Cómo manejar los síntomas del cáncer avanzado

El cáncer en etapa avanzada ya no responde al tratamiento. No obstante, existen algunas medidas que usted puede tomar para ayudar a que se sienta tan bien como sea posible por el mayor tiempo posible. Esta atención dirigida a aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de la vida se llama cuidado paliativo.

El cuidado paliativo se centra en el paciente y la familia en lugar de la enfermedad. Se tratan los síntomas causados por el cáncer, y no el cáncer en sí. Algunos profesionales de la salud también la llaman atención de apoyo.

Los síntomas comunes que se tratan y controlan o se alivian en el cuidado paliativo pueden incluir:

  • Dolor
  • Problemas para respirar
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Cansancio (fatiga)
  • Depresión y ansiedad
  • Confusión
  • Náuseas y vómitos
  • Estreñimiento
  • Bloqueo intestinal (obstrucción)

Reiteramos que el objetivo del cuidado paliativo es prevenir y aliviar el sufrimiento, así como proveer la mejor calidad de vida posible para los pacientes y sus familiares, independientemente de la etapa de la enfermedad.

A continuación proveemos información sobre algunos síntomas que pudiera tener cuando el cáncer avanzado se encuentra en diferentes partes de su cuerpo. No todas las personas presentarán todos estos síntomas, y puede que parte de la información que se presenta aquí no se aplique a usted. En muchos casos, estos síntomas no son causados directamente por el cáncer o pueden tener más de una causa. Su médico puede darle más información sobre la localización del cáncer y sobre los síntomas que podría causar.

Si el cáncer está en el abdomen (vientre)

Líquido en el abdomen (ascitis)

Algunos cánceres pueden causar la acumulación de líquido en el abdomen. (Esto se llama ascitis). Esto puede ocasionar que su vientre se inflame y que usted se sienta incómodo. El líquido también puede ejercer presión en los pulmones y hacer que le sea difícil respirar.

Tratamiento

El líquido se puede extraer con una aguja larga y hueca. Esto alivia el problema temporalmente, pero a menudo el líquido vuelve a acumularse. Si el líquido regresa nuevamente, a veces se puede colocar un tubo delgado y flexible, llamado catéter, a través de la piel que se deja en el lugar. Hay una válvula en el extremo del catéter que sale del vientre y se puede abrir para permitir el drenaje del líquido.

Obstrucción intestinal

El cáncer en el abdomen puede a veces bloquear los intestinos. A esto se le llama obstrucción intestinal. El bloqueo evita el paso de los alimentos y las heces fecales, lo que causa calambres intensos, dolor abdominal y vómitos. Si no se atiende el bloqueo intestinal, la presión que se acumula puede causar un orificio (una perforación) que permite que los contenidos del intestino se derramen en la cavidad abdominal. Cuando esto ocurre, las bacterias se propaguen del intestino hacia la cavidad abdominal, ocasionando una infección grave. Esto puede ocasionar un dolor más intenso con náuseas y vómitos. Una obstrucción es muy complicación grave que puede causar la muerte.

Tratamiento

A menudo, es muy difícil resolver este problema con cirugía, ya que muchos pacientes se encuentran demasiado enfermos para someterse a una operación. Puede que otros pacientes tengan cánceres que estén tan avanzados que incluso si se pueden someter a una cirugía, esta puede que no sea útil por mucho tiempo. La decisión de someterse a cirugía debe considerarse tomando en cuenta las probabilidades de regresar a una mejor calidad de vida.

Una operación llamada colostomía puede ayudar sólo si el colon (intestino grueso) está bloqueado. En esta operación el cirujano corta el colon arriba del área de bloqueo. Luego el extremo cortado se conecta a una abertura (estoma) en la piel del abdomen. Las heces fecales entonces salen hacia una bolsa que se coloca alrededor de la abertura.

Si el intestino está bloqueado en una sola área, se puede colocar un tubo pequeño y rígido llamado “stent” en el área bloqueada para mantenerla abierta. Esto se puede hacer sin necesidad de cirugía, y puede ser una opción para algunas  obstrucciones del colon y del intestino delgado.

Si la cirugía o el stent no son viables para aliviar el bloqueo, con frecuencia, para muchos pacientes la mejor opción es tratar los síntomas. Por ejemplo, se puede eliminar el contenido del estómago a través de un tubo colocado a través de la nariz que pasa por la garganta hasta llegar al estómago. (A esto se le llama tubo nasogástrico o tubo NG). El tubo NG se adhiere a un dispositivo de succión para extraer cuidadosamente el contenido del estómago. Esto con frecuencia alivia las náuseas y los vómitos y podría ayudar a evitar que la presión se acumule y cause una perforación.

Si un tubo NG es útil, a veces puede ser remplazado por un tubo que va directamente al estómago a través de la piel en el abdomen. (A esto se le denomina un tubo G).

De ser necesario, puede recibir una inyección o un parche contra el dolor y las náuseas. Existen medicamentos que pueden ayudar a detener la producción de jugos gástricos y aliviar algunos de los síntomas que tienen lugar con un intestino bloqueado.

Bloqueo renal

El cáncer en el abdomen puede a veces bloquear los tubos delgados que llevan la orina (uréteres) desde los riñones hasta la vejiga Si esto sucede, es posible que deje de pasar la orina. La orina entonces vuelve a los riñones, haciendo que dejen de funcionar. Esto suele hacer que se sienta muy cansado y enfermo del estómago.

Tratamiento

En muchos casos, se puede insertar un tubo pequeño y rígido llamado stent desde la vejiga y a través de los uréteres para mantenerlos abiertos y permitir que la orina fluya otra vez. Otra opción es colocar un tubo a través de la piel y directamente en el riñón para permitir que la orina llegue hasta una bolsa colocada fuera del cuerpo. Esto se conoce como una nefrostomía.

Si el cáncer se ha propagado a los huesos

Este tema se aborda detalladamente en Cómo manejar los síntomas de las metástasis en los huesos.

Si el cáncer se propagó al cerebro

Los síntomas más comunes del cáncer en el cerebro son dolor de cabeza o pérdida del movimiento en una parte de su cuerpo, como un brazo o una pierna. Otros síntomas pueden incluir somnolencia o problemas de audición, de la vista y hasta para pasar orina. Las convulsiones son otro posible síntoma del cáncer cerebral. Aunque no son comunes, las convulsiones pueden causar molestias y darle miedo tanto a usted como a las personas que le rodean.

Tratamiento

Los medicamentos esteroides, como la dexametasona, reducen la hinchazón alrededor de los tumores y a menudo ayudan a aliviar los síntomas de inmediato. Si el paciente tuvo una convulsión, se administrarán medicamentos para ayudar a prevenir que ocurran más convulsiones. Si existe solo una o dos áreas de propagación del cáncer en el cerebro, se podrían extraer con cirugía o tratar con radiocirugía estereotáctica (un tipo de radioterapia). Algunos pacientes, especialmente aquellos con muchos tumores en el cerebro, son tratados con radiación externa convencional dirigida a todo el cerebro.

Si el cáncer se propagó a las meninges

Algunos cánceres se pueden propagar a las meninges (los tejidos que cubren el cerebro y la médula espinal). Esto puede causar debilidad en los brazos y las piernas, habla mal articulada, dificultad para tragar, problemas con la visión y debilidad de los músculos faciales.

Los síntomas podrían sugerir que el cáncer se propagó a las meninges, pero esto no se observa bien en estudios por imágenes, como la MRI. Para diagnosticar esto, se realiza una punción lumbar para extraer parte del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo). El líquido se examina por medio del microscopio para ver si contiene células cancerosas.  

Tratamiento

La mayoría de los medicamentos de quimioterapia entran al torrente sanguíneo, pero no pueden cruzar el líquido cefalorraquídeo, las meninges, el cerebro o la médula espinal.  Debido a esto, el tratamiento más común para la propagación leptomeníngea consiste en inyectar quimioterapia directamente en el líquido cefalorraquídeo. (A esto se le llama quimioterapia intratecal). Se puede hacer durante una punción lumbar o a través de un dispositivo llamado reservorio Ommaya.

Un reservorio Ommaya es un dispositivo en forma de cúpula adherido a un catéter delgado. La parte de la cúpula se coloca debajo de la piel del cuero cabelludo mientras el catéter se pasa a través de un orificio en el cráneo y hacia una de las cavidades del cerebro (un ventrículo). La quimioterapia intratecal se puede administrar mediante la colocación de una aguja a través de la piel y hacia la cúpula. La quimioterapia se pasa por el catéter y se dirige al líquido cefalorraquídeo en el ventrículo. El líquido cefalorraquídeo en el ventrículo circula a través de otros ventrículos y hacia el área que rodea el cerebro y la médula espinal. Con un reservorio Ommaya, el paciente puede recibir quimioterapia intratecal sin tener que repetir punciones lumbares.

También se puede emplear radiación al cerebro y a la médula espinal para tratar la propagación del cáncer a las meninges.

Si el cáncer se propagó al hígado

El cáncer en el hígado puede causar falta de apetito y cansancio. Algunos pacientes sienten dolor en la parte superior derecha del abdomen, en donde se encuentra el hígado. Generalmente el dolor no es intenso y es menos problema que el cansancio y la falta de apetito.

Si existe mucho cáncer en el hígado, este no puede funcionar bien. Por lo general, el hígado mantiene bajo control los niveles de una sustancia llamada bilirrubina, pero si no está funcionando bien, esta sustancia se acumula. Esta acumulación de bilirrubina puede dar lugar a un problema llamado ictericia que causa que los ojos y la piel adquieran un color amarillento. El hígado también elimina un número de sustancias tóxicas de la sangre. Cuando el hígado no funciona bien, estas sustancias se pueden acumular y ocasionar que el cerebro tampoco funcione bien. Esto se llama encefalopatía hepática. Puede causar confusión, somnolencia e incluso coma.

El cáncer en el hígado también puede causar exceso de líquido en el vientre, lo que se describió en “Si el cáncer está en el abdomen (vientre)”.

Tratamiento

  • Si existen menos de cinco tumores en el hígado, algunas veces se pueden tratar con cirugía o tratamientos de ablación (vea Tratamiento del cáncer avanzado para más información sobre técnicas de ablación).
  • Si hay más tumores, la quimioterapia puede ayudar. Ésta se puede administrar en una vena de su brazo o directamente en un vaso sanguíneo que conduce al hígado.
  • Algunas veces se puede realizar un procedimiento para bloquear el suministro sanguíneo al cáncer (esto se llama embolización).
  • La encefalopatía hepática se  puede tratar con un medicamento llamado lactulosa o ciertos antibióticos. Los pacientes también son puestos en una dieta baja en proteína.

Si el cáncer se ha propagado al pecho o a los pulmones

Dificultad para respirar

La respiración entrecortada puede deberse a varias causas relacionados con el cáncer. Puede ser causada por un tumor que bloquea las vías respiratorias de modo que al aire se le dificulta entrar y salir de los pulmones. Las células cancerosas en los pulmones pueden dificultar la entrada de oxígeno a la sangre desde los pulmones. La acumulación de líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural) también puede causar dificultad para respirar (discutido anteriormente y más adelante). Otras posibles causas son un tumor que bloquea el flujo de sangre al corazón (síndrome de la vena cava superior) o líquido alrededor del corazón (un derrame pericárdico). (Éstas también se abordan  más adelante).

Los bajos recuentos de glóbulos rojos (anemia) también pueden causar que una persona tenga dificultad para respirar. La anemia es común en las personas con cáncer. 

Los síntomas de  enfermedades pulmonares, tales como asma, enfisema y otras enfermedades no relacionadas con el cáncer también pueden empeorar debido al cáncer. 

Todos estos problemas evitan que los pulmones aspiren suficiente aire, o evitan que envíen suficiente oxígeno a la sangre.

Tratamiento

A menudo, un suplemento de oxígeno (un tanque que se conecta a un tubo) puede ser útil. El extremo de un pequeño tubo se coloca debajo de la  nariz o se conecta a una mascarilla que se coloca sobre su boca y nariz para que usted puede recibir el oxígeno.

Cuando es posible, el tratamiento de la causa del problema ayudará a aliviar la respiración entrecortada. El tratamiento del cáncer con quimioterapia y terapia dirigida podría ser útil. Si existe un solo tumor que esté bloqueando una vía respiratoria, puede que sea útil administrar radiación. Otra opción consiste en usar un tubo flexible que se pasa por la garganta hacia los pulmones (un broncoscopio) para usar tratamiento láser con el fin de reducir el tamaño de un tumor.

A veces hay una acumulación de líquido en los pulmones. (A esto se le llama edema pulmonar). Es más común en personas con problemas cardíacos. La acumulación de líquido se puede tratar con diuréticos y medicamentos para el corazón.

La anemia puede tratarse con transfusiones de sangre que le ayuden a sentir menos dificultad al respirar.

Se pueden usar los medicamentos similares a la morfina (opioides) para ayudar a aliviar la dificultad para respirar. Las medicinas contra la ansiedad, como el diazepam (Valium®), también pueden ayudar a reducir la tos y a aliviar las molestias causadas por la dificultad con la respiración. Algunas veces, también pueden ser útiles las medicinas que ayudan a secar la mucosidad.

La dificultad para respirar puede ponerle ansioso, preocupado, y hasta puede hacerle sentir como si estuviera en estado de pánico. Algunos pacientes encuentran que los siguientes métodos complementarios les ayudan a aliviar la ansiedad que puede estar asociada con las dificultades para respirar:

  • Métodos de relajación
  • Distracción (ver televisión, leer, etc.)
  • Un ventilador que le lleve aire

Líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural)

El cáncer en el pecho o los pulmones puede causar acumulación de líquido en el pecho y alrededor de los pulmones. A esto se le denomina derrame pleural. El líquido puede evitar que los pulmones se llenen de aire y dificultar su respiración.

Tratamiento

  • Extraer el líquido con una aguja hueca (toracocentesis).
  • Si el líquido regresa nuevamente, se puede colocar un pequeño tubo flexible (un catéter) a través de la piel que se deja para que el líquido pase a una bolsa.
  • Para poder extraer el líquido y evitar que regrese, algunas veces se realiza un procedimiento llamado pleurodesis. Por medio de este procedimiento se sella el espacio que rodea al pulmón para ayudar a limitar la acumulación de líquido adicional.  A menudo, se deja un tubo por varios días para drenar cualquier líquido nuevo que pudiese acumularse.
  • El tratamiento del cáncer con medicamentos, tal como quimioterapia, terapia hormonal, terapia dirigida, o radioterapia reducirá la cantidad de líquido producido de modo que no se acumule.

Líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico)

El corazón está rodeado de tejido que forma un saco (pericardio) Aunque no es común, el cáncer se puede propagar a este tejido y causar la acumulación de líquido alrededor del corazón.  (A esto se le denomina derrame pericárdico). El líquido puede ejercer presión en el corazón, de modo que no puede bombear bien la sangre. Los síntomas pueden incluir respiración entrecortada, baja presión sanguínea, inflamación del cuerpo y sensación de cansancio.

Tratamiento

  • Extracción del líquido con una aguja larga y hueca. Este procedimiento, llamado pericardiocentesis, se hace normalmente en un hospital debido a que es necesario supervisar los latidos del corazón.
  • Para evitar que el líquido se acumule nuevamente, se puede extraer un fragmento del pericardio. Esto se conoce como ventana pericárdica.

Síndrome de la vena cava superior

La vena principal que devuelve la sangre al corazón procedente de la parte superior del cuerpo se llama vena cava superior. Ésta corre a través de la parte superior del pecho. Los tumores en el pecho o los pulmones pueden a veces causar presión en esta vena, lo que bloquea el flujo sanguíneo al corazón. Esto causa que la sangre se retenga en los pulmones, la cara y los brazos.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad para respirar
  • Una sensación de llenura o presión en la cabeza
  • Hinchazón en la cara, cuello y los brazos
  • Tos
  • Dolor en el pecho
  • Enrojecimiento de la cara
  • Hinchazón de las venas del cuello

Si no se trata, esto puede afectar el flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede causar confusión, cambios en el estado de conciencia, o incluso coma.

Tratamiento

El síndrome de la vena cava superior requiere de tratamiento inmediato. La radioterapia, la quimioterapia, o ambas, se usan a menudo para reducir el tamaño del tumor. Si esto no es posible, pueden colocarle un pequeño tubo de metal (stent) en la vena para mantenerla abierta. Este tubo se coloca a través de una vena grande de su brazo o cuello y luego se inserta a través de la obstrucción. También se pueden administrar medicamentos para ayudar a reducir la hinchazón y extraer el líquido adicional en el cuerpo.

Si el cáncer se propagó a la piel

El cáncer avanzado que se propagó a la piel puede causar protuberancias o incluso llagas en la piel. Estas pueden causar dolor y si se infectan pueden producir un mal olor.

Tratamiento

  • El tratamiento con radiación para las protuberancias o las llagas en la piel pueden reducir su tamaño y secarlas.
  • Ciertos medicamentos de quimioterapia pueden aplicarse directamente en las llagas y esto puede ayudar a secarlas.

Los antibióticos pueden ayudar con las infecciones. Los antibióticos pueden ser pastillas, una crema o polvo que se coloca directamente sobre las llagas.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Last Medical Review: December 15, 2016 Last Revised: December 15, 2016

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