Cómo manejar los síntomas de las metástasis en los huesos

Cuando el cáncer se propaga a sus huesos desde el lugar donde se originó, se le llama metástasis ósea.  Puede que no sea posible curar las metástasis en los huesos, pero aún hay algunas medidas que usted puede tomar para ayudar a que se sienta tan bien como sea posible por el mayor tiempo posible. Esta atención dirigida a aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de la vida se llama cuidado paliativo. El centro de la atención es el paciente y la familia en lugar de la enfermedad. El cuidado paliativo trata los síntomas causados por las metástasis óseas, y no el cáncer en sí. Algunos profesionales de la salud también la llaman atención de apoyo.

A continuación presentamos algunos de los problemas comunes causados por las metástasis óseas.  No todas las personas presentarán todos estos síntomas, y puede que parte de la información que se presenta en este artículo no se aplique a usted. En algunos casos, estos síntomas no son causados directamente por el cáncer en los huesos o pueden tener más de una causa. Su equipo de atención médica contra el cáncer puede darle más información sobre la localización de la metástasis ósea y sobre los síntomas que podría causar.

Dolor

Existen muchas maneras de tratar el dolor causado por las metástasis en los huesos. Casi todos los tratamientos locales o sistémicos que se usan comúnmente para las metástasis en los huesos pueden ser útiles para tratar el dolor.

Los medicamentos contra el dolor también son muy útiles. Hay muchos tipos diferentes de medicamentos utilizados para tratar el dolor causado por el cáncer. También hay muchas formas en que se pueden tomar los medicamentos, como pastillas, parches, aerosoles y bombas que permiten administrar la medicina en su cuerpo cuando usted la necesita.

Nunca debe aceptar el dolor como parte normal del cáncer, pues todo dolor puede ser tratado, y gran parte puede ser controlado o aliviado. Consulte con su equipo de atención médica contra el cáncer o vea Dolor relacionado con el cáncer para aprender más sobre este asunto.

Niveles altos de calcio  (hipercalcemia)

Conforme las células cancerosas afectan a los huesos, se libera calcio de los huesos a la sangre. Esto puede ocasionar problemas causados por altos niveles de calcio en la sangre. El término médico para altos niveles de calcio es hipercalcemia.

Los síntomas tempranos de tener demasiado calcio en la sangre incluyen:

  • Estreñimiento
  • Orinar con mucha frecuencia
  • Sensación de aletargamiento o adormecimiento
  • Sentir sed todo el tiempo y beber muchos líquidos

Las señales y los síntomas posteriores pueden incluir debilidad muscular, dolores musculares y de las articulaciones, confusión, coma e insuficiencia renal.

Los altos niveles de calcio afectan a los riñones, causando que usted orine mucho y se deshidrate. La deshidratación empeora a medida que aumenta el nivel de calcio. Por esta razón, administrar grandes cantidades de líquidos intravenosos es parte importante del tratamiento para la hipercalcemia.

Los medicamentos de bifosfonatos también se usan para reducir rápidamente los niveles de calcio en la sangre. Estos medicamentos se administran en la vena mediante infusión intravenosa (IV) y podrían repetirse cada mes. Otras medicinas pueden usarse en caso de que las anteriores no surtan efecto.

Una vez que el nivel de calcio regresa a lo normal, el tratamiento del cáncer puede ayudar a evitar que el nivel de calcio vuelva a elevarse demasiado.

Huesos fracturados

Cuando el cáncer se propaga a los huesos, puede causar que éstos se debiliten y sean más propensos a romperse (fractura). Los huesos de las piernas cercanos a la cadera a menudo se fracturan, ya que estos huesos soportan la mayor parte de su peso, aunque otros huesos también se pueden fracturar.

El cáncer en los huesos puede causar un dolor intenso durante un tiempo antes de que ocurra la fractura. Su médico tratará de prevenir la fractura siempre que sea posible.

  • Si una radiografía muestra que es probable la fractura del hueso de un brazo o una pierna, se puede hacer una cirugía para colocar una varilla de metal a través de la parte débil del hueso para ayudar a darle soporte.
  • Si el hueso ya está roto, entonces se hará algo más para apoyar el hueso. Generalmente se realiza una cirugía para colocar un soporte de acero sobre el área fracturada del hueso.
  • También se pueden fracturar los huesos de la columna vertebral. Si esto ocurre, se puede usar una vertebroplastia para darles soporte. En este procedimiento, se inyecta un tipo de cemento óseo en los huesos dañados.

Se pueden administrar tratamientos de radiación después de la cirugía para tratar de prevenir daños posteriores. La radiación no fortalecerá los huesos, pero puede que evite más daño.

Los medicamentos que recibe o el mismo cáncer pueden hacer que sienta confusión, mareos o debilidad. Esto puede resultar en caídas y accidentes. Las caídas pueden causar fracturas, especialmente en los huesos debilitados por el cáncer. Hable con los miembros de su equipo de atención del cáncer sobre algún equipo de seguridad que pueda usar en casa, tales como sillas para la regadera, los andadores de apoyo para caminar y los pasamanos.

Compresión de la médula espinal: se considera una emergencia cuando el cáncer amenaza con parálisis

Si el cáncer se propaga a un hueso en la columna vertebral, a veces puede crecer lo suficientemente como para presionar la médula espinal. Esto puede manifestarse de maneras diferentes:

  • Dolor de espalda (a veces con dolor hacia una o a ambas piernas)
  • Adormecimiento en las piernas o el abdomen
  • Debilidad en las piernas o dificultad para moverlas
  • Pérdida del control de la orina o las heces fecales (incontinencia) o problemas al orinar

Si usted nota síntomas como estos, llame inmediatamente a su médico o acuda a la sala de urgencias. Si no se trata inmediatamente, la compresión de la médula espinal puede causar parálisis de por vida (incapacidad para caminar o incluso moverse).

Si el cáncer está comenzando a presionar la médula espinal, el tratamiento puede ayudar a prevenir parálisis y ayudar a aliviar el dolor. A menudo, se usa radiación como parte del tratamiento, a veces con un tipo de medicamento llamado un esteroide o corticosteroide. La radiación a menudo se inicia dentro de las primeras 12 a 24 horas.

Si la médula espinal ya muestra signos de daño (tal como debilidad en las piernas), la cirugía inmediata seguida por la radiación podría ser el mejor tratamiento. Esto podría permitir al paciente caminar y funcionar mejor que si recibe únicamente la radiación. Puede que las personas con cáncer muy avanzado u otros graves problemas de salud no puedan someterse a esta clase de cirugía.

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Last Medical Review: December 15, 2016 Last Revised: December 15, 2016

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