Preguntas comunes sobre el brote de enfermedad COVID-19

Alissa Eckert, MS; Dan Higgins, MAM

Esta página está siendo continuamente actualizada y revisada conforme su contenido lo requiera.

La pandemia de COVID-19 continúa teniendo gran impacto en muchas personas, entre ellas las diagnosticadas con cáncer junto con sus cuidadores y familiares. Las autoridades estatales y municipales, así como los directivos de las agencias de salud pública, continúan adaptando sus recomendaciones conforme el número de casos de COVID-19 cambian en distintas partes del país y conforme se genere nueva información.

¿Qué es COVID-19?

COVID-19 es el nombre de la enfermedad causada por un nuevo tipo de coronavirus que ha resultado en una pandemia mundial que originalmente se reportó en China en diciembre de 2019. La cepa de este coronavirus es denominada "SARS-CoV-2".

Los coronavirus conforman una familia de virus que pueden causar resfriados comunes, así como afecciones respiratorias de mayor gravedad tal como el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS) y el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS).

Variantes de COVID-19

Con el transcurso del tiempo, los virus como el causante de COVID-19 puede mutar, lo cual puede resultar en el surgimiento de nuevas variantes del virus. Estas variantes podrían tener características levemente diferentes que las del virus original, por ejemplo, algunos podrían propagarse con mayor facilidad y rapidez. Varias variantes del virus es lo que hizo que el contagio de COVID-19 se haya dado alrededor del mundo en meses recientes, y algunos de ellos actualmente algunos de ellos se encuentran presentes en los Estados Unidos.

Aún se desconoce mucho sobre estas variantes, incluyendo qué tan bien pueden ser detectados mediante las pruebas actuales de COVD-19, qué tan eficaces son las actuales vacunas contra COVID-19 para combatirlas y qué tan bien se desempeñan otros tratamientos actuales contra esta enfermedad. For the latest information, visit the US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) website.

¿Cómo se proaga el virus?

De acuerdo a los CDC, la manera más común en que el virus se propaga es mediante el contagio durante el contacto cercano con otra persona:

  • Cuando alguien que tiene la infección del virus tose, estornuda, habla, alza la voz (como al gritar o cantar), o incluso al respirar, en el rocío respiratorio podría contener diminutas gotas que contengan el virus.
  • Estas gotas diminutas podrían tener acceso a otra persona al introducirse por la boca, ojos y nariz de personas que se encuentren en contacto cercano (dentro de dos metros), lo cual podría resultar en un contagio.

Pero hay otras formas en que el virus podría propagarse también:

  • Algunas de las gotas diminutas y partículas pueden permanecer suspendidas en el aire durante varios minutos e incluso horas. Pueden desplazarse más de dos metros o podrían permanecer incluso después de que la persona infectada ya no se encuentre en el lugar, haciendo que sea posible la infección en más personas, especialmente en espacios cerrados que no cuenten con una buena ventilación. Este tipo de contagio es denominado transmisión aérea.
  • Las diminutas gotas en el rocío respiratorio también pueden recaer en las superficies que podrían ser tocadas por otras personas. Esto potencialmente podría resultar en un contagio si una persona luego toca su boca, nariz u ojos.

Puede que algunas personas que están infectadas sin tener síntomas (lo cual son denominadas como asintomáticas) aún tengan la posibilidad de propagar el virus. Debido a esto, es importante que todos sigan las recomendaciones de los CDC y otros departamentos de salud sobre cómo puede usted proteger la salud de usted y la de los demás.

¿Como puedo proteger mi salud y la de los demás para evitar el contagio con COVID-19?

Según los CDC, hay medidas que usted puede tomar que ayudan a reducir el riesgo que usted y otras personas tienen de contagiarse.

  • Use cubrebocas para cubrir su boca y nariz al encontrarse alrededor de otras personas (remítase a la información que aparece más adelante para más detalles).
  • Evite el contacto cercano (estar a dos metros de distancia o menos) con personas que no vivan en su hogar, así como con cualquier personas que se encuentre enferma.
  • Acuda a vacunarse con alguna de las vacunas contra COVID-19 tan pronto estén disponibles para usted. Y manténgase al tanto en cuanto a las dosis que correspondan ser recibidas, lo cual podría incluir tanto las dosis adicionales como las dosis de refuerzo.
  • Evite los espacios cerrados con demasiada gente.
  • Evite tanto como lo sea posible los lugares que cuentan con una ventilación inadecuada la cual impida que haya suficiente circulación de aire.
  • Cubra su rostro al toser o al estornudar con un pañuelo desechable, luego arroje el pañuelo a la basura; si no tiene un pañuelo, puede toser o estornudar cubriendo su boca al colocar su brazo sobre ella. Luego lave sus manos inmediatamente.
  • Lave sus manos a frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos pues esto es una de las mejores formas de matar los gérmenes en las manos y con ello prevenir la diseminación de estos gérmenes a otras personas. Si no hay acceso a lavarse las manos con agua y con jabón, use un gel desinfectante que tenga una base de alcohol de por lo menos 60%.
  • Evite tocarse los ojos, nariz y boca sin haberse lavado antes las manos, pues si toca o toma con sus manos algo en donde se encuentre el virus, podría permitir el acceso del virus a su cuerpo.
  • Siga las recomendaciones del CDC sobre medidas para el aislamiento, cuarentena y sometimiento a pruebas en caso de exposición a COVID-19 o si empieza a manifestar síntomas asociados con esta enfermedad.
  • Limpie y desinfecte con frecuencia las superficies diariamente usando algún producto limpiador desinfectante para uso doméstico. Lea siempre las instrucciones de los productos para asegurar que los use de la forma indicada. Los productos para la limpieza para uso doméstico no son para que sean aplicados directamente sobre la piel, así como tampoco para que sean ingeridos ni inhalados. Las sustancias desinfectantes como el cloro no están destinados para la limpieza de alimentos.

Si usted es alguien que tiene o tuvo cáncer, o si es alguien que cuida de alguien con cáncer, consulte con alguno de los profesionales médicos a cargo de su atención para saber si hay medidas adicionales que debe tomar para el cuidado.

Se anima a que las personas que requieran de atención médica aprovechen la disponibilidad de los servicios de atención a distancia como lo son la telemedicina y confirme si sus médicos ofrecen esta posibilidad, lo cual hace posible que no requiera acudir en persona para sus consultas. Medicare has temporarily expanded its coverage of telehealth services. y algunos proveedores de atención médica también lo han hecho.

Es importante tener en cuenta que algunas personas que se hayan contagiado no manifiesten síntomas, por lo que aún podrían transmitir el virus a otras personas. Debido a esto, es importante que todos sigan las recomendaciones de los CDC sobre cómo puede usted proteger la salud de usted y la de los demás.

¿Debo usar cubrebocas?

Los CDC recomiendan que en ciertas situaciones la gente deberá usar un cubrebocas que cubra tanto la nariz como la boca por completo para la protección tanto de usted como la de los demás de la infección con el virus de COVID-19 y así reducir la propagación del virus.

Debido a que no todos los cubrebocas ofrecen el mismo nivel de protección, los CDC cuentan con información sobre los tipos de cubrebocas disponibles (por ejemplo aquellos de tela y los de uso quirúrgico KN95 y N95) y la forma en cómo colocarlos para lograr la mayor protección que puedan ofrecer. Los CDC recomiendan que use un cubrebocas que ofrezca la mayor protección que usted pueda tener, que le entalle bien y que sabe que usted puede usar con regularidad. Tenga en cuenta que cualquier tipo de cubrebocas es mejor que no colocarse cubrebocas en lo absoluto.

Lo mejor es consultar con las autoridades de salud de su localidad para saber si hay medidas específicas que debe tomar sobre el uso de cubrebocas al estar en lugares públicos. Las personas cuyo sistema inmunológico se encuentre debilitado deberán consultar con los profesionales médicos a cargo de su atención sobre cuándo y cómo deberán usar cubrebocas (más información a continuación).

Es importante saber que el uso de cubrebocas no es un substituto de cumplir con las indicaciones sobre distanciamiento social. Aún sigue siendo muy importante mantener una distancia de por lo menos dos metros de otras personas ajenas al hogar, incluso con el uso de cubrebocas y también se deberá seguir las indicaciones sobre lavarse las manos con frecuencia.

¿Hay recomendaciones distintas para las personas con cáncer y sus cuidadores?

Los CDC cuentan con guías para las personas que por las circunstancias sean consideradas vulnerables inmunológicamente o que estén tomando medicamento que debilite su sistema inmunitario, como es el caso para las personas con cáncer. Las personas que estén recibiendo tratamiento contra el cáncer, especialmente como la quimioterapia o el trasplante de células madre (médula ósea) que pueden debilitar la función inmunológica, puede que no estén completamente protegidas incluso tras haber recibido las vacunas. Incluso tras la vacunación, puede que requieran continuar con las medidas de precaución como lo es el uso de cubrebocas. Si no tiene certeza sobre si usted o la persona que cuida de usted deberá(n) continuar usando cubrebocas, póngase en contacto con alguno de los profesionales médicos a cargo de su atención para consultar esto.

¿Se requiere el uso de protección para los ojos?

Los CDC recomiendan el uso de protección ocular (como gafas protectoras o caretas para el rostro) para los trabajadores en el sector médico (doctores, enfermeros, dentistas, etc.) que se encuentren laborando en determinados entornos. Sin embargo, el uso de caretas para el rostro por sí solo no es algo que se pueda recomendar para la población en general en lugar del uso de cubrebocas, pues aún no se tiene certeza de cuán eficaces son en la protección que ofrecen.

Los CDC cuentan con recomendaciones sobre ciertos asuntos para las personas en un entorno doméstico en el hogar con el fin de ayudar a prevenir el contagio de COVID-19 en función de la cantidad de casos de infecciones de COVID-19 en su comunidad. Esta guía se actualiza de forma constante, por lo que hay que consultar el sitio web de los CDC para acceder a la información. Para las personas con un sistema inmunológico que se ha debilitado (tal como es el caso para quienes tienen cáncer o están recibiendo tratamiento para el cáncer), es importante que consulten con su proveedor de atención médica sobre qué medidas de precaución son las más indicadas para ellas.

¿Y qué hay sobre las vacunas disponibles contra COVID-19?

En los Estados Unidos se dispone de vacunas que pueden ofrecer protección contra COVID-19. Los CDC recomiendan la aplicación de las vacunas para todas las personas a partir de los cinco años.

Para más información, refiérase a nuestro contenido sobre las vacunas contra COVID-19 en las personas con cáncer.

¿Cuáles son los síntomas asociados con COVID-19?

Entre los síntomas más comunes asociados con COVID-19, los cuales pueden manifestarse desde los 2 hasta los 14 días tras el contagio, se incluye:

  • Fiebre
  • Tos
  • Dificultad para respirar
  • Escalofríos
  • Dolores musculares
  • Dolor de garganta
  • Reciente pérdida del sentido del olfato y/o del gusto
  • Sentir mucho cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Diarrea
  • Náuseas o vómitos
  • Escurrimiento nasal

Póngase en contacto con su médico o con la agencia de salud pública de su localidad para consultar qué debe hacer en el caso de presentar cualquiera de esto síntomas.

Si usted o la persona a quien esté cuidando presenta cualquiera de los siguientes síntomas o señales de mayor gravedad asociados con COVID-19, es necesario acudir a la atención médica de inmediato:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor o presión constante en el pecho
  • Estado reciente de confusión o dificultad para despertarse
  • Tono azulado en la piel del rostro o los labios

Algunas personas con COVID-19 podrían manifestar síntomas o señales de coágulos tal como un tono azulado en los dedos de los pies, inflamación de la parte inferior de la pierna, dolor pectoral, respiración entrecortada y síntomas de apoplejía (problemas en el habla, debilidad o entumecimiento en las extremidades). Las razones de esto aún están siendo investigadas, pero es importante informarlo al médico de inmediato en el caso de presentar cualquiera de estos síntomas.

Por lo general, el contagio de COVID-19 en niños por lo general no afecta tanto como sucede entre los adultos, pero los niños sí pueden contraer la infección y algunos incluso podrían desarrollar un cuadro grave de enfermedad. Al igual como con los adultos, los niños que tengan ciertas afecciones médicas tendrán un mayor riesgo de manifestar síntomas de mayor gravedad. Un síndrome que es grave aunque no es común que ocurra es el síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C), el cual también se ha reportado como algo que puede ocurrir en niños con la infección de COVID-19. Los niños con este síndrome pueden presentar síntomas como fiebre e irritaciones en la piel similares a la enfermedad de Kawasaki, así como inflamación de mayor gravedad en el cuerpo. Los CDC están llevando un seguimiento de este síndrome para saber más sobre el mismo y sobre su relación con la infección por coronavirus.

Es importante saber que algunas personas que se hayan contagiado no manifiesten síntomas, por lo que aún podrían transmitir el virus a otras personas. Debido a esto, es importante que todos sigan las recomendaciones de los CDC sobre cómo puede usted proteger la salud de usted y la de los demás.

¿Hay algo más que las personas con cáncer y sus cuidadores necesitan saber sobre COVID-19?

Algunas personas con cáncer podrían aumentar el riesgo de infección de mayor gravedad en general debido a que su sistema inmunológico puede que se debilite debido al cáncer y a los tratamientos. La mayoría de la gente que en algún punto en el pasado recibió tratamiento contra el cáncer (especialmente si esto ocurrió años antes), son más propensas a que su sistema inmunológico haya logrado un nivel de fortalecimiento normal, pero cada persona es un caso diferente. Es importante que todas las personas que tuvieron o que tienen cáncer, ya sea que se encuentren actualmente en tratamiento o no, deberán hablar con su médico para más información de acuerdo a sus circunstancias.

Los médicos aún están investigando sobre los posibles riesgos del contagio con COVID-19 para las personas con cáncer. Tomar medidas para limitar la exposición al virus causante de COVID-19 es especialmente importante para las personas con cáncer, quienes podrían estar en mayor riesgo de presentar un cuadro grave de enfermedad en el caso de contagio. Esto es particularmente el caso para las personas con los tipos de cáncer de la sangre (tal como la leucemia y el linfoma) y quienes estén recibiendo quimioterapia, ciclos extensos de tratamiento con corticoesteroides, ciertos tipos de quimioterapia, o trasplantes de células madre o médula ósea, dado que sus sistemas inmunitarios pueden encontrarse gravemente debilitados por el cáncer o su tratamiento.

La pandemia también ha afectado la manera en que la gente recibe su atención médica, incluyendo a quienes afrontan un diagnóstico de cáncer. Dependiendo de la situación en su comunidad en relación con COVID-19, puede que esto implique una demora en la realización de algunas pruebas médicas que se realizan alrededor del cáncer e incluso los tratamientos. Algunas personas puede que requieran tener que reprogramar las fechas de sus citas médicas.

Los equipos de profesionales médicos que atienden a personas con cáncer colaboran en lo posible para desempeñarse por el bien de sus pacientes. Sin embargo, en muchos casos la vida no es como solía antes serlo. Es importante mantenerse en contacto con su equipo de profesionales médicos a cargo de su atención contra el cáncer para determinar la mejor manera de proceder para su caso. Puede que esto involucre la interacción con su equipo de profesionales médicos de forma remota (vía telefónica o por videoconsultas) para no tener que acudir físicamente al centro de atención médica.

Muchos centros de atención médica y para la aplicación de infusiones de quimioterapia han adoptado cambios que permiten al paciente acudir de forma segura para sus sesiones ya sea de consulta o de tratamiento. Entre estas medidas se podría incluir la realización de preselección para determinar con antelación si algún paciente manifiesta cualquiera de los síntomas asociados con COVID-19, así como mantener un distanciamiento apropiado entre las personas durante todo momento en que se encuentren presentes en el centro de atención, limitar el número de personas en las salas de espera, exigir el uso de cubrebocas y que el centro de atención limpie todas las superficies con frecuencia. Es importante saber a quién puede llamar dentro de su equipo de profesionales médicos para determinar cómo usted deberá proceder.

Podría ser que usted cuente con otras alternativas para recibir los medicamentos contra el cáncer. Por ejemplo, algunas personas podrían tener la posibilidad de cambiar a medicamentos de administración oral en lugar de recibirlos mediante infusiones que requieren aplicarse por vía intravenosa. Para algunas personas, otra alternativa podría ser la de la aplicación en casa de las infusiones de sus medicamentos contra el cáncer. Sin embargo, hay medidas de seguridad que requieren tenerse en cuenta para esta opción, por lo que es importante haber sobre esto con su equipo de profesionales médicos contra el cáncer antes de decidir sobre esta manera de recibir y aplicar los medicamentos contra el cáncer.

Los asuntos relacionados con el tratamiento contra el cáncer y las pruebas médicas relacionadas al cáncer durante la pandemia están mejorando de forma lenta, pero es probable que esto continúe haciendo que sea posible que los pacientes reciban la atención médica necesaria de forma oportuna.

Mientras tanto, los médicos necesitan saber más sobre las personas con cáncer en relación con la pandemia. Hay listas de registros como la del Consorcio de Cáncer y COVID 19, al igual que los investigaciones clínicas como el Estudio de COVID-19 en pacientes con cáncer del Instituto Nacional de Cáncer para la recolección de datos que resultará en información útil. La información obtenida durante las etapas iniciales de las investigaciones y los registros en los Estados Unidos y alrededor del mundo han analizado los resultados para los pacientes de cáncer con síntomas de COVID-19 que desarrollaron en efecto la enfermedad, así como si alguno de los tratamientos contra el cáncer afectan de alguna forma en los resultados. Estos resultados durante las etapas iniciales de las investigaciones son útiles, pero es muy importante recolectar más datos y analizarlos a través de un plazo más extenso para tener un mejor entendimiento de los efectos que el contagio con COVID-19 puede tener sobre pacientes con cáncer y sobrevivientes de cáncer. Póngase en contacto con su médico en caso de querer formar pate en alguno de estos registros o estudios que se están llevando a cabo.

¿Por qué no es posible que alguien me acompañe durante mis citas médicas o de tratamiento?

Mientras que en algunos centros médicos se tiene la posibilidad de las videoconsultas o consultas vía telefónica, hay cosas que aún exigen acudir en persona a los centros de atención médica, como el tener que hacer estudios o exámenes médicos, pruebas de laboratorio y procedimientos médicos del tratamiento (cirugías, radioterapia, quimioterapia).

Muchos lugares de atención médica (hospitales, clínicas, consultorios, etc.) tienen la política de no permitir el acceso a visitantes o que únicamente se permia el acceso a un acompañante a las instalaciones junto con el paciente. Esto tiene el fin de proteger a las personas que acuden a estos lugares, muchas de las cuales podrían encontrarse en un estado de mayor vulnerabilidad en el caso de llegar a contagiarse con el virus de COVID-19.

Sin embargo, estas misma políticas puede que también resulten ser estresantes o que generen ansiedad entre los pacientes y sus seres queridos. Los cuidadores que por lo general son quienes acompañan al pacientes a sus consultas médicas conforman una fuente importante de apoyo para la persona con cáncer, y a menudo pueden resultar invaluables tanto para la comunicación con el equipo de atención médica, al igual que para asegurar que las indicaciones que el equipo tiene para el paciente sean llevadas a cabo como corresponda.

Mientras podría ser que no sea posible para los cuidadores acudir a las consultas en personas junto con el paciente, aún hay muchas formas de permanecer al tanto e informados sobre lo que suceda durante estas visitas en persona de los pacientes:

  • Averiguar si es posible que el paciente puede usar un teléfono durante la consulta para que el cuidador pueda escuchar y participar, así como hacer preguntas durante la conversación con los médicos.
  • Solicitar una consulta para la familia con alguno de los profesionales médicos a cargo de la atención del paciente después de que la consulta en persona se haya llevado a cabo para repasar todo lo que se haya mencionado en dicha sesión.
  • Ver si en el centro de atención se tiene la opción de tener consultas médicas de forma remota (vía telefónica o videoconsultas) con mayor frecuencia en las cuales el cuidador pueda participar.
  • En caso de que el centro de atención médica cuente con un portal en Internet, ver si acaso se cuente con algún recurso en donde se puedan hacer preguntas y recibir respuestas con los profesionales a cargo de la atención médica del paciente.
  • Ask if you can get a copy of the progress note that the healthcare provider writes up after each visit – either a physical copy on the day of the visit or in some other format (for example, via an online portal).

¿Acaso la cobertura del seguro médico cubre los costos de las pruebas de COVID-19 y la atención médica relacionada?

Puede que sí o que no haya que cubrir costos de su bolsillo en caso de dar resultado positivo con las pruebas de COVID-19 y las medicinas que se receten para tratar la enfermedad. Será necesario que consulte esto con la compañía que administra su plan de corertura o de seguro médico. A continuación se mencionan algunos consejos prácticos y recursos para comenzar:

¿Debe la población en general hacer las pruebas según corresponda para la prevención y detección del cáncer durante la pandemia?

Durante el comienzo de la pandemia, muchos lugares decidieron poner en pausa la realización de las pruebas médicas optativas para la detección y prevención del cáncer con el fin de reducir el riesgo de propagación del virus causante de COVID-19 en los lugares de atención médica. Desde entonces, en muchos de los estados del país y otras municipalidades se han reabierto los establecimientos comerciales y las restricciones se han vuelto menos estrictas. Por lo mismo, muchos centros de atención médica han retomado sus operaciones relacionadas con la medicina preventiva, incluyendo las pruebas para la prevención y detección del cáncer. Entonces, ¿qué es lo que procede en el caso de que ya le corresponda hacer (o que ya le correspondió y aún no lo haya hecho) alguna prueba para la detección y prevención del cáncer?

Las decisión de retomar su plan de pruebas para la detección del cáncer depende de muchos factores, y puede que el criterio no aplique igual para cada persona. Algunos factores importantes a considerar incluyen su riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, cuánto tiempo ha transcurrido desde la última vez que se hizo alguna de estas pruebas, la situación en relación a casos de COVID-19 recientemente en su comunidad, su edad y su estado general de salud.

Hable con su proveedor de atención médica sobre los riesgos y beneficios de retomar su plan de pruebas para la prevención y detección del cáncer, y si acaso resultaría mejor el postergar dichas pruebas durante este momento en su caso particular. Es importante que se tenga siempre en cuenta que el hacer las pruebas para la prevención y detección del cáncer puede salvar vidas. El ponerse al tanto con las pruebas para la prevención y detección del cáncer aún sigue teniendo una prioridad importante.

Para más información, refiérase al contenido sobre la realización de pruebas para la prevención y detección del cáncer durante la pandemia de COVID-19.

Estas pruebas difieren de las pruebas que su médico podría requerir que se hagan en el caso de que sí haya síntomas que podrían indicar que una persona tiene cáncer. Si usted está manifestando síntomas que le sean preocupantes, póngase en contacto con su proveedor de atención médica para determinar el plan de acción más adecuado para usted durante este momento. Por ningún motivo postergue la atención médica en caso de presentar algún signo o síntoma que podría ser a causa del cáncer.

¿Qué personas presentan un mayor riesgo de desarrollar un cuadro grave de enfermedad en caso contagio de COVID-19?

De acuerdo a los CDC, el riesgo de caer en estado de gravedad al tener COVID-19 aumenta conforme mayor sea la edad, siendo los adultos mayores los de mayor riesgo. Las personas con ciertas afecciones médicas también pueden estar en mayor riesgo. Esto incluye:

Los CDC indican que las personas con un historial de cáncer puede que estén en un riesgo aumentado de caer en un estado de gravedad por contagio de COVID-19, por lo que es muy aconsejable que hable con su médico acerca de sus circunstancias en particular.

¿Es posible contraer COVID-19 por recibir una transfusión sanguínea?

De acuerdo a la Cruz Roja de Estados Unidos, no existe evidencia de que el virus causante de COVID-19 pueda transmitirse mediante transfusiones de sangre.

La donación de sangre aún es posible para aquellas personas que gocen de buena salud, puesto que siempre es necesario contar con sangre disponible para las transfusiones de emergencia, según lo señala la Cruz Roja. El brote de COVID-19 y el distanciamiento social a raíz de las medidas requeridas ha resultado en la cancelación de eventos para la donación de sangre y por tanto ha habido una disminución drástica ocasionando escasez de sangre en muchas partes del país. Y se sabe que las personas con cáncer a menudo requieren de transfusiones de sangre durante su tratamiento.

La Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos cuenta con información sobre la donación de sangre y otras cosas que las personas pueden hacer para ayudar durante esta pandemia.

¿Puedo hacerme una prueba para saber si estoy infectado (o si estuve infectado en el pasado)?

Las pruebas para detectar el virus causante de COVID-19 se pueden realizar en:

  • Muestras obtenidas al pasar un hisopo por en fosas nasales o garganta
  • Muestras obtenidas de la saliva
  • Muestras obtenidas de la respiración

El ramo encargado del estudio para el desarrollo de pruebas cambia con rapidez, por lo que la FDA continúa la aprobación de nuevas pruebas para que estén disponibles en el mercado. Pero no todas las personas requieren de hacer las pruebas de COVID-19.

Los CDC han emitida una guía sobre quiénes deben considerar someterse a las pruebas. Esto se ha determinado en función de aspectos como:

  • Si la persona presenta síntomas.
  • Si la persona ha estado en contacto cercano con alguien que se sabe que tiene COVID-19.
  • Si la persona es propensa a estar expuesta al virus (como suele ser el caso para las personas que trabajan en el sector de la salud).
  • Si la persona se encuentra hospitalizada o si se clasifica como alguien de alto riesgo de complicaciones en caso de contagio.

Si usted está manifestando cualquiera de los síntomas asociados con COVID-19 o si ha estado expuesto(a) ante alguien con la enfermedad, póngase en contacto con su médico o con la agencia de salud pública de su localidad para saber qué medidas tomar para que le hagan una prueba.

Las pruebas están disponibles en muchas partes sin que sea necesaria la prescripción de un médico. Si usted considera que requiere hacerse la prueba, la agencia de salud pública de su localidad puede que cuente con información sobre los puntos en su comunidad en donde podrá hacerse la prueba.

Los resultados de su prueba podrían cambiar las medidas que usted requerirá tomar (tal como el tener que aislarse de otras personas en caso de tener un resultado positivo), pero podrían no imponer cambios respecto a su tratamiento. Por ejemplo, si usted tiene síntomas leves (o ningún síntoma), puede que no requiere tomar tratamiento incluso con un resultado positivo en la prueba.

En caso de hacer la prueba y dar negativo en el resultado de COVID-19, esto no garantiza que no se haya contagiado, pues se sabe que las pruebas no son precisas al 100%. Un resultado negativo tampoco significa que no sea posible un contagio posteriormente. Es importante que siga las indicaciones que correspondan para reducir su riesgo de infección, como el vacunarse contra COVID-19 y tomar otras precauciones según sea necesario.

¿Son las pruebas caseras una opción?

Para algunas de las pruebas de COVID-19 actualmente disponibles, incluyendo aquellas que hacen uso de las muestras obtenidas con la respiración, la recolección de las muestras requieren hacerse por parte de un profesional de la salud. Pero para otras pruebas, la recolección de las muestras puede hacerse por las personas en su casa:

  • La mayoría de las pruebas caseras hacen uso de hisopos para la recolección de muestras obtenidas en el interior de la nariz (fosas nasales).
  • Algunas de las pruebas requieren la recolección de muestras obtenidas de la saliva.

Muchas de estas pruebas pueden ahora hacerse sin la necesidad de que sean prescritas por un médico. Con algunas de las pruebas caseras, una vez se hayan recolectado las muestras, será necesario que sean enviadas a un laboratorio para que sean analizadas, por lo que los resultados no estarán disponibles al instante. Otras pruebas caseras no requieren ser enviadas al laboratorio. Estas pruebas están diseñadas para proporcionar el resultado dentro de un breve tiempo tras la recolección de las muestras.

¿Qué se sabe sobre las pruebas de anticuerpos (serología)?

Estas pruebas analizan la sangre de una persona en busca de anticuerpos específicos (proteínas del sistema inmunitario) que indicarían que la persona ha estado expuesta al virus y su cuerpo ha desarrollado una respuesta inmunitaria contra este. Las pruebas para los anticuerpos no buscan la presencia del virus en sí, por lo que no serían útiles para indicar si una persona está actualmente infectada con el virus. Solo pueden determinar si una persona ha estado expuesta al virus en algún momento.

Actualmente no se tiene certeza sobre la eficacia de los resultados con las pruebas de anticuerpos. Mientras que en la actualidad no se utilizan muchos tipos de pruebas para los anticuerpos, los resultados de algunas de ellas no son tan precisos como las demás pruebas. Incluso contando con una prueba de anticuerpos cuyo resultado sea preciso, los expertos aún no tienen certeza si un resultado de prueba positivo implica que ya no pueda volver a contagiarse.

La FDA cuenta con más información (disponible en inglés) sobre los diferentes tipos de preubas para COVID-19 que se encuentras actualmente disponibles.

¿Debo aún tomar precauciones si he recibido las vacunas contra COVID-19?

Las vacunas contra COVID-19 aún están siendo estudiadas, pues aún hay cosas que se desconoces sobre ellas. Por ejemplo, los investigadores están tratando de determinar qué tanto tiempo las vacunas contra COVID-19 ayudarán a proteger contra el virus, así como qué tan eficaces son contra las variantes del virus. Y mientras las vacunas claramente disminuyen los riesgos de tener graves complicaciones a raíz del contagio, no se tiene certeza cuán eficaces son en prevenir la transmisión del virus hacia otras personas.

Los CDC cuentan con recomendaciones sobre ciertos asuntos para las personas en un entorno doméstico en el hogar con el fin de ayudar a prevenir el contagio de COVID-19 en función de la cantidad de casos de infecciones de COVID-19 en su comunidad. Esta guía se actualiza de forma constante, por lo que hay que consultar el sitio web de los CDC para acceder a la información. Para las personas con un sistema inmunológico que se ha debilitado (tal como es el caso para quienes tienen cáncer o están recibiendo tratamiento para el cáncer), es importante que consulten con su proveedor de atención médica sobre qué medidas de precaución son las más indicadas para ellas.

¿Pueden otros medicamentos reducir el riesgo de contatio de COVID-19?

Las vacunas contra COVID-19 son los medicamentos principalmente empleados en ayudar a reducir el riesgo de contagio de COVID-19 (y de desarrollar un cuadro grave en caso de contraer la enfermedad). Pero ciertos medicamentos también pueden ser empleados para reducir el riesgo de contagio en ciertas circunstancias.

Para personas que no hayan estado expuestas al virus recientemente

Para ciertas personas que sean menos propensas a recibir una protección adecuada mediante las vacunas contra COVID-19, una combinación de anticuerpos monoclonales conformada por los medicamentos tixagevimab y cilgavimab (Evusheld) que se aplica mediante inyección intramuscular una vez cada seis meses puede ayudar a reducir el riesgo de infección (esto es referido como prevención previa a la exposición).

Estos medicamentos pueden usarse en personas que no tengan COVID-19 y que no hayan estado expuestas a laguien con el virus recientemente, Y:

  • Que no sean propensas a presentar una respuesta inmunológica adecuada al recibir las vacunas de COVID-19 debido a que cuenta con un sistema inmunitario debilitado (como suele ser el caso en muchas de las personas en tratamiento contra el cáncer ), O BIEN,
  • Que no puedan ser vacunadas debido a alguna previa reacción adversa a la vacuna, o algún ingrediente de la misma.

Es importante mencionar que entre aquellas personas que sí puedan recibir las vacunas contra COVID-19, este tratamiento deberá aplicarse adicionalmente y no en lugar de la inmunización mediante las vacunas.

¿Hay medicamentos para tratar la COVID-19?

No todas las personas infectadas con la COVID-19 necesitará de tratamiento con medicamentos, pero en caso de que sí se requiera, ya se dispone de varios medicamentos diversos (o combinaciones de medicamentos) que podrían emplearse e función del grado de enfermedad del paciente y su edad, entre otros factores Estos tratamientos pueden ser aplicados en la mayoría de la gente, incluso aquellos que afrontan el cáncer.

Algunas de estas medicinas funcionan al consister de medicamento dirigido específicamente a combatir el virus causante de COVID-19. Entre estos se incluye:

  • Remdesivir (Veklury)
  • Nirmatrelvir y ritonavir (Paxlovid)
  • Molnupiravir
  • Bebtelovimab

Algunos medicamentos funcionan al reducir la inflamación en el cuerpo (la inflamación se presenta el riesgo de que la enfermedad evolucione a síntomas más graves de COVID-19). Entre este tipo de medicamentos están:

  • Baricitinib
  • Tocilizumab
  • Corticoesteroides, tal como dexametasona y prednisona

Las personas que se han recuperado por completo de COVID-19 desarrollan anticuerpos contra el virus que se encuentra en su plasma (la parte líquida de la sangre). El tratamiento con este plasma (referido como plasma convaleciente) podría ser útil en algunas personas con COVID-19.

Muchos otros medicamentos que podrían ser útiles en el tratamiento contra COVID-19 y sus síntomas están siendo actualmente estudiados también.

¿Qué se sabe sobre la cloroquina e hidroxicloroquina?

Los medicamentos cloroquina e hidroxicloroquina, los cuales son actualmente usados contra la malaria y algunas otra afecciones, también están siendo estudiados como tratamientos potenciales contra la COVID-19. Algunos médicos los han probado en ciertos pacientes con COVID-19. La FDA ha emitido la precaución contra el uso de estos medicamentos como tratamiento contra COVID-19 salvo que sea en pacientes que formen parte de un estudio clínico. Según la FDA, "no se ha demostrado que la hidroxicloroquina y la cloroquina sean medicamentos seguros y eficaces para tratar o prevenir la COVID-19". Aún es necesario llevar a cabo más estudios clínicos para que los médicos sepan realmente si estos medicamentos son seguros y efectivos.

¿Y qué hay del medicamento ivermectin?

El ivermectin es un medicamento que ha sido aprobado para el tratamiento contra gusanos parasitales, entre otras cosas. Su uso también se ha aprobado como tratamiento preventivo contra parásitos en el corazón y ciertos parásitos en animales. Algunos médicos lo han probado en ciertos pacientes con COVID-19. La FDA ha emitido la precaución contra el uso de estos medicamentos como tratamiento contra COVID-19 salvo que sea en pacientes que formen parte de un estudio clínico. Más pruebas son necesarias para poder determinar si este medicamento podría ser útil en la prevención y tratamiento en pacientes con COVID-19.

¿Qué se sabe sobre los suplementos dietéticos o los tratamientos de venta libre?

A pesar de algunas declaraciones que actualmente están surgiendo en Internet y en las redes sociales, es importante mencionar que actualmente no hay suplementos ni tratamiento de venta libre (sin receta) que puedan ser adquiridos por Internet o en tiendas que hayan demostrado ser útiles para prevenir, tratar o curar la COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cuenta con una lista de aclaración de rumores para desmentir mitos que quizás haya escuchado sobre cómo se puede transmitir o tratar el nuevo coronavirus.

Para la información más reciente, incluyendo respuestas más detalladas a algunas de las preguntas más comunes, visite los sitios web que se indican a continuación:

Este artículo fue inicialmente publicado el 3 de marzo de 2020.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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