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Problemas de desequilibrio, debilidad y caídas

Si usted tiene cáncer, podría correr un mayor riesgo de tener problemas de equilibrio, debilidad y caídas. Esto puede deberse al cáncer, al tratamiento del cáncer y a otros problemas de salud. Puede que sienta debilidad, inestabilidad en los pies o confusión, lo que podría aumentar la probabilidad de caerse.

¿Qué aumenta la probabilidad de caerse?

Hay muchas cosas que pueden aumentar el riesgo de caídas.

Edad y antecedentes médicos

Usted podría correr un mayor riesgo de caerse si alguna de estas condiciones es pertinente en su caso:

  • Tiene más de 65 años de edad
  • Tiene antecedentes de caídas
  • Tiene problemas de la vista
  • Se operó hace poco
  • Estuvo hace poco en el hospital

Efectos secundarios del cáncer o del tratamiento del cáncer

Algunos efectos secundarios del cáncer o del tratamiento del cáncer también pueden ponerle en mayor riesgo de caídas. Por ejemplo:

  • Confusión o problemas de memoria
  • Falta de equilibrio o coordinación
  • Mareos al ponerse de pie
  • Fatiga
  • Debilidad muscular, sobre todo en las piernas
  • Cambios en la forma de caminar (en la marcha)
  • Entumecimiento y hormigueo en los dedos de las manos o de los pies (neuropatía periférica)
  • Problemas intestinales y de vejiga (si tiene que ir al baño rápidamente o con más frecuencia)
  • Anemia (recuentos bajos de glóbulos rojos)
  • No comer ni beber lo suficiente

Aprenda más sobre el control de estos efectos y de otros efectos secundarios relacionados con el cáncer.

Riesgo de resbalones y tropiezos

Si usted corre un mayor riesgo de caerse, es especialmente importante que se dé cuenta de los riesgos de resbalones y tropiezos en su casa.

Entre los peligros comunes que pueden aumentar el riesgo de caídas se incluyen los siguientes:

  • Desorden
  • Luces tenues
  • Alfombrillas
  • Escaleras
  • Pisos irregulares
  • Mascotas que se cruzan en su camino o caminan cerca de los pies

Ciertos medicamentos y enfermedades crónicas

Si usted tiene cáncer y también tiene otra enfermedad crónica, podría correr un mayor riesgo de tener problemas de equilibrio, debilidad y caídas. Esto incluye la enfermedad de Parkinson, el dolor crónico en los músculos y las articulaciones, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades del corazón.

Ciertos medicamentos para dormir, para tratar la ansiedad, la depresión o la presión arterial alta también pueden aumentar el riesgo de caídas.

Tratamiento de problemas de equilibrio, debilidad y caídas

Tratar los problemas de equilibrio y la debilidad a menudo puede reducir el riesgo de caídas. El tipo de tratamiento que necesite dependerá de la causa de estos problemas y de lo graves que sean.

Terapia física y ocupacional

Para aumentar la fuerza y el equilibrio, el equipo de atención oncológica podría pedirle que vea a un fisioterapeuta o a un especialista en ejercicios oncológicos. Estos profesionales pueden enseñarle ejercicios de fuerza, equilibrio y coordinación. También le pueden enseñar a usar dispositivos de ayuda (silla de ruedas, andador, bastón) para que pueda moverse con más seguridad.

Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a adaptar su rutina diaria para que sea más segura y fácil. También le pueden enseñar a usar dispositivos que le ayude con las tareas diarias, como preparar las comidas, ir de compras y asearse.

Servicios de apoyo

El personal de atención médica a domicilio puede ayudarle a que su hogar sea más seguro y de disminuir el riesgo de caídas. También pueden ayudarle a encontrar servicios en su comunidad que podrían ayudarle con las comidas, el transporte y otras necesidades.

Manejo de los síntomas

Su equipo de atención médica también podría trabajar con usted para controlar los síntomas del cáncer y otras afecciones médicas.

Por ejemplo, su equipo de atención médica podría encontrar formas de tratar los efectos secundarios comunes, como la fatiga, la confusión y la anemia. Con el tratamiento de los síntomas se podría mejorar el equilibrio y reducir la probabilidad de que se caiga.

Cambios en los medicamentos que toma

Si tiene problemas de equilibrio, debilidad o caídas, es importante que revise la lista de medicamentos con su equipo de atención médica. Cambiar algunos de estos medicamentos podría reducir el riesgo de caídas.

También es buena idea que todos los medicamentos recetados se despachen en la misma farmacia. De esta forma, se pueden registrar los cambios en los medicamentos que sigue tomando.

Consejos para prevenir caídas

Puede ser difícil recuperarse de una caída, por lo que es mejor tomar medidas para prevenir una caída en primer lugar.

Si lleva lentes, manténgalos limpios y la receta médica actualizada. Tener una visión clara le ayudará a evitar obstáculos y a mantener el equilibrio.

Si se siente débil o inestable al estar de pie, es buena idea pedirle a alguien que se quede con usted. De esta manera, si se cae, se lesiona o siente confusión, pueden ayudarle a obtener la atención que necesita.

También puede reducir el riesgo de caídas al aumentar la fuerza y el equilibrio, con más medidas de seguridad en su casa y teniendo cuidado al moverse.

Aumentar la fuerza y el equilibrio

Una de las mejores maneras de reducir el riesgo de caídas es llevar una vida lo más activa posible. Siga estas medidas para aumentar la fuerza y el equilibrio:

Refuerce la musculatura del tronco. Con actividades como caminar, nadar, yoga, pilates y tai chi se desarrolla el equilibrio y la fuerza en la musculatura del tronco. Consulte con su equipo de atención oncológica antes de hacer ejercicio para asegurarse de que no sea peligroso para usted.

Trate de realizar actividades todos los días. Comience lentamente (entre 5 y 10 minutos) y vaya aumentando la duración a medida que se sienta más fuerte.

Consulte con un fisioterapeuta. Si se siente débil o inestable, pregunte al equipo de atención oncológica sobre la posibilidad de acudir a un fisioterapeuta o a algún programa local de rehabilitación para personas con cáncer.

Coma alimentos que fortalezcan los músculos. Trate de seguir una alimentación equilibrada, que incluya suficientes proteínas y calorías para fortalecer los músculos.

Practique caminar moviendo el pie desde el talón hasta la punta de los pies, o practique pararse en una pierna. Ambos ejercicios (caminar en línea recta moviendo el pie desde el talón hasta la punta y pararse en una pierna) ayudan a fortalecer el equilibrio.

Hacer que su hogar sea más seguro

Hay muchas cosas que puede hacer para que su casa sea más segura y se reduzca el riesgo de caídas.

Elimine los objetos que aumentan el riesgo de tropiezos y resbalones, por ejemplo, lugares desordenados, alfombrillas, superficies irregulares del suelo y cables eléctricos.

Mantenga despejados los lugares por donde camina. En estas zonas no debe haber ropa, alfombrillas ni otros objetos peligrosos.

Pegue al piso con cinta adhesiva los bordes de las alfombrillas o tapetes. Hay cinta especial para esto, generalmente conocida como rug gripper (“antideslizante para alfombras”) o carpet tape (“cinta adhesiva para alfombras”). Colóquela en el reverso de las alfombras para evitar que se muevan.

Opte por calzado seguro. Póngase zapatos, medias que no resbalen o pantuflas (zapatillas) cuando camine o esté de pie. Evite los zapatos que resbalen o las pantuflas de puntera abierta.

Ponga más iluminación. Asegúrese de que las habitaciones estén bien iluminadas.

Trate de que las escaleras sean más seguras. Ponga pasamanos y bordes antideslizantes en los escalones.

Prevenga las caídas en el baño. Coloque una alfombrilla de baño o etiquetas antideslizantes en el suelo de la bañera o de la ducha. Si es posible, ponga barras en las paredes para agarrarse. También puede colocar un asiento para ducha, y sentarse mientras se baña.

Moverse con cuidado

Poner cuidado extra en la forma en que uno se mueve también es importante a la hora de prevenir las caídas.

Levántese poco a poco. Si cambiar de postura le marea o le causa inestabilidad, tómese más tiempo al levantarse después de estar en una postura reclinada. Siéntese en el lado de la cama durante aproximadamente un minuto antes de pararse.

Tenga a mano bastones, caminadores o sillas de ruedas. Si usted usa un bastón, un caminador o una silla de ruedas, déjelo junto a la cama o junto a su asiento, y úselo cada vez que se levante, incluso en trayectos cortos. Confirme que sea del tamaño correcto y sepa cómo usarlo.

Tenga cuidado con las mascotas. Tenga cuidado con las mascotas que tienden a pasar cerca de los pies o se le atraviesan al caminar.

Pida ayuda. Si nota que tiene problemas de debilidad, mal equilibrio o cambios en el estado de ánimo o la memoria, pida ayuda para levantarse o caminar.

Cuándo llamar al equipo de atención médica

Es importante que se ponga en contacto con su equipo de atención médica en cualquiera de estos casos:

  • Se cae, incluso si cree que no se lastimó.
  • Nota alguna debilidad, entumecimiento o cambios nuevos en su razonamiento (por ejemplo, si siente confusión, no sabe dónde se encuentra o se le olvidan las cosas).
  • Se siente débil o inestable y cree que podría caerse.
  • Le preocupa haberse lesionado por una caída.

Llame al 911 o vaya a la sala de urgencias

Si usted está con alguien que se cae:

Llame de inmediato al 911 si la persona no respira. (A menos que la persona se encuentre en un hospicio o que tenga un poder notarial permanente para la atención médica en el que se indique que no desea que le reanimen).

Llame al 911 de inmediato si la persona está inconsciente.

Llame de inmediato al 911 si la persona tiene sangrado o si le sale líquido de la boca, de los oídos o de la nariz.

Mientras espera a que vengan a ayudarle:

  • No mueva a la persona de donde se haya caído hasta saber si tiene alguna lesión grave.
  • Si no puede mover a la persona, trate de que se sienta tan cómoda como le sea posible hasta que llegue más ayuda.
  • Si la persona le puede responder, pregúntele si tiene algún dolor.
  • Si no le duele nada y no está sangrando, ayúdele a que vuelva a la cama o a una silla. (Si es posible, pida ayuda para mover a la persona).
  • Aplique presión y bolsas de hielo en cualquier zona que esté sangrando. (Ponga hielo en una bolsa de plástico, y envuelva la bolsa en una toalla).

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

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Actualización más reciente: agosto 26, 2025

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