Terapia de células CAR-T y sus efectos secundarios

Su sistema inmunitario mantiene un registro de todas las sustancias que normalmente se encuentran en su cuerpo. Cualquier sustancia nueva que el sistema inmunitario no reconozca provoca una alarma, causando que el sistema la ataque. La terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T) es una nueva y prometedora manera de hacer que las células inmunitarias llamadas células T (un tipo de glóbulos blancos) luchen contra el cáncer al alterarlas en el laboratorio para que puedan encontrar y destruir a las células cancerosas.  A veces se suele hablar de las terapia de células CAR-T como un tipo de terapia génica o celular, o terapia celular de efecto inmune.

Cómo funciona la terapia de células CAR-T

Receptores inmunes y antígenos extraños

El sistema inmunitario reconoce sustancias extrañas en el cuerpo mediante la búsqueda de proteínas llamadas antígenos en la superficie de esas células. Las células inmunitarias llamadas células T tienen sus propias proteínas llamadas receptores que se unen a antígenos extraños y ayudan a provocar que otras partes del sistema inmunitario destruyan a la sustancia extraña.

La relación entre los antígenos y los receptores inmunes es como una cerradura y una llave. Al igual que cada cerradura solo se puede abrir con la llave correcta, cada antígeno extraño tiene un receptor inmune único que puede unirse a él. Las células cancerosas también tienen antígenos, pero si las células inmunitarias no tienen los receptores adecuados, no pueden adherirse a los antígenos y ayudar a destruir a las células cancerosas.

Receptores quiméricos de antígenos (CAR)

Las células T utilizadas en las terapias de células CAR-T se alteran en el laboratorio para detectar células cancerosas específicas mediante la adición de un receptor artificial (llamado receptor quimérico de antígenos o CAR). Esto les ayuda a identificar mejor a unos antígenos específicos de las células cancerosas. Dado que los diferentes tipos de cáncer tienen distintos antígenos, cada CAR está hecho para el antígeno específico de un cáncer. Por ejemplo, ciertos tipos de leucemia o linfoma tendrán un antígeno en el exterior de las células cancerosas llamado CD19. Las terapias de células CAR-T para tratar esos cánceres están diseñadas para conectarse al antígeno CD-19 y no funcionarán contra un cáncer que no tenga el antígeno CD19. Las propias células T del paciente se utilizan para producir las células CAR-T.

Cómo se administra la terapia de células CAR-T

El proceso para la terapia de células CAR-T puede tomar unas semanas.

Recolección de las células T

En primer lugar, los glóbulos blancos (que incluyen las células T) se extraen de la sangre del paciente mediante un procedimiento llamado leucoféresis. Durante este procedimiento, los pacientes generalmente se acuestan en una cama o se sientan en un sillón reclinable. Se necesitan dos líneas intravenosas porque la sangre se extrae a través de una línea, y luego se regresa al torrente sanguíneo por otra línea, después de extraer los glóbulos blancos. A veces se utiliza un tipo especial de línea intravenosa llamada catéter venoso central, que tiene ambas líneas intravenosas incorporadas. El paciente tendrá que permanecer inmóvil durante 2 a 3 horas durante el procedimiento. A veces, los niveles de calcio pueden disminuir durante la leucoféresis, lo que puede causar entumecimiento y hormigueo o espasmos musculares. Esto se puede tratar fácilmente con calcio que se puede administrar por vía oral o a través de una vía intravenosa.

Producción de células CAR-T

Después de extraer los glóbulos blancos, las células T se separan, se envían al laboratorio y se alteran genéticamente agregando el receptor quimérico de antígenos (CAR). Esto las convierte en células CAR-T. Puede que tome varias semanas terminar de producir el gran número de células CAR-T necesarias para esta terapia.

Infusión de células CAR-T

Una vez que se han producido suficientes células CAR-T, se devolverán al paciente para lanzar un ataque preciso contra las células cancerosas.  Unos días antes de una infusión de células CAR-T, el paciente podría recibir quimioterapia para ayudar a reducir el número de otras células inmunitarias.  Esto da a las células CAR-T una mejor oportunidad de activarse para combatir el cáncer.  Esta quimioterapia generalmente no es muy potente porque las células CAR-T funcionan mejor cuando hay algunas células cancerosas que puedan atacar.  Una vez que las células CAR-T comienzan a unirse a las células cancerosas, empiezan a aumentar en número y pueden destruir aún más células cancerosas.

Terapia de células CAR-T aprobadas

La terapia de células CAR-T está aprobada por la FDA para algunos tipos de linfomas, y para ciertos pacientes con leucemia que han tenido una recaída o con leucemia que es difícil de tratar.  Muchos estudios clínicos están en marcha con la esperanza de tratar a más pacientes. Un problema con algunos tipos de cáncer es que no tienen los mismos antígenos para los que la célula CAR-T  pueda actuar, ya que las proteínas están dentro de las células, no en la superficie celular.  Esto puede significar que la célula CAR-T necesite una "armadura" especial para poder entrar en la célula y hacer su trabajo.  Este asunto requiere de más investigaciones.

Las terapias de células CAR-T actualmente aprobadas son:

  • Tisagenlecleucel (Kymriah)
  • Axicabtagene ciloleucel (Yescarta)

Efectos secundarios de la terapia de células CAR-T

Algunas personas han presentado efectos secundarios graves de este tratamiento, especialmente cuando las células CAR-T se multiplican en el cuerpo para combatir al cáncer.  A medida que las células CAR-T se multiplican, producen altas cantidades de sustancias químicas llamadas citocinas que son liberadas en la sangre.  Los efectos secundarios graves de esta liberación pueden incluir fiebres muy altas y presión arterial peligrosamente baja durante los días después de administrar el tratamiento. Esto se denomina síndrome de liberación de citocinas o CRS. A pesar de que puede ser un efecto secundario atemorizante, es importante recordar que esto significa que las células CAR-T están trabajando, y los médicos han aprendido a cómo anticipar y tratar esta complicación. 

Otros efectos secundarios graves incluyen neurotoxicidad o cambios en el cerebro que causan hinchazón, confusión, convulsiones, o dolores de cabeza intensos

Otro problema es que las células CAR-T pueden eliminar algunas de las células B buenas que ayudan a combatir los gérmenes, por lo que el paciente puede estar en riesgo de infección.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Referencias

Última revisión médica completa: diciembre 27, 2019 Actualización más reciente: diciembre 27, 2019

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