáncer y sus cuidadores. Pero muchas personas que están recibiendo tratamiento contra el cáncer, especialmente terapias como la quimio y el trasplante de médula ósea los cuales pueden debilitar al sistema inmunológico, a menudo los médicos recomiendan a estos pacientes que usen una mascarilla para ayudar a reducir su exposición a gérmenes que podrían causar una infección. Si usted no tiene certeza de que la persona con cáncer o quien le cuida debería usar una mascarilla, póngase en contacto con su médico o algún integrante de su equipo de profesionales de la salud.

¿Se requiere de alguna protección para los ojos?

Mientras que los CDC recomiendan en ciertos escenarios el uso de protección para los ojos (gafas protectoras o caretas para el rostro) por parte de los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, paramédicos y dentistas, entre otros), por el momento esta medida no se recomienda para la población en general. Una reciente consulta en estudios publicados sugiere que el uso de artículos de protección para los ojos podría ayudar a reducir la propagación del coronavirus entre la comunidad, pero aún se requiere de más investigación al respecto para determinar si esto en realidad es necesario.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad COVID-19?

Los síntomas más comunes de la enfermedad COVID-19, la cual puede manifestarse en una persona de 2 a 14 días tras haberse contagiado, son:

  • Tos
  • Respiración entrecortada o falta de aliento
  • Escalofríos
  • Dolores en el cuerpo
  • Garganta irritada
  • Reciente disminución en la capacidad del olfato y del gusto
  • Cansancio muy intenso
  • Dolor de cabeza
  • Diarrea
  • Náuseas o vómitos
  • Escurrimiento nasal

Póngase en contacto con su médico o con el departamento local de salud pública en caso de presentar cualquiera de estos síntomas.

Si usted es una persona con cáncer o es quien se dedica a cuidar de una persona con cáncer y presenta cualquiera de las siguientes señales y síntomas graves de COVID-19, será necesario que reciba atención médica de inmediato:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor o presión constante en el pecho
  • Estado reciente de confusión o dificultad para despertar
  • Tono azulado en los labios o el rostro

Algunas personas con COVID-19 podrían presentar signos o síntomas de coágulos en la sangre (información disponible en inglés), tal como un tono azulado en los dedos de los pies (lo cual también es referido como "dedos covid de los pies"), inflamación de la parte inferior de las piernas, dolor en el pecho, falta de aliento o síntomas de derrame cerebrovascular (problemas en el habla, debilidad o entumecimiento en las extremidades). Las razones de esto aún están siendo estudiadas y la gente deberá acudir de inmediato a su médico en caso de presentar cualquiera de estos síntomas.

Los niños en particular podrían ser más propensos a presentar menos síntomas. Sin embargo, han habido informes recientes de niños con síntomas como fiebre y ronchas similares a los de la enfermedad de Kawasaki (información disponible en inglés), así como inflamación en el cuerpo que podría atribuirse al coronavirus. Los CDC están llevando un seguimiento de este síndrome referido como síndrome inflamatorio multisistémico en niños para saber más sobre la relación que hay con la infección del coronavirus.

Es importante mencionar que algunas personas infectadas con el virus podrían no manifestar síntomas, pero que aún podrían contagiar a otras personas. Por esta razón, es importante que todos sigan las recomendaciones de los CDC sobre cómo protegerse y proteger a los demás.

¿Qué más necesita saber la persona con cáncer sobre el coronavirus?

La pandemia de COVID-19 aún es prácticamente reciente, y los médicos aún están aprendiendo sobre los posibles riesgos para las personas con cáncer. Pero lo que si hay es suficiente información respecto a los riesgos de infecciones en general para las personas con cáncer.

Evitar exponerse al virus es especialmente importante para las personas con cáncer quienes podrían estar en mayor riesgo de enfermedades graves en caso de infección. Esto es particularmente el caso para pacientes que estén recibiendo quimioterapia o trasplantes de médula ósea, pues sus sistemas inmunitarios se encontrarán gravemente debilitados por el tratamiento.

La pandemia también está afectando la manera en que la gente tiene acceso a la atención médica. "Estamos un periodo en el que afrontamos considerables desafíos en la atención de personas con cáncer", señala el Dr. Len Lichtenfeld, Director Médico Adjunto para la Sociedad Americana Contra El Cáncer. "Dependiendo de la situación alrededor de la enfermedad COVID-19 en el lugar donde vive, puede que para algunos implique una demora para ser elegibles a una cirugía contra el cáncer o atención médica cuyo fin sea evitar una recurrencia del cáncer. Puede que sea necesario reagendar las consultas con el médico".

Lichtenfeld indica que los equipos de profesionales médicos contra el cáncer van a hacer su mayor esfuerzo para brindar la atención a quienes más la necesiten. "Se requerirá de paciencia por parte de todos a medida que sobrellevemos esta pandemia", agregó Lichtenfeld. "Es importante mantenerse en contacto con su equipo de profesionales médicos para determinar plan de acción que sea más adecuado y conveniente para usted. Puede que esto implique consultas médicas mediante sesiones virtuales (ya sea vía telefónica o por Internet) con el doctor, o consultas médicas no físicas a distancia con el centro de atención médica".

Conforme partes de los EE.UU. están empezando a re-abrir los centros de atención, muchas clínicas y centros de aplicación de quimioterapia han impuesto cambios para permitir que los pacientes acudan con seguridad para una consulta en persona, así como para recibir tratamiento. Entre estos cambios puede que se incluya un examen médico de detección de síntomas de COVID-19 previo a su consulta, seguir las indicaciones adecuadas de distanciamiento en la sala de espera y en los sitios de administración de quimioterapia y espaciar las consultas para limitar el número de personas en las salas de espera. Por esta razón, es importante que sepa a quién puede llamar para ponerse en contacto con su equipo de profesionales contra el cáncer y saber cómo proceder.

"Estas circunstancias tomarán meses para resolverse, e incluso entonces, continuaremos teniendo cambios en la manera en que las personas con cáncer recibirán sus tratamientos", terminó añadiendo Lichtenfeld.

Mientras tanto, los médicos necesitan saber más sobre la enfermedad COVID-19 en las personas con cáncer. Las listas de registros, tal como la del COVID-19 and Cancer Consortium, así como estudios que se están llevando a cabo como el Estudio en Pacientes con Cáncer NCI COVID-19 (en inglés), están activamente recolectando información. Los estudios iniciales por parte de listas de registros en los EE.UU. y alrededor del mundo han analizado los resultados en personas con cáncer que contrajeron y presentaron síntomas de COVID-19, así como si acaso los tratamientos contra el cáncer pueden afectar en dichos resultados. Estos resultados iniciales de los estudios son útiles, pero es muy importante recolectar aún más información para analizarla a través de un periodo mayor de tiempo para entender mejor los efectos de la enfermedad COVID-19 tanto en pacientes que tienen cáncer, como en aquellos que lo tuvieron en el pasado. Si usted, como persona con cáncer y con COVID-19, tiene interés en formar parte de los estudios de estas listas de registros, póngase en contacto con su médico para hablar al respecto.

¿Cubren los planes de salud y de seguro médico la prueba del coronavirus y la atención médica correspondiente?

Es posible que usted tenga o que no tenga que pagar o cubrir de su propio bolsillo los costos de la prueba del coronavirus y de la atención médica relacionada con la enfermedad COVID-19 dependiendo de la cobertura de su plan de salud. Necesitará verificar esto con su compañía de seguro médico. Los siguientes recursos y consejos prácticos pueden ser útiles para comenzar con este proceso:

¿Deberá la gente seguir acudiendo a los centros de atención médica para hacerse las pruebas recomendadas para la detección del cáncer durante esta pandemia?

Al comienzo de la pandemia, los procedimientos médicos optativos, incluyendo las pruebas para la detección del cáncer, tuvieron que ser postergados en gran parte con la finalidad de conservar los recursos médicos disponibles y reducir el riesgo de propagación de COVID-19 en los lugares de atención médica. Conforme las entidades estatales y locales en los Estados Unidos han estado comenzando a retomar sus operaciones con la reapertura de negocios, y una imposición más relajada respecto a las restricciones de seguridad, muchos centros de atención médica han vuelto a retomar la programación de pruebas y exámenes médicos para la detección del cáncer. Así, ¿qué es lo deberá hacer si a usted ya le correspondía o corresponde someterse a estas pruebas?

La decisión sobre retomar las pruebas de detección depende de muchos factores, y puede que no sean los mismos para cada persona. Algunas cosas importantes para considerar incluyen su riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, cuánto tiempo ha transcurrido desde que hizo una prueba para detectarlo y cuál es la prevalencia de COVID-19 en su comunidad, así como su edad y estado general de salud.

Consulte con su proveedor de atención médica sobre los riesgos y beneficios de que usted haga las pruebas de detección ahora, o bien, si tendría más sentido postergarlas. Recuerde que hacer las pruebas para la detección de cáncer puede salvar vidas, por lo que es importante que evite simplemente olvidarse de hacerlas. Ponerse al día con estas pruebas en algún punto deberá aún ser una de sus prioridades.

Las pruebas para la detección del cáncer difieren de otras pruebas que su médico podría pedirle que haga en caso de tener síntomas que pudieran indicar cáncer. Si usted está manifestando síntomas que le sean preocupantes, póngase en contacto con su proveedor de atencion médica para determinar el plan de acción más adecuado para usted durante este momento.

¿Qué tan grave es la enfermedad COVID-19?

"Una inmensa mayoría de los individuos que contraigan el coronavirus reciente presentarán síntomas de leves a moderados y el tratamiento consistirá de permanecer en casa y tratar los síntomas de la manera como se trataría un fuerte resfriado o gripa grave", declaró el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los Institutos Nacionales de la Salud. "Para algunos individuos, un porcentaje menor, especialmente aquellos que tenga un estado médico débil, requerirán recibir atención médica, incluyendo una posible hospitalización".

Según los CDC, el riesgo de un estado grave de enfermedad a raíz del COVID-19 incrementa con la edad, siendo los adultos mayores quienes están en mayor riesgo. Las personas con ciertas afecciones médicas (como las que se lisan a continuación) también se encuentran entre aquellas con un incremento en su riesgo:

  • Enfermedad crónica del riñón
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la cual incluye bronquitis y enfisema crónicos
  • Tener un sistema inmunológico debilitado tras el trasplante de algún organo
  • Obesidad (tener un índice de masa corporal igual o mayor a 30)
  • Afecciones cardiacas graves, como insuficiemcia cardiaca, enfermedad de la arteria coronoaria o cardiomiopatías
  • Enfermedad de las células de Sickle
  • Diabetes tipo 2

Muchas otras afecciones podrían también incrementar el riesgo para un estado grave de salud a raíz del COVID-19, incluyendo un sistema inmunitario debilitado tras un trasplante de células madre (médula ósea) o debido a haber recibido ciertos medicamentos que pueden debilitar el sistema inmunitario, como los medicamentos de la quimioterapia. Fumar podría también incrementar el riesgo de enfermedades graves.

Los CDC cuentan con más información sobre las afecciones de la salud que podrían incrementar el riesgo.

La OMS dice que "estudios sugieren que los coronavirus (incluyendo la información preliminar sobre el virus de COVID-19) puede que sobreviva sobre las superficies por unas cuantas horas o hasta incluso varios días... Si usted cree que alguna superficie podría estar infectada, límpiela con una simple sustancia desinfectante para matar el virus y protegerse a sí mismo(a) y a los demás".

¿Puedo contraer COVID-19 de una transfusión sanguínea?

Según lo señala la Cruz Roja de los EE.UU., no hay evidencia que indique que este coronavirus pueda transmitirse a través de una transfusión sanguínea.

Donar sangre es todavía posible para aquellas personas que están sanas y se sientan bien, y es algo que se necesita en gran medida, según lo indica la Cruz Roja. El brote de COVID-19 y el resultante distanciamiento social ha generado la cancelación de los eventos que incitan a la gente a donar sangre, lo cual ha impactado drásticamente debido a la escasez de sangre en muchas partes de los Estados Unidos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE.UU. cuenta con información sobre la donación de sangre y otras cosas que usted puede hacer para ayudar durante esta pandemia.

¿Puedo hacerme la prueba para saber si me he contagiado (o si acaso ya tuve la infección en el pasado)?

Las pruebas para el virus causante de la enfermedad COVID-19 se pueden realizar mediante el uso de un hisopo para recolectar muestras del interior de la nariz o garganta, o bien, mediante muestras de saliva. El sector dedicado al desarrollo de estas pruebas experimenta cambios casi a diario a medida que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) continúa permitiendo su disponibilidad en el mercado. Pero no todos requieren ser sometidos a prueba para COVID-19.

Los CDC han emitido una serie de guías para los departamentos locales y estatales de salud pública y para los médicos sobre los criterios de prioridad para determinar quién si debe ser sometido a prueba, debido a que los recursos para la realización de estas pruebas son limitados en algunos lugares. Pero queda a discreción de cada departamento de salud, así como de cada médico, el usar su mejor criterio para determinar cuándo alguien deber ser sometido a la prueba, tomando como base aspectos como:

  • Si la persona manifiesta síntomas.
  • Si la persona es propensa a haber estado expuesta al virus (como ha sido el caso para muchos de los trabajadores del sector salud).
  • Si la persona está internada en un centro médico o si está en mayor riesgo de complicaciones en caso de contagio.

Si usted está teniendo síntomas que podrían ser a causa de COVID-19 o si se ha expuesto a alguien con la infección, póngase en contacto con su médico o departamento de salud para determinar si debe someterse a prueba.

Actualmente en algunos lugares se brinda la opción de hacer la prueba sin la indicación previa de un médico, y a menudo es bajo la modalidad de atención por auto-servicio. En caso de que usted considere que debe hacer la prueba, puede que el departamento de salud pública en su localidad cuente con información sobre lugares disponibles en su región en donde se realicen.

Como paciente en tratamiento contra el cáncer, el resultado de la prueba podría cambiar lo que tendría que hacer (como el tener que aislarse del contacto con otras personas en caso de dar positivo en la prueba), pero podría ser que no. Por ejemplo, si usted tiene COVID-19 y sus síntomas son leves o nulos, puede que no requiera tratamiento adicional.

En caso de que se someta a prueba y el resultado de la misma dé negativo para COVID-19, esto no significa que usted no sea vulnerable a contagiarse posteriormente. Aún es importante que tome todas la medidas para reducir su riesgo de infección, tal como cumplir con las indicaciones sobre el distanciamiento social.

¿Hay la opción de pruebas que se puedan hacer desde casa?

Para la mayoría de las pruebas actualmente en uso, se requiere la recolección de las muestras por parte de un profesional de la salud. Pero la FDA de los Estados Unidos ahora está permitiendo que las muestras para dos de estas pruebas puedan ser recolectadas en casa:

  • La mayoría de estas pruebas usa hisopos para la recolección de las muestras en el interior de la nariz
  • Algunas otras pruebas requieren la recolección de muestras de saliva

Independientemente de la prueba usada en casa, una vez recolectadas la muestras deberán ser enviadas vía servicio de entrega de paquetería al laboratorio donde serán analizadas, por lo que los resultados no se obtendrán de inmediato. Estas pruebas aún requieren ser recetadas por un médico antes de que se pueda proceder con ellas. Para algunas de las pruebas, podrá ser necesario responder a ciertas preguntas sobre sus síntomas y su exposición en el sitio web del fabricante, lo cual será revisado por un médico para determinar si usted es elegible para proceder con la prueba. No hay pruebas autorizadas por la FDA que puedan hacerse en casa cuyos resultados se obtengan en breve, es decir, sin la necesidad de enviar las muestras a un laboratorio.

¿Y qué hay sobre las pruebas de anticuerpos (serología)?

Estas pruebas analizan la sangre de una persona en busca de anticuerpos específicos (proteínas del sistema inmunológico) que indicarían que la persona ha estado expuesta al virus y su cuerpo ha desarrollado una respuesta inmunológica contra este. Las pruebas para los anticuerpos no buscan la presencia del virus en sí, por lo que no serían útiles en una persona actualmente infectada con el virus. Solo pueden determinar si una persona ha estado expuesta al virus en algún punto.

Hasta hoy, no se tiene certeza sobre la eficacia de los resultados con las pruebas de anticuerpos. Mientras que actualmente se utilizan muchos tipos de pruebas para los anticuerpos, los resultados de algunas de ellas no son tan precisos como las demás pruebas. Incluso contando con una prueba de anticuerpos cuyo resultado sea preciso, los expertos aún no están seguros si un resultado de prueba positivo implica que ya no pueda contagiarse nuevamente.

La FDA cuenta con más información (disponible en inlgés) sobre los diferentes tipos de pruebas para COVID-19 que se usan actualmente en los Estados Unidos.

¿Existe una vacuna contra el nuevo coronavirus?

Aún no se dispone de una vacuna contra el virus que causa COVID-19. Varias compañías farmacéuticas están trabajando en el desarrollo de vacunas. A mediados de marzo de 2020, se dio inicio al primer estudio clínico para una vacuna contra la enfermedad COVID-19, y otras vacunas potenciales también ya están siendo probadas en estudios adicionalmente. Sin embargo, es probable que pase al menos de un año a un año y medio antes de que se cuente con una vacuna, según Fauci del NHI.  

¿Hay medicamentos que pueden usarse para tratar (o prevenir) la enfermedad COVID-19?

Actualmente, no se disponen de medicamentos aprobados por la FDA de los EE.UU. generados para tratar o prevenir la enfermedad COVID-19, aunque puede que algunas medicinas pudiesen ser útiles en tratar los síntomas de la enfermedad.

El medicamento remdesivir está siendo estudiado en personas con COVID-19. Funciona al frenar la reproducción del coronavirus al impedir que haga copias de sí mismo. La FDA actualmente permite que el remdesivir se use en adultos y en niños que se encuentren hospitalizados con casos graves de COVID-19, puesto que en un estudio clínico reciente, parece ser que redujo el tiempo de recuperación en algunos de los pacientes. Los efectos secundarios del remdesivir pueden incluir anomalías en los resultados de la función del hígado, así como reacciones al momento de administrar el medicamento, tal como baja presión arterial, sudoración y escalofríos. Se están llevando a cabo otros estudios para saber más sobre qué tan seguro y eficaz es el remdesivir como tratamiento contra la enfermedad COVID-19.

Los medicamentos cloroquina e hidroxicloroquina, los cuales son actualmente usados contra la malaria y algunas otra afecciones, también están siendo estudiados como tratamientos potenciales contra la enfermedad COVID-19. Puesto que ya están disponibles para el tratamiento de otras enfermedades, algunos médicos están probando su uso en ciertos pacientes con COVID-19. Estos medicamentos en ocasiones pueden ocasionar efectos adversos graves (como arritmia o taquicardia) por lo que solo deberán ser tomados bajo la supervisión estricta de un médico. De hecho, la FDA ha indicado precaución contra el uso de estos medicamentos para tratar la enfermedad COVID-19 salvo que la persona sea participante de algún estudio clínico. Según la FDA, "no se ha demostrado que la hidroxicloroquina y la cloroquina sean medicamentos seguros y eficaces para tratar o prevenir la enfermedad COVID-19". Los estudios clínicos aún son necesarios para que los médicos realmente puedan saber sobre la eficacia y seguridad de estos medicamentos.

La gente que ha logrado recuperarse totalmente de COVID-19 podría considerar la posibilidad de donar plasma en lugares designados para las donaciones de sangre. La gente que ha tenido COVID-19 cuenta con los anticuerpos en su sangre contra este virus y los estudios están viendo si estos anticuerpos podrían ayudar a combatir la infección de COVID-19 en personas que tengan la enfermedad actualmente. La FDA cuenta con más información sobre cómo este tipo de tratamiento (referido como plasma convalesciente) podría funcionar, quién es elegible para hacer donación de plasma con los anticuerpos de COVID-19 y los lugares en dónde hacerlo.

Muchos otros medicamentos que podrían ser útiles en el tratamiento y prevención de COVID-19 están actualmente siendo probados en estudios clínicos.

A pesar de algunas declaraciones que actualmente están surgiendo en Internet y redes sociales, actualmente no hay complemento alimenticio ni tratamiento que puedan se adquiridos por Internet o en tiendas que hayan demostrado ser útiles para prevenir, tratar o curar la enfermedad COVID-19.

La OMS cuenta con una lista de aclaración de rumores para desmentir mitos que quizás haya escuchado sobre cómo el coronavirus reciente puede ser contagiado o tratado.  

En esencia: los científicos están aprendiendo más sobre el virus todos los días y los profesionales de la salud actualizan diariamente la información.

Para la información más reciente, incluyendo respuestas más detalladas a algunas de las preguntas más comunes, refiérase a las siguientes fuentes de información:

EstE CONTENIDO fue incialmente publicadO el 3 de mayo de 2020 y se actualiza con frecuencia.

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