Cinco maneras de reducir su riesgo de llegar a tener cáncer de seno

Escrito por Stacy Simon. Traducción por Claudia Conti / Rafael Delfín-DAVIS.
diverse group of women stretching outside before exercise


Si bien usted no puede cambiar algunos factores de riesgo de cáncer de seno, como los antecedentes familiares y el envejecimiento, hay otros que sí puede controlar. Tener antecedentes familiares de cáncer de seno aumenta su riesgo, sin embargo, entre aquellas mujeres que llegan a tener cáncer de seno, la mayoría (alrededor de 8 de cada 10 casos) indica no haber tenido antes este tipo de cáncer en la familia. Aunque no hay una manera infalible de prevenir el cáncer de seno, hay cosas que usted puede hacer que pueden reducir su probabilidad de llegar a tener esta enfermedad, ya sea que tenga o no antecedentes familiares.

Aquí se detallan 5 maneras que ayudan a proteger la salud de sus senos:

1. Controle su peso. Tener sobrepeso o padecer de obesidad aumenta el riesgo de cáncer de seno. Esto es especialmente cierto después de la menopausia y para las mujeres que aumentan de peso en la adultez. Después de la menopausia, la mayor parte de sus estrógenos provienen del tejido adiposo (grasa). Tener más tejido adiposo puede aumentar sus probabilidades de presentar cáncer de seno al elevar los niveles de estrógenos. Asimismo, las mujeres que tienen sobrepeso suelen tener niveles más altos de insulina, otra hormona. También se ha vinculado a los niveles más altos de insulina con algunos tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de seno.

Si ya está en un peso saludable, quédese ahí. Si tiene kilos de más, trate de perder algunos. Existe cierta evidencia de que perder peso puede reducir el riesgo de padecer cáncer de seno. Perder incluso una pequeña cantidad de peso, por ejemplo, perder media libra por semana (aproximadamente una cuarta parte de un kilo) también puede tener otros beneficios de salud y conforma un buen comienzo.

2. Haga ejercicio con regularidad. Muchos estudios han descubierto que el ejercicio es un hábito saludable para los senos. De acuerdo a un estudio de la Iniciativa para la Salud de la Mujer, con tan solo hacer una caminata enérgica de 1.25 a 2.5 horas por semana reduce un 18% el riesgo que tiene una mujer. Caminar 10 horas a la semana lo reduce aún más.

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda hacer por lo menos 150 minutos de actividad de intensidad moderada o 75 minutos de actividad enérgica cada semana, o bien, una combinación de ambas. Las actividades de intensidad moderada están al nivel de una caminata enérgica que hace que respire fuerte. Y procure no juntar todo en una misma sesión; reparta la actividad durante toda la semana.

3. Limite el tiempo de estar sentada. Cada vez hay más evidencia que el tiempo que se pasa sentado aumenta la probabilidad de presentar cáncer, especialmente para las mujeres. En un estudio de la Sociedad Americana Contra El Cáncer, las mujeres que pasaban 6 horas o más sentadas al día cuando no estaban trabajando tuvieron un riesgo 10% más elevado para cáncer invasivo de seno en comparación con las mujeres que se sentaban menos de 3 horas al día, y también un mayor riesgo para otros tipos de cáncer.

4. Limite el consumo de alcohol. Las investigaciones han mostrado que las mujeres que toman de 2 a 5 bebidas alcohólicas al día tienen aproximadamente 1½ veces más de riesgo de llegar a tener cáncer de seno que las mujeres que no toman alcohol en absoluto. Las mujeres que toman una bebida al día tienen un aumento muy pequeño en el riesgo. El tomar alcohol de manera excesiva también aumenta el riesgo de otros tipos de cáncer.

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda a las mujeres no tomar más de una bebida alcohólica en un mismo día. Una bebida puede referirse a 12 onzas (alrededor de 350 ml) de cerveza normal, 5 onzas (alrededor de 150 ml) de vino, o 1.5 onzas (alrededor de 45 ml) de licores o bebidas fuertes.

5. Evite o limite la terapia de reemplazo hormonal. La terapia de reemplazo hormonal (HRT) fue usada en el pasado para ayudar a controlar sudoraciones nocturnas, sofocos y otros síntomas de la menopausia. Pero los investigadores ahora saben que las mujeres postmenopáusicas que toman una combinación de estrógeno y progesterona pueden ser más propensas a presentar cáncer de seno. El riesgo de cáncer de seno parece regresar al nivel normal dentro de 5 años tras haber dejado de tomar el tratamiento combinado.

Hable con su médico sobre todas las opciones para controlar sus síntomas de la menopausia, así como los riesgos y beneficios de cada una. Si decide probar la terapia de restitución hormonal, es mejor usar la menor dosis que funcione para usted y por el tiempo más breve posible.