Cáncer de seno

Cambios fibroquísticos en el seno

Algunos bultos en los senos resultan ser cambios no cancerosos (benignos) en el tejido fibroso (fibrosis). Otros bultos resultan ser quistes. En conjunto, se los conoce como cambios fibroquísticos. Estos cambios solían llamarse enfermedad fibroquística, pero son comunes en muchas mujeres.

Los cambios fibroquísticos son más comunes en mujeres en edad fértil, pero pueden afectar a mujeres de cualquier edad.

¿Qué es la fibrosis de seno?

El término fibrosis hace referencia a un área de tejido fibroso. Es el mismo tejido que conforma las cicatrices. Las zonas de fibrosis pueden ser gomosas o firmes al tacto.

¿Qué son los quistes de seno?

Los quistes son sacos ovalados o redondos y llenos de líquido, que se encuentran dentro de los senos. A menudo, se palpan como uno o más bultos redondos y móviles, que podrían ser sensibles al tacto. Son más comunes en mujeres de entre 30 y 49 años, aunque pueden presentarse en mujeres de cualquier edad. Los cambios hormonales mensuales pueden hacer que los quistes crezcan y causen dolor justo antes del período menstrual.

Los quistes se originan cuando comienza a acumularse líquido dentro de las glándulas mamarias (del seno). Se originan como microquistes, que son quistes muy pequeños. Son demasiado pequeños como para palparlos, a menos que sean parte de un conglomerado o grupo de microquistes. Si sigue acumulándose líquido, se podrían transformar en macroquistes o quistes grandes. Estos muchas veces pueden palparse y llegar a medir de 1 a 2 pulgadas (de 2.5 a 5 cm) de ancho.

Síntomas y diagnóstico de los cambios fibroquísticos

La mayoría de las veces, los cambios fibroquísticos se diagnostican a partir de síntomas como los siguientes:

  • Bultos en los senos
  • Hinchazón
  • Sensibilidad o dolor, aunque no todos los quistes son dolorosos

Estos síntomas tienden a empeorar justo antes del período menstrual. Pueden cambiar durante las distintas fases del ciclo menstrual. Por ejemplo, los bultos pueden crecer o reducir su tamaño en distintos momentos del ciclo.

Algunos quistes podrían detectarse por primera vez en un estudio por imágenes, como una mamografía.

Si se sospecha que un bulto podría ser cáncer, normalmente se hace una ecografía (ultrasonido) de seno. Esta prueba permite determinar si el bulto es sólido o si contiene líquido y se trata de un quiste.

Existen diferentes tipos de quistes:

  • El quiste simple está totalmente lleno de líquido. Los quistes simples no son motivo de preocupación.
  • El quiste complicado es similar al quiste simple, pero contiene lo que parecen "residuos" que están flotando en el líquido. Es poco probable que los quistes complicados resulten ser cáncer. Sin embargo, en algunos casos el médico puede recomendarle hacerse un examen de seguimiento o un procedimiento para extraer el líquido con una aguja fina y hueca, y analizarlo. Esto se llama aspiración con aguja fina. Sirve para diagnosticar el quiste.
  • El quiste complejo puede ser parcialmente sólido o tener paredes externas gruesas. Este tiene una mayor probabilidad de ser cáncer. Generalmente, se necesita una biopsia por punción con aguja gruesa para dar un diagnóstico.

¿Cómo influyen los cambios fibroquísticos en el riesgo de cáncer de seno?

Ni la fibrosis ni los quistes simples aumentan el riesgo de padecer cáncer de seno (o cáncer de mama).

Hay una probabilidad muy pequeña de que los quistes complicados contengan cáncer. Y hay una probabilidad un poco mayor de que los quistes complejos contengan cáncer o aumenten el riesgo de cáncer de seno. Depende de los resultados de la biopsia.

¿Es necesario tratar los cambios fibroquísticos?

Los cambios fibroquísticos en el seno se consideran naturales, por lo que generalmente no es necesario tratarlos, a menos que causen síntomas molestos. Aun así, es posible que el médico recomiende vigilarlos atentamente, en vez de tratarlos.

Tratamiento de los síntomas dolorosos mediante drenaje del líquido o cirugía

Los quistes que son dolorosos pueden drenarse con una aguja fina y hueca. El equipo de atención médica puede usar este líquido para confirmar el diagnóstico. Extraer el líquido también puede reducir la presión y el dolor durante cierto tiempo. El líquido puede volver a aparecer después, pero los quistes también pueden desaparecer con el tiempo.

La cirugía podría ser una opción para extirpar los quistes que siguen apareciendo y causan síntomas.

Tratamiento de los síntomas dolorosos con medicamentos hormonales

Algunos médicos podrían recetar hormonas, como píldoras anticonceptivas, tamoxifeno o andrógenos, para tratar los síntomas dolorosos. Sin embargo, por lo general solo se administran a personas con síntomas intensos, ya que pueden causar efectos secundarios graves.

Si usted tiene síntomas mamarios que no mejoran o que empeoran, es importante que hable con su equipo de atención médica.

Otras formas de controlar los síntomas

Si siente una molestia leve, usar sostenes que ofrezcan buen soporte y se ajusten bien puede traerle alivio, al igual que aplicar calor en la zona o tomar analgésicos de venta libre, como acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno.

Algunas mujeres indican que los síntomas mejoran si evitan la cafeína y otros estimulantes que se encuentran en el café, el té, el chocolate y muchos refrescos. Si bien las investigaciones en este campo no son claras, muchas mujeres sienten que vale la pena intentar evitar estos alimentos y bebidas durante un par de meses.

Se ha sugerido que algunos tipos de vitaminas o complementos o suplementos herbales podrían aliviar los síntomas. Sin embargo, hasta ahora no se ha comprobado la utilidad de ninguno de ellos. Algunas vitaminas y complementos pueden tener efectos secundarios si se toman en dosis altas.

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

 

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Actualización más reciente: mayo 26, 2026

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