¿Cómo se descubren las metástasis en los huesos?

Señales y síntomas de metástasis en los huesos

Muchos de los síntomas presentados en este artículo  también pueden ser causados por otra dolencia que no sea la propagación del cáncer a los huesos. Aun así, es muy importante que usted informe a sus médicos y enfermeras sobre cualquier síntoma nuevo que presente. El encontrar y tratar temprano las metástasis en los huesos puede ayudar a prevenir problemas posteriores.

Dolor

El dolor en los huesos es a menudo el primer síntoma de que el cáncer se ha propagado a los huesos. Al principio, el dolor puede ser constante o intermitente, y tiende a empeorar en la noche y aliviarse con el movimiento. Más adelante, se vuelve constante y puede empeorar con la actividad.

Es importante que informe inmediatamente a su equipo de profesionales contra el cáncer sobre cualquier nuevo dolor que se presente. Si el dolor proviene de un hueso, este podría estar tan debilitado que se podría fracturar. Esto por lo general puede prevenirse si la metástasis en los huesos se detecta temprano.

Fracturas

Los huesos debilitados a causa de cáncer metastásico se pueden romper o fracturar. La fractura podría ocurrir con una caída o lesión, aunque un hueso débil también se puede fracturar durante las actividades diarias. Estas fracturas a menudo causan dolor severo y repentino. El dolor puede limitar su movilidad.

Las fracturas ocurren con mayor frecuencia en los huesos largos de los brazos y las piernas, así como en los de la columna vertebral. A menudo, el dolor repentino en el medio de la espalda, por ejemplo, es un síntoma  común de que un hueso en la columna vertebral se está fracturando y colapsando debido al cáncer.

Compresión de la médula espinal

El crecimiento del cáncer en los huesos de la columna vertebral puede hacer presión sobre la médula espinal. A esto se le llama compresión de la médula espinal y es muy grave. La médula espinal tiene nervios que le permiten moverse y sentir lo que le ocurre a su cuerpo. Algunos de estos nervios también controlan otras funciones, como el control de la vejiga y los intestinos.

Uno de los síntomas más tempranos de la compresión de la médula espinal consiste en dolor en la espalda o el cuello. La presión sobre la médula espinal también puede causar daño a los nervios de la médula espinal, lo que ocasiona síntomas como entumecimiento y debilidad en el área del cuerpo debajo del tumor.

Si una compresión de la médula espinal no se trata inmediatamente, la persona puede quedar paralítica. Con más frecuencia, esto afecta a las piernas (de modo que la persona no puede caminar), pero si el tumor está presionando la médula espinal en el cuello, se afectan tanto los brazos como las piernas.

Algunas veces, el primer síntoma de presión en la médula espinal que usted puede experimentar es dificultad para orinar porque los nervios de la médula espinal controlan la vejiga. También puede que padezca más estreñimiento (porque los nervios de la médula espinal ayudan al movimiento de las heces fecales).

Niveles altos de calcio en la sangre

Cuando el cáncer se propaga a los huesos, se puede liberar calcio de los huesos hacia el torrente sanguíneo. Esto puede causar altos niveles de calcio en la sangre (hipercalcemia), ocasionando problemas como estreñimiento, náuseas, pérdida de apetito y sed extrema. Los altos niveles de calcio también causan que usted orine mucho, lo que ocasiona deshidratación. Además, puede causar cansancio y debilidad. Puede que sienta sueño o incluso confusión. Si la hipercalcemia no se trata, usted puede incluso entrar en estado de coma.

Pruebas para encontrar metástasis en los huesos

Las metástasis óseas a veces se descubren porque causan problemas, pero en algunos casos, son detectadas antes de que usted presente síntomas. Puede que se usen pruebas de laboratorio y estudios por imágenes (como radiografías o gammagrafías óseas) para saber si se extendió el cáncer, y de ser así, cuán lejos se propagó. Estas pruebas pueden mostrar metástasis en los huesos.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes crean fotos del interior de su cuerpo. Estos estudios se pueden realizar antes, durante y después del tratamiento del cáncer por varias razones, entre ellas para ayudar a determinar si el cáncer se ha propagado (a los huesos o a cualquier otra parte del cuerpo).

Rayos X

A menudo, las radiografías son los primeros estudios que se hacen si una persona con cáncer presenta dolor en los huesos u otros síntomas.

En las metástasis osteolíticas, las células cancerosas disuelven el hueso, haciendo que parte del mismo sea menos denso. Si el cáncer ha destruido demasiado el hueso, estos cambios aparecen como un hueco más oscuro en la imagen gris y blanca del hueso que se observa en la radiografía.

Por otro lado, las metástasis osteoblásticas o blásticas causan que un área del hueso luzca más densa o esclerótica. En las radiografías, estos cambios aparecen como manchas más blancas que el hueso circundante.

A menudo, las metástasis en los huesos tienen características tanto líticas como blásticas.

Las radiografías también pueden mostrar fracturas de huesos debilitados por metástasis.

Otros estudios por imágenes

Algunos de otros estudios por imágenes que se podrían usar incluyen:

  • Gammagrafía ósea
  • Tomografía computarizada (CT scan)
  • MRI (imágenes por resonancia magnética)
  • PET (tomografía por emisión de positrones)

Es posible que muchos de estos estudios usados para encontrar metástasis en los huesos se hayan hecho cuando usted fue diagnosticado inicialmente con cáncer. Usted puede aprender más sobre estos y otros estudios por imágenes que su médico quizás quiera que se haga en Estudios por imágenes.

Análisis de sangre

Cuando el cáncer se propaga a los huesos, ciertas sustancias que se pueden encontrar en pruebas de laboratorio de rutina podrían ser liberadas en la sangre. Por ejemplo:

  • Calcio: las metástasis en los huesos pueden desgastar los huesos, lo que causa un alto nivel de calcio en la sangre (hipercalcemia). Los problemas distintos a las metástasis en los huesos pueden causar altos niveles de calcio, pero si una persona con cáncer tiene un alto nivel de calcio en la sangre, a menudo se realizan pruebas para detectar metástasis en los huesos. 
  • Fosfatasa alcalina: cuando los huesos se desgastan, los niveles de fosfatasa alcalina (o ALP) pueden aumentar. El hígado también produce la fosfatasa alcalina.  Por lo tanto, los altos niveles de fosfatasa alcalina pueden significar que hay problemas hepáticos. (No siempre significa que hay metástasis en los huesos).

Pruebas de orina

Se pueden producir y liberar varias sustancias en la orina cuando los huesos son afectados. Una de esas sustancias que puede medirse se llama telopéptido N.

Biopsias para encontrar metástasis en los huesos

En la mayoría de los casos, el cáncer se diagnostica extrayendo un pequeño fragmento de tejido del cuerpo y examinándolo con un microscopio. Este procedimiento se conoce como biopsia.

Si usted ha sido diagnosticado con cáncer o ha tenido cáncer anteriormente, es posible que su médico pueda indicar si tiene metástasis en los huesos basándose en los resultados de los estudios por imágenes, como una gammagrafía ósea.

Si alguno de los resultados de sus análisis de sangre también sugiere la presencia de metástasis en los huesos, esto hace que el diagnóstico sea aún más preciso. En este caso, es posible que su médico no necesite realizar una biopsia. Sin embargo, si no está claro que el cáncer se propagó a los huesos, según las pruebas, puede que su médico necesite tomar una muestra de hueso afectado para saber si es cáncer.

Se pueden hacer tomografías computarizadas para guiar la aguja de una biopsia hacia un área donde se sospecha metástasis ósea profunda dentro del cuerpo. Usted permanece en la mesa de la tomografía computarizada (CT), mientras un médico dirige la aguja de biopsia a través de la piel y hacia el área que ha cambiado. Las CT se repiten hasta que la aguja llegue al lugar específico. Luego se extrae un fragmento pequeño de tejido y se examina en el laboratorio para saber si hay células cancerosas en el mismo.

¿Qué debe preguntar a su médico acerca de las  metástasis en los huesos?

Es importante sostener diálogos sinceros, honestos y transparentes con su médico. Su médico y el resto de su equipo de atención médica contra el cáncer quieren responder a todas sus preguntas y ayudarle a tomar decisiones para su bienestar. Puede que ayude tener un familiar o a un amigo durante esas conversaciones. Tome notas o pregunte si puede grabar la conversación.

Estas son algunas preguntas que debe considerar:

  • ¿Cómo sabe que es el mismo cáncer que tenía antes y no un nuevo cáncer?
  • ¿A cuáles huesos se ha propagado el cáncer?
  • ¿Qué tratamientos me recomienda y por qué?
  • ¿Cuál es la meta del tratamiento? ¿Curar el cáncer? ¿Ayudarme a vivir por más tiempo? ¿Aliviar o prevenir algunos de los síntomas del cáncer?
  • ¿Cuáles son las posibilidades de que el tratamiento surta efecto?
  • ¿Hay algún problema que podría  notar y que usted necesita saber de inmediato?
  • ¿Cómo afectaría el tratamiento mis actividades cotidianas?
  • ¿De qué opciones de tratamiento dispongo para aliviar el dolor en los huesos u otros síntomas?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudar a prevenir fracturas de huesos?
  • ¿Qué haríamos si un hueso se rompe?
  • ¿Existen estudios clínicos que pudieran ser adecuados para mí?
  • ¿Cubrirá mi seguro el costo del tratamiento? ¿Cuánto tendré que pagar?
  • ¿Qué es lo próximo?

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Last Medical Review: December 15, 2016 Last Revised: December 15, 2016

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