Técnicas de ablación para el cáncer avanzado

A la colocación de una aguja o una sonda directamente en un tumor y el uso de calor, frío, o un químico para destruirlo se le llama ablación. Se usa con más frecuencia para el cáncer que se ha propagado a los huesos o al hígado, aunque también se puede usar en otras áreas. Por lo general, se usa cuando sólo unos pocos tumores están causando problemas.

Un tipo común de ablación, la ablación por radiofrecuencia (RFA) utiliza una aguja que transporta una corriente eléctrica. El extremo de la aguja se coloca dentro del tumor. Se puede utilizar una ecografía o una CT para asegurarse de que la aguja esté en el lugar correcto. Una corriente eléctrica que se pasa por la aguja calienta el tumor para destruirlo. Por lo general, la RFA se hace mientras el paciente está bajo anestesia general (dormido profundamente sin que sienta dolor).

En otro tipo de ablación, llamada crioablación, se utiliza la sonda que se colocó en el tumor para congelarlo, lo que destruye las células cancerosas. Otros métodos podrían usar alcohol para destruir las células u otras formas de calentar el tumor (tal como termoterapia intersticial inducida por láser).

La ablación se discute detalladamente en nuestro artículo titulado Cáncer de hígado.

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Last Medical Review: April 1, 2014 Last Revised: April 1, 2014

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