Cómo funcionan los medicamentos de quimioterapia

En la actualidad se usan más de 100 medicamentos de quimioterapia en el tratamiento contra el cáncer, ya sea por sí solos o en combinación con otros medicamentos o tratamientos. Estos medicamentos son muy diferentes en su composición química, la manera en que se administran, su utilidad en el tratamiento de formas específicas de cáncer y sus efectos secundarios.

Los medicamentos de quimioterapia funcionan con el ciclo celular

Los medicamentos de quimioterapia van dirigidos a las células durante sus diferentes etapas del proceso de formación de nuevas células, conocido como el ciclo celular. Al entender cómo funcionan estos medicamentos, los médicos pueden predecir las combinaciones de medicamentos que tienen probabilidades de surtir un buen efecto. Los médicos también pueden planear la frecuencia de administración de las dosis con base en la duración de las fases celulares.

Las células cancerosas tienden a formar nuevas células con mayor rapidez, lo cual las convierte en un objetivo más fácil de atacar por parte de los medicamentos de quimioterapia. Sin embargo, los medicamentos de quimioterapia no pueden diferenciar entre las células sanas y las células cancerosas. Esto significa que las células normales son dañadas junto con las células cancerosas, y esto causa efectos secundarios. Cada vez que se administra la quimioterapia, se procura un equilibrio entre la destrucción de las células cancerosas (para curar o controlar la enfermedad) y la preservación de las células normales (para aminorar los efectos secundarios indeseables).

Tipos de medicamentos de quimioterapia

Los medicamentos de quimioterapia pueden agruparse de acuerdo a la forma en que funcionan, su estructura química y las interacciones que tengan con otros medicamentos. Algunos medicamentos funcionan en más de una forma, y puede que pertenezcan a más de un grupo (nota: no todos los medicamentos de quimioterapia se listan aquí).

Saber cómo funciona un medicamento es importante en predecir sus efectos secundarios. Esto ayuda a los doctores a decidir cuáles medicamentos pueden funcionar bien en combinación. Si se va a usar más de un medicamento, esta información también les ayuda a planear exactamente cuándo se debe administrar cada medicamento (el orden y la frecuencia).

Agentes alquilantes

Los agentes alquilantes impiden la reproducción de las células al dañar su ADN. Estos medicamentos ejercen su acción en todas las fases del ciclo celular y se usan para tratar muchas clases diferentes de cánceres, incluyendo el cáncer pulmonar, el cáncer de seno y el cáncer ovárico, así como la leucemia, el linfoma, la enfermedad de Hodgkin, el mieloma múltiple y el sarcoma.

Debido a que estos medicamentos dañan el ADN, pueden afectar a las células de la médula ósea, las cuales son formadoras de nuevos glóbulos (células sanguíneas). En casos poco comunes, esto podría ocasionar leucemia. El riesgo de leucemia debido a los agentes alquilantes depende de la dosis, lo que significa que el riesgo es menor con dosis más bajas, pero que aumenta conforme se incrementa la cantidad total del medicamento usado. El riesgo de leucemia después de la administración de agentes alquilantes es el mayor alrededor de 5 a 10 años después del tratamiento.

Algunos ejemplos de agentes alquilantes incluyen:

  • Altretamina
  • Bulsufán
  • Carboplatino
  • Carmustina
  • Clorambucil
  • Cisplatino
  • Ciclofosfamida
  • Dacarbazina
  • Lomustina
  • Melfalán
  • Oxalaplatino
  • Temozolomida
  • Tiotepa

Antimetabolitos

Los antimetabolitos interfieren con el crecimiento del ADN y del ARN al sustituir los elementos fundamentales de estas moléculas. Estos agentes dañan las células durante la fase en la que se copian los cromosomas de la célula. Se usan comúnmente para tratar leucemias, cáncer en el seno, los ovarios y el tracto intestinal, así como otros tipos de cáncer.

Algunos ejemplos de antimetabolitos incluyen:

  • 5-fluorouracilo (5-FU)
  • 6-mercaptopurina (6-MP)
  • Capecitabina (Xeloda®)
  • Citarabina (Ara-C®)
  • Floxiridina
  • Fludarabina
  • Gemcitabina (Gemzar®)
  • Hidroxiurea
  • Metotrexato
  • Pemetrexed (Alimta®)

Antibióticos antitumorales

Estos medicamentos no son como los antibióticos que se usan para tratar infecciones. Ejercen su acción al cambiar el ADN dentro de las células cancerosas para impedir que crezcan y se multipliquen.

Antraciclinas: antibióticos contra tumores cancerosos que interfieren con las enzimas involucradas en la replicación de ADN durante el ciclo celular (las enzimas son proteínas que generan, estimulan o aceleran la velocidad de reacciones químicas en las células), y se usan ampliamente para tratar varios tipos de cáncer.

Algunos ejemplos de antraciclinas incluyen:

  • Daunorubicina
  • Doxorrubicina (Adriamycin®)
  • Epirubicina
  • Idarubicina

Una mayor inquietud que se debe tomar en cuenta en la administración de estos medicamentos es que pueden dañar permanentemente el corazón si se administran en altas dosis. Por esta razón con frecuencia se establecen límites en las dosis de estos medicamentos durante la vida.

Los antibióticos contra el cáncer que no son antraciclinas incluyen:

  • Actinomicina D
  • Bleomicina
  • Mitomicina C
  • Mitoxantrona (también actúa como un inhibidor de la topoisomerasa II, como se detalla a continuación)

Inhibidores de la topoisomerasa

Estos medicamentos interfieren con las enzimas llamadas topoisomerasas, que ayudan a separar las hebras de ADN para que se puedan copiar (las enzimas son proteínas que causan reacciones químicas en las células vivientes). Los inhibidores de la topoisomerasa se usan para tratar ciertas leucemias, así como cánceres del pulmón, de ovarios, gastrointestinales y de otro tipo.

Los inhibidores de la topoisomerasa se agrupan según el tipo de enzima que afectan.

Los inhibidores de la topoisomerasa I incluyen:

  • Topotecán
  • Irinotecán (CPT-11)

Los inhibidores de la topoisomerasa II incluyen:

  • Etopósido (VP-16)
  • Tenipósido
  • Mitoxantrona (también actúa como un antibiótico contra el cáncer)

Los inhibidores de la topoisomerasa II pueden aumentar el riesgo de un segundo cáncer (leucemia mieloide aguda), tan pronto como de 2 a 3 años después de administrar el medicamento.

Inhibidores de la mitosis

Los inhibidores de la mitosis son compuestos derivados de productos naturales como las plantas. Ejercen su acción al detener la división celular para la formación de nuevas células, pero pueden dañar las células en todas las fases al evitar que las enzimas sinteticen las proteínas necesarias para la reproducción de las células.

Los ejemplos de inhibidores de la mitosis incluyen:

  • Docetaxel
  • Estramustina
  • Ixabepilona
  • Paclitaxel
  • Vinblastina
  • Vincristina
  • Vinorelbina

Se utilizan para tratar muchos tipos diferentes de cáncer, como cáncer de seno, de pulmón, mielomas, linfomas y leucemias. Estos medicamentos pueden causar daño a los nervios, lo que puede limitar la cantidad que se puede administrar.

Corticoesteroides

Los corticosteroides, a menudo simplemente llamados esteroides, son hormonas naturales y medicamentos similares a las hormonas que son útiles en el tratamiento de muchos tipos de cáncer, así como de otras enfermedades. Cuando estos medicamentos se usan como parte del tratamiento contra el cáncer, se consideran medicamentos quimioterapéuticos.

Algunos ejemplos de corticosteroides incluyen:

  • Prednisona
  • Metilprednisolona (Solumedrol®)
  • Dexametasona (Decadron®)

Los esteroides también se usan comúnmente para ayudar a prevenir las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia. También se usan antes de la quimioterapia para ayudar a prevenir reacciones alérgicas graves.

Otros medicamentos de quimioterapia

Algunos medicamentos quimioterapéuticos ejercen su acción de manera ligeramente diferente y no se pueden clasificar bien en ninguna de las otras categorías.

Los ejemplos de estos medicamentos incluyen L-asparaginasa, que es una enzima, y el inhibidor de la proteosoma bortezomib (Velcade®).

Otros tipos de medicamentos para tratar el cáncer

Otros medicamentos y tratamientos biológicos son utilizados contra el cáncer, pero no se consideran quimioterapéuticos. A menudo causan menos efectos secundarios que la quimioterapia. Muchos de estos medicamentos se usan junto con quimioterapia.

Terapias dirigidas

Las terapias dirigidas atacan a las células cancerosas de manera más específica que los medicamentos quimioterapéuticos convencionales. Estos medicamentos se pueden usar como parte del tratamiento principal, o se pueden usar después del tratamiento para mantener el cáncer bajo control o evitar que regrese.

Para más información, refiérase al documento Targeted Cancer Therapy.

Agentes de diferenciación

Estos medicamentos actúan sobre las células cancerosas haciéndolas madurar como células normales. Los ejemplos incluyen los retinoides, tretinoína (ATRA o Atralin®) y bexaroteno (Targretin®), así como el trióxido de arsénico (Arsenox®).

Terapia hormonal

Los medicamentos de este tipo consisten de hormonas sexuales, o de medicamentos semejantes a hormonas, que se usan para disminuir el crecimiento de los cánceres de seno, próstata y endometrio (recubrimiento del útero), los cuales normalmente crecen en respuesta a las hormonas sexuales naturales del cuerpo. sino que funcionan haciendo que las células cancerosas no puedan utilizar la hormona que necesitan para crecer, o al evitar que el cuerpo produzca la hormona.

Inmunoterapia

Algunos tratamientos se administran a las personas con cáncer para ayudar a que sus sistemas inmunológicos reconozcan y ataquen las células cancerosas.

Existen diferentes tipos de inmunoterapia. Si desea información más específica sobre estos tipos de medicamentos consulte el documento disponible en inglés Cancer Immunotherapy.

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Last Medical Review: April 17, 2016 Last Revised: April 17, 2016

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